 De izquierda a derecha, el Prof. José Amar de Colombia, Prof. Víctor
Molina y la Prof. Olga Grau de la U. de Chile. |
Para reflexionar acerca de un
nuevo modelo de formación pedagógica
inicial -entre 0 y 8
años- que responda más adecuadamente
a las necesidades
del niño de hoy y a las directrices
de la Reforma Educacional,
se realizó entre el 6 y el 15 de
mayo la Primera Reunión Internacional
del Proyecto “La formación
de educadores de infancia
y la innovación pedagógica”.
Esta iniciativa, organizada por la
Facultad de Ciencias Sociales,
tiene el propósito de aunar experiencias
para aplicar y probar
un programa que abordará
áreas críticas de la educación de
ese nivel como la alfabetización,
el desarrollo del pensamiento
matemático y científico, e imaginario
infantil.
“Nosotros partimos de la premisa
de que muchas de las cosas
que hacemos en las escuelas tienen
que ver con un niño que es
teórico, que está, hasta cierto
punto, fuera de la realidad propiamente
tal. Los niños de hoy
tienen muchísimos más estímulos
y los adultos estamos siendo
cada vez más capaces de reconocer
en ellos seres mucho
más pensantes y abiertos al
mundo”, explicó la Prof. Alondra
Díaz, coordinadora del programa.
En la iniciativa, patrocinada por
la Organización de Estados
Americanos (OEA), colaboran
académicos de universidades de
Colombia y México, a los que se
suman especialistas de las Facultades
de Ciencias, Filosofía y
Humanidades, Ciencias Físicas y
Matemáticas, y de Ciencias Sociales
de la Corporación. El encuentro
contempló la acción
concertada de un equipo de especialistas
nacionales y extranjeros
que participaron en reuniones
de estudio e intercambio
académico, con el fin de generar
propuestas y nuevos conocimientos
que serán utilizados
en la capacitación de futuros
educadores.
El Prof. José Amar, investigador
en desarrollo humano de la Universidad
del Norte de Barranquilla (Colombia), y participante
en el proyecto, resaltó
el valor de inculcar a los
niños el respeto por la tolerancia
y por la diversidad. “Al darse
cuenta desde muy temprana
edad de que no hay una sola
verdad que deja excluida a todas
las demás, sino que hay
múltiples verdades, permite la
construcción de un ser humano
más tolerante, más amplio y
más abierto que cuando se le
forma en base a verdades exclusivas”,
dijo.
Por su parte, la Prof. Olga Grau,
estima que lo que más se debería
enfatizar cuando se trabaja
con preescolares y escolares es
la sensibilidad. “Creo que ese es
el punto de partida de todo, pero
que a veces se descuida y se olvida”,
afirmó. A su juicio la sensibilidad
es lo que permite la capacidad
de observar y de percibir
la complejidad del mundo.
El Proyecto “La formación de
educadores de infancia y la innovación
pedagógica” se realiza
gracias a fondos concursables
adjudicados a la Corporación
por la Agencia Interamericana
para Cooperación y Desarrollo
de la Organización de Estados
Americanos (OEA). La idea surgió
en marzo de 2001, como una
forma de impulsar las innovaciones
que propone el plan de estudios
de la carrera de Educación
Parvularia y Básica Inicial.