Documento de trabajo 8 de marzo de 2018. Día Internacional de la Mujer en la Universidad de Chile

todo, un grupo que ostenta un poder y no quiere compartirlo, que no tie- ne ni siquiera la voluntad de hacer un esfuerzo. Seguramente nadie se preguntó a quién le convendría o no que voten las mujeres, que es un cálculo al que hoy estamos acos- tumbrados. Sencillamente era sentir que un poder que se ostentaba va a tener que ser compartido. Hago notar, como un ejemplo afín a la Universidad, una situación muy interesante y que se vincula con lo anterior, que se genera en Cali- fornia cuando se dice “si hacemos más programas para que más ne- gros entren a la Universidad de Ca- lifornia, van a haber menos blancos que van a entrar a la universidad”. Y punto. Esa la cuestión. Esa es la forma explícita de plantear el pro- blema y lo que a uno le retrotrae ver escenas como la del museo. La exhibición tenía muchos compo- nentes, realmente estaba muy bien hecha. Hay una escena, algo tragi- cómica, pero se las quiero contar porque la quiero tener presente hoy. Hay una entrevista banal a un joven, de unos veintitantos años. El entrevistador, que es brillante, le dice: ¿Qué opina usted de la vir- ginidad en las mujeres? – Es muy importante, responde el muchacho. Yo creo que es muy importante que la mujer llegue virgen al matrimo- nio. ¿Y qué opina usted de la virgini- dad en los hombres? - Es ridículo, la virginidad en los hombres, cómo se le ocurre, no tiene ningún sentido. Y el periodista le dice, impecable: A ver, explíqueme por qué la virgi- nidad es importante en las mujeres y no es importante en los hombres. Y es preciosa la escena. -“Bue…, bueno…, es que, es que es lo…, bueno, pero es obvio, si es lógico, cómo…”. Y es muy significativo porque es la existencia de una con- vicción total, el joven está absolu- tamente convencido de lo que está diciendo y no tiene ninguna razón. No es capaz de esgrimir ni propo- ner ningún argumento para algo de lo que está profunda y totalmente convencido. Gran lección para el devenir de la política en las dé- cadas que habrían de venir. Y, por supuesto, si alguien sí hubiera que- rido una razón, también estaban ahí y realmente era muy impactante verlo, todos los chistes, la mofa que “Nadie se preguntó a quién le convendría o no que voten las mujeres, que es un cálculo al que hoy estamos acostumbrados. Sencillamente era sentir que un poder que se ostentaba va a tener que ser compartido”. 32 “Brechas de género y feminismos del s. XXI”

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