PARA MEJORAR LA CALIDAD DE CONSTRUCCIÓN DE VIVIENDAS SOCIALES
Determinan Criterios de Estándares de Bienestar Habitacional
La iniciativa en la que participa el Instituto de la Vivienda y el Departamento de Ciencias de la Construcción de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo, concluirá en marzo del 2004 y definirá las condiciones de habitabiidad, tanto de diseño y construcción como los aspectos sico-sociales que debieran contemplar las viviendas básicas, con el fin de lograr un mejoramiento en la calidad de vida de los sectores más pobres del país.

Prof. Paola Jirón.
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Chile es el país de latinoamérica que con mayor velocidad ha reducido su déficit habitacional. De eso dan cuenta las 100 mil viviendas promedio que anualmente fueron entregadas durante la década del noventa, sin embargo, estamos entrando en una nueva etapa dentro de la aplicación de políticas habitacionales, reconociendo el impacto que ésta puede tener en la ciudad y los residentes de ella, por eso ahora el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (MINVU) está preocupado de mejorar las políticas y programas. Hay que destacar que estamos en un momento de cambio de paradigma en cuanto a determinar cómo se interviene la ciudad, enfatiza la Prof. Paola Jirón Martínez, Directora del Instituto de la Vivienda (INVI). Dentro de este contexto se enmarca el proyecto Fondef denominado Determinación de los estándares de bienestar habitacional para mejorar la calidad de la construcción de viviendas en Chile, que recibió el apoyo oficial de dicha cartera y es dirigido por la Fundación Chile. También participan en su desarrollo la Universidad Técnica Federico Santa María, la Corporación de Desarrollo Tecnológico de la Cámara Chilena de la Construcción y la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile.
Fundamental en la promoción de esta iniciativa por parte del Invi fue el Prof. Edwin Haramoto quien falleció en octubre del año pasado.
Este proyecto pretende ser un aporte para resolver parte de las deficiencias constructivas y de diseño de las viviendas sociales básicas, considerando que éstas impactan directamente en la calidad de vida de sus moradores. Para este efecto, además del análisis de casos, se analizará la normativa nacional que existe al respecto a fin de elaborar propuestas. El carácter pionero de este estudio radica en que considera el problema habitacional desde una visión integral y que se debe enfrentar inter disciplinariamente, o sea ya no se queda en evaluar sólo los problemas tecnológicos y estructurales, sino que considera de suma relevancia cruzar esa información con la percepción que tienen los propios habitantes sobre el espacio físico que habitan.
La idea es incorporar paulatinamente el concepto de bienestar habitacional que aborda la vivienda como un sistema: para este estudio se acotó a seis factores básicos que se retroalimentan entre sí: el térmico, lumínico y acústico, y aquellos espaciales, sico- sociales, seguridad y mantención. Así también se considera a la vivienda a partir de la percepción que se tiene de ella y en el contexto donde se inserta. Se considera el proceso habitacional desde tres niveles o escalas: El micro-sistema en que se da la relación entre la familia y la vivienda, el meso a donde ocurre la relación entre los vecinos y el entorno inmediato a la vivienda y el macro-sistema que incluye a la comunidad con relación al conjunto residencial propiamente tal. Todo esto se sitúa dentro de un contexto socio-físico mayor con el que los sistemas interactúan. (Invi/Minvu, 2001. Definición extraída del estudio, Diagnóstico Sistema de Medición de satisfacción de beneficiarios de Vivienda Básica) Estos tres niveles representan para nosotros el verdadero sentido de la vivienda como sistema, ya que no puedes definir sólo los muros que la componen y estudiarla aisladamente, porque está estrechamente ligada con lo que pasa inmediatamente fuera de ella. Este es el concepto global que estamos trabajado, señala el investigador del Invi, Prof. Gustavo Rodríguez.
CERTIFICACIÓN VIVIENDAS
¿Es posible conciliar el bajo costo de una vivienda básica con dichos factores que condicionan el bienestar habitacional? Ante la pregunta, los académicos del Invi responden con un definitivo sí. Claro, porque señalan que a veces los problemas radican en situaciones prevenibles como el que una ventana esté mal ubicada, y que no implican una inversión adicional. Estos dan la señal de alerta para que la situación no se vuelva a repetir. A juicio de la Prof. Paola Jirón, el proceso habitacional no se termina cuando una vivienda es entregada, sino que sigue. Es necesario considerar lo que ocurre después con ella y con las personas que la habitan.
Para determinar cómo se comportan las viviendas en el tiempo y en definitiva cómo es la calidad de su construcción en Chile, el estudio contempla la investigación en terreno de diversos conjuntos habitacionales ubicados en la V Región y en la Metropolitana. La metodología a utilizar para el estudio de casos contempla, la observación en terreno, mediciones (que se realizarán durante los períodos críticos: máximo calor en verano y de frío en invierno), cálculos, simulaciones y encuestas a los moradores de las viviendas.
Con posterioridad, sobre la base de los resultados obtenidos, a partir de la aplicación de cada instrumento, se elaborarán propuestas constructivas que involucren además de los seis factores anteriormente mencionados, las características climáticas y propiedades de los materiales en el diseño arquitectónico de las viviendas.
Luego, se evaluará el éxito de las propuestas en un conjunto habitacional piloto que reúna todos los estándares de habitabilidad definidos en la investigación. De este modo se podrá determinar si se trata o no de una mejor opción habitacional que favorezca la calidad de vida de sus habitantes.
Para fines de divulgación las conclusiones, recomendaciones y hallazgos serán compartidos a lo largo del proyecto con los actores presentes en el proceso habitacional, incluyendo al Minvu, así como también a las empresas constructoras, colegios profesionales afines, a las universidades, entre otros.
Una vez definidos los criterios para definir estándares de bienestar habitacional, el proyecto está pensado para iniciar un proceso de certificación de viviendas que es bastante complejo. Como por ejemplo determinar las normas básicas en acústica porque hoy es una reglamentación que a nivel residencial no existe. Este sistema permitirá que cuando alguien se enfrente a una vivienda sepa inmediatamente si está o no certificada de acuerdo a estos criterios. Si cumple los estándares representa una garantía oficial, explica la Directora del Invi.
A juicio de los académicos este podría ser el inicio de un proceso para incorporar los estándares de bienestar habitacional que sean definidos en esta investigación, en distintos niveles de la normativa vigente como podría ser la Ordenanza General de Urbanismo y Construcción (OGUC) para que tengan fuerza legal y así asegurar su aplicación. Sin embargo, explican que se trata de un proceso muy complejo que compete principalmente al Ministerio de Vivienda y Urbanismo.
Los resultados preliminares de toda la investigación serán dados a conocer en la marco de la próxima conferencia sobre arquitectura bioclimática, PLEA, a realizarse el próximo año en nuestro país.
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