Complementariamente a esta colaboración operativa, también se logró una coordinación estratégica a
nivel de grandes proyectos institucionales. La nueva forma de abordar iniciativas como ésta posibilita,
en la actualidad, aprovechar las sinergias y reutilizar tanto recursos materiales como experiencias
adquiridas. La Universidad ya no comienza de cero cuando avanza en temas tan innovadores como
los abordados por estos proyectos.
3.
Un nuevo enfoque basado en procesos
Durante la evolución del Convenio de Desempeño se logró sensibilizar a las diferentes unidades sobre
la alta dependencia que existe en cuanto al trabajo que cada una de ellas realiza. El cambio profundo
realizado en términos de cultura organizacional posibilita en la actualidad el desarrollo de proyectos
transversales; en cada área, aunque no dependa jerárquicamente de la misma estructura, se comprende
la importancia del trabajo coordinado y se comprueba la disposición a flexibilizar su operación para
lograr la integración en beneficio de la Institución.
4.
Difusión y Gestión del Cambio
El solo hecho de desarrollar nuevas plataformas o proponer cambios organizacionales, por sí solo no
logra los efectos e impactos esperados sin el debido involucramiento de todos los actores comprometidos
en ellos.
El Convenio de Desempeño, durante todo su desarrollo, exploró diferentes mecanismos de difusión y
estrategias de trabajo conjunto con las distintas unidades academicas, a fin de lograr un mecanismo eficaz
de compromiso y comunicación internos.
El aprendizaje logrado durante el proyecto es utilizado activamente en la actualidad para lograr que los
cambios se consoliden y que las buenas prácticas de gestión fluyan entre las diferentes Unidades. El
efecto demostrativo, en una institución tan grande y diversa como la Universidad de Chile, juega un rol
fundamental a la hora de hacer que las operaciones funcionen de otra manera.
Finalmente, el uso de las plataformas de gestión y la mejora en la calidad de la información disponible
generará, paulatinamente, una nueva cultura al interior de la Universidad. Los informes de gestión
transitarán desde un conjunto de datos relevantes a información útil para la toma de decisiones y para
la acción.
Los Organismos Centrales se encuentran hoy abocados a su labor de superintendencia promoviendo
y definiendo políticas y normas institucionales para ser aplicadas en las unidades académicas, para el
cumplimiento de los objetivos que define la misión de la Universidad de Chile. Al mismo tiempo, con el
apoyo de los sistemas de información integrados, la Institución tiene ahora la capacidad de gestionar
información relevante y oportuna que asegure un sólido respaldo a las decisiones tomadas en las
unidades académicas, y muy especialmente en aquellas establecidas por el gobierno corporativo de
la Universidad.
A nivel de Campus, están instaladas y operativas capacidades de gestión en su esquema de servicios,
manteniendo las unidades académicas la autonomía en lo estratégico y operativo disciplinal.
Plan de Modernización de la Gestión Institucional
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