PROMISORIOS AVANCES EN EL LABORATORIO DE FARMACOTERAPIA GÉNICA
Terapia Génica Reduce Daño Hepático y Consumo de
Alcohol en Ratas
Estudios liderados por el Prof. Dr. Yedy Israel, Director del Laboratorio de Farmacoterapia Génica de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas de la Universidad de Chile, ofrecen buenos augurios para el combate al alcoholismo y sus efectos asociados, tales como la cirrosis, mal respecto al cual pronto se podría usar terapia génica, según el especialista.

Prof. Dr. Yedy Israel.
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Reconocido es que el alcoholismo es un problema de salud pública que en nuestro país cada año cobra vidas, enferma y acarrea otra serie de costos sociales y económicos.
De hecho, una parte importante de los accidentes de tránsito y laborales están asociados al consumo de alcohol. Además, Chile presenta una de las tasas más altas de muerte por cirrosis hepática ligada a la ingesta excesiva y se ha estimado en miles de millones de dólares los costos anuales para el país a causa de este mal, ya sea por menor productividad laboral o gastos médicos. Esto, sólo por mencionar algunas consecuencias.
En ese contexto, lograr un tratamiento efectivo para el alcoholismo parece un imperativo. Desde hace unos años expertos del Laboratorio de Farmacoterapia Génica de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas de la Universidad de Chile se han abocado a esta tarea y trabajan para desarrollar una terapia génica destinada a enfrentar esta enfermedad y sus efectos asociados.
Este tipo de terapia, que abre nuevas esperanzas para tratar males cuyos tratamientos convencionales no han resultado ser suficientemente efectivos, se orienta a generar medicamentos que disminuyan la expresión de genes nocivos o lleven a la expresión a los ausentes, mediante la incorporación de genes requeridos.
Estudios realizados en Francia y Estados Unidos para niños que por deficiencia inmunitaria debían permanecer en burbujas protectoras, han demostrado la eficiencia de este tipo de tratamiento.
En relación al alcoholismo y el daño hepático, los estudios impulsados en la U son pioneros y sus resultados muy alentadores. En ellos ha participado un equipo de profesionales compuesto por los doctores profesores Yedy Israel, Amalia Sapag, Lustke Tampier, Claudio Mondaca, además de los profesionales Araceli Valle, María Elena Quintanilla y Diego Rodríguez.
DAÑO HEPÁTICO
Y ALCOHOLISMO
Según las investigaciones realizadas por el grupo, el daño hepático provocado por el alcohol se debe a que esta sustancia aumenta los niveles de los receptores de muerte en las células. Si estas últimas no contaran con estos receptores se reproducirían en grandes cantidades formando tumores. Ahora bien, lo que hace el alcohol, explica el Prof. Dr. Israel, es aumentar estos receptores de manera que las células comienzan a morir anticipadamente.
Con miras a prevenir esta situación los investigadores probaron drogas, denominadas de antisentido en células de ratas y humanos, obteniendo positivos resultados. Estas drogas de terapia génica lograron inhibir en cerca de un 70% la producción de los receptores de muerte en las células.
Las drogas de antisentido, diseñadas en el laboratorio universitario, actúan uniéndose a los genes nocivos o a sus mensajes de manera que bloquean su lectura.
La producción de este conocimiento es de gran importancia en la búsqueda de tratamientos efectivos para enfermedades que están relacionadas con el alcoholismo como es la cirrosis alcohólica o la cardiomiopatía, enfermedad en la que se reduce la fuerza contráctil del corazón a raíz de la muerte de células.
A juicio del científico, el tratamiento para el daño hepático está más cerca que el del alcoholismo propiamente tal. Afirma, en ese sentido, que para el daño hepático causado por el alcohol podríamos estar en unos tres años usando terapia génica en personas.
Respecto del consumo de alcohol, los estudios en este laboratorio han permitido disminuir la ingesta en ratas bebedoras mediante la utilización de drogas de antisentido (u oligonucleótidos de triple hélice) que actúan a nivel génico, y lo que hacen es inhibir la expresión de genes permisivos del alcoholismo. Estas drogas actúan en la secuencia de un gen específico.
Para el tema del alcoholismo no hay terapia génica disponible que se haya hecho en humano. En ratas sí. Hemos podido hacer que animales de laboratorio reduzcan en forma importante su consumo de alcohol con drogas de antisentido, dice.
Cabe señalar que también en estudios realizados en el laboratorio con las cepas outbred de ratas bebedoras y no bebedoras desarrolladas en el país, se encontraron diferencias genéticas. Se trata de una mutación que incentivaría a animales bebedores a consumir alcohol en mayor cantidad. La idea ahora es saber cómo actúa el gen e intercambiarlo, mediante cruza, para ver si la característica se transfiere o no a otro animal.
CENTRO DE ALCOHOLISMO
El Prof. Dr. Israel explica que los estudios de terapia génica a nivel mundial han crecido mucho más rápido que otras investigaciones, de modo que es un área que se ve promisoria, sobre todo, para tratar enfermedades en que otras terapias no han funcionado. Sin embargo, aclara, todas las terapias necesitan muchos años desde el momento en que se prueban en animales hasta que se materializan en el hombre.
Por ello, agrega que uno de los pasos importantes para perfeccionar y aplicar los nuevos conocimientos a los seres humanos es la creación de un Centro Nacional del Alcoholismo que, con expertos clínicos y científicos básicos, permita ahondar en estos descubrimientos de laboratorio.
Lo que queda es unir estas investigaciones con estudios clínicos y hacer un centro dedicado al tema del alcoholismo. La Universidad de Chile tiene la capacidad para impulsar una iniciativa como ésta, puntualizó.
el daño hepático provocado por el alcohol se debe a que esta sustancia aumenta los niveles de los receptores de muerte en las células.
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