“U” crea laboratorio único en Chile para detectar riesgos cancerígenos en alimentos y productos de uso masivo
Ambas iniciativas corresponden a la Facultad de Odontología. Mientras el laboratorio hará posible proteger la salud de las personas y el medioambiente mediante el test de Ames, la creación del ratón transgénico posibilitará el desarrollo de terapias innovadoras dirigidas al avance de la prevención y tratamiento de las caries y otros problemas dentales.

El Prof. Dr. Motoe Kato y la Prof. Dra. Ruby Valdivia en el laboratorio de la Facultad de Odontología.
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Proyectos que sin lugar a dudas
tendrán un alto impacto en la
salud y calidad de vida de nuestra
población, está realizando la Facultad
de Odontología de la Universidad
de Chile. A la creación del primer
ratón transgénico que permitirá avanzar
en la prevención y tratamiento de
problemas dentales, se suma la creación
del primer laboratorio en Chile
con el sistema internacional G.L.P.
(Buenas Prácticas de Laboratorio) para
el análisis de potenciales peligros
mutagénicos o cancerígenos a través
del test de Ames.
Este último análisis se realiza tanto a
alimentos como drogas, medicamentos,
pesticidas o cualquier compuesto
químico que pueda ser consumido o
usado por el ser humano. Así, mediante
dicha certificación es posible proteger
la salud de las personas y el
medioambiente, así como mejorar la
calidad de los productos, la
confiabilidad respecto a los mismos y
sus expectativas de exportación.
En la actualidad, todos los grandes
mercados exigen el test de Ames para
el registro, certificación e importación
o licencia de productos. En Chile, sin
embargo, si bien se debe garantizar la
inocuidad de los alimentos y sustancias
farmacéuticas, no se realiza ningún
test para detectar riesgos de cáncer
potencialmente inducidos por estos.
Dicho atraso encuentra su causa
precisamente en la falta de infraestructura
científica-tecnológica de G.L.P.
que ofrezca el servicio certificado,
además de los altos costos que implicaría
la realización de ellos en el extranjero.
De ahí la importancia del laboratorio
con esta tecnología que se
inaugurará a fines de este mes en la
Casa de Bello.
Cabe señalar que esta iniciativa que
contó con el apoyo del Fondef, junto
con posibilitar la realización de estos
análisis de garantía, también podría
servir como herramienta tecnológica
a la industria nacional para enfrentar
la competencia desleal.
El estudio de implementación del test
de Ames usando en Chile el sistema
G.L.P. está encabezado por el Prof. Dr.
Motoe Kato y la académica Dra.Ruby
Valdivia, ambos científicos doctorados
en Ciencias y especialistas en el área
de mutagénesis y genotoxicidad.
El test de Ames fue desarrollado y
publicado a comienzos de los años
setenta, constituyéndose en el examen
más importante para la detección de
riesgos de cáncer. Comenzaría así el
rápido impulso de esta técnica usando
el sistema G.L.P.
El test de Ames se basa en el uso de
cepas bacterianas para detectar in vitro
mutaciones (cambios heredables) en
el ADN. Se usan cinco cepas que permiten
detectar tipos de daños al
genoma. Además, se usa el extracto
microsomal de hígado de rata, pues en
humanos tenemos las mismas enzimas
que metabolizan los productos que llegan
al sistema digestivo. De este
modo, si un compuesto es ingerido y
metabolizado por el ser humano y se
transforma en mutagénico o cancerígeno,
puede ser detectado en el test.
Este último, con o sin fracción
microsomal de hígado se repite tres
veces y en triplicado para cada dosis
de la muestra en estudio, con controles
positivos y negativos.
El equipo de investigadores que trabajan
en la iniciativa, cuenta con la
presencia de un científico proveniente
del Food and Drug Safety Center
de Japón que tiene 20 años de experiencia
en este tipo de test (requisito
exigido por el sistema G.L.P.). En
Chile, además cuentan con la colaboración
del Sesma y el Instituto de Salud
Pública; el auspicio del Ministerio
de Salud y el apoyo del Sernac.
Ratón transgénico

Como ya se adelantaba, esta no es la
única noticia que proviene de la Facultad
de Odontología...
Los ratones son roedores porque para
mantener sus dientes en forma deben
estar constantemente raspándolos. Sus
incisivos están en permanente crecimiento
y, a diferencia de los humanos,
la fortaleza y permanencia de ellos les
aseguran que en la vejez podrán morder
sus alimentos.
Con el fin de estudiar y solucionar los
problemas dentales que sufren los humanos,
la “U” creó tres ratones
transgénicos.
Con esto se supone que dentro de unos
cinco años el problema de esmalte
dental y los conocimientos de mecanismos
sobre el desarrollo de los dientes
debería estar muy avanzado y la
prevención y tratamiento para diferentes
problemas odontológicos se habrá
diversificado. Así lo afirmó la Prof.
Ruby Valdivia, doctorada en Ciencias
Biológicas y directora de investigación
de la Facultad de Odontología quien
dio a conocer el 17 de mayo uno de
los primeros tres ratones transgénicos
creados en el Laboratorio de Biología
Molecular de esta unidad académica.
Se trata de un logro, fruto de un proyecto
patrocinado por la Iniciativa
Científica Milenio y encabezado por
el Prof. Motoe Kato, doctorado en
Ciencias Veterinarias de la Universidad
de Azabu (Japón), y especialista
en mutagénesis y reproducción animal.
El nacimiento de los roedores se produjo
en marzo pasado, tras cinco años
de intensa labor, que se enmarcó dentro
del Núcleo Milenio de Biología del
Desarrollo, que dirige el Prof. Dr. Miguel
Allende, de la Facultad de Ciencias. Este el primer modelo biomédico
mamífero creado en el mundo con el
gen de la proteína ameloblastina, que
se relaciona con el esmalte dental.
Las especies -dos hembras y un macho-,
corresponden a ratones estandarizados, es decir, libres de
patógenos y que se les conoce a
cabalidad su información genética.
Nacieron a partir de la introducción de
este gen en un ovocito de ratón recién
fecundado. Cuando los embriones se
desarrollaron, fueron transferidos a
hembras pseudopreñadas, las que finalmente
parieron algunas crías que
resultaron transgénicas.
La Prof. Dra. Valdivia mencionó que
gracias a esta investigación se lograrán
avances sustanciales en la prevención
de las caries; la ampliación del
conocimiento en desarrollo y regeneración
de tejidos, y contribución en la
formación de nuevos especialistas que
accederán a conocimientos de punta.
De esta forma -agregó- se logrará explorar
el funcionamiento de los genes,
conocer las bases científicas respectivas
y desarrollar metodologías propias.
Asimismo, indicó que se logrará diversificar
la aplicación de terapias.
“Cuando a alguien se le esté reparando
su diente estará conscientemente
eligiendo el método, sabiendo cuál es
el mecanismo de acción que se está
usando”, precisó.
Además de ayudar a estudiar la función
de la ameloblastina, la científica
resaltó que este proyecto representa un
gran avance en la bioética animal. Indicó
que los ratones transgénicos tienen
cuarenta copias de este gen incorporado
en su genomas, con lo cual
se produce un ahorro directo de esa
misma cantidad de animales de experimentación.
Pasaporte al primer mundo
En otro plano, la investigadora expresó
que a propósito de la firma del
acuerdo con la Unión Europea, este
logro es un buen paso porque a su juicio
el hecho de mostrar desarrollo
científico podrá aumentar la credibilidad
de los productos nacionales provenientes
de otras áreas.
Por su parte, el Prof. Dr. Motoe Kato
también resaltó los beneficios económicos,
ya que estimó que, junto con
la posibilidad de poder exportar los
ratones transgénicos a naciones como
Estados Unidos, Chile adquirirá una
imagen internacional de país desarrollado
que facilitará su inserción en el
primer mundo.
Una opinión coincidente expresó el
Rector de la Universidad de Chile,
Prof. Luis Riveros, quien coincidió
con el académico de la Facultad de
Odontología, al afirmar que “este naturalmente
puede llegar a ser un producto
de exportación y que puede tener
un impacto desde el punto de vista
de la calidad del producto nacional
en su conjunto”.
Además de recordar que Chile destina
a la investigación aproximadamente una cuarta parte de lo que invierten
países industrializados, el Rector Prof.
Riveros subrayó la importancia de este
logro científico para reflexionar en
torno al adecuado financiamiento de
la investigación en el país.
El acto de presentación se realizó e en
las dependencias del Laboratorio de
Biología Molecular de la Facultad de
Odontología y contó además, con la
asistencia del Decano de esa unidad,
Prof. Dr. José Matas; el Director Ejecutivo
de la Iniciativa Científica
Milenio, Prof. Claudio Wernli, y el Director
del Núcleo Milenio de Biología
del Desarrollo, Prof. Dr. Miguel
Allende.