A través de una propuesta interdisciplinaria, a contar
del mes de octubre, cuatrocientos alumnos de segundo medio de colegios y liceos de la región metropolitana aprenderán de manera entretenida e interrelacionada historia, ciencias sociales, artes visuales y musicales.
 Profesores Diego Escobar y Paulina Cornejo. |
Mantener y motivar el interés
de los estudiantes en las
materias es una tarea cada
vez más difícil para los profesores.
Entre el bombardeo tecnológico del
computador, la televisión, celulares y
video juegos, para muchos escolares
estar en una sala de clases no es un
panorama muy alentador. “Cautivar a
los estudiantes en el aprender es todo
un tema en educación, de ahí que el
Ballet Antumapu decidiera elaborar
una propuesta que fuera novedosa, entretenida,
tanto para los escolares
como también de ayuda a los maestros”,
relata la Prof. Paulina Cornejo,
Coordinadora del Ballet Folclórico
Antumapu de la Universidad de Chile.
El Ministerio de Educación sugiere
programas de estudio que tienen elementos
fijos y variables. Los primeros
son aquellos contenidos mínimos
y que son las actividades de aprendizaje
que el alumno debe experimentar.
Los elementos variables en tanto,
es el tiempo que cada profesor le dedica
a cada contenido o actividad de
aprendizaje y su secuencia, cuya finalidad
es generar un aprendizaje significativo.
Recogiendo esta premisa surgió el
seno del ballet universitario la idea de
crear un proyecto interdisciplinario en
el que se pudiera trabajar desde el
planteamiento del Ministerio. Se elaboró
de esta manera una unidad pedagógica
a partir de los programas de
segundo medio en los que aparece claramente
la necesidad de trabajar todo
el período finisecular asociado a otras
disciplinas para tratar justamente de
terminar las divisiones que hay en todas
las asignaturas. “Estamos conscientes
que los niños son criados en
una sociedad multimedia, de ahí que
nuestra propuesta de unidad pedagógica
incluye texto, sonido e imagen”,
explica la académica.
Lo textual será entregado como un
material pedagógico que recibirán los
profesores para que realicen trabajos
específicos con los alumnos; ya sea
realizando actividades de lectura de
ciertos períodos históricos, interpretación,
elaboración de textos. El sonido
estará presente en la presentación
de las obras de danza y baile y la imagen
tendrá lugar en una exposición
fotográfica con imágenes relacionadas
al tema de estudio que facilitará
el Archivo Fotográfico de nuestro
plantel. Según explica, la Prof. Cornejo, todas las actividades tienen
como principal meta lograr un aprendizaje
significativo, en el que los jóvenes

se vean motivados a reflexionar
a partir de experiencias educativas
novedosas que provoquen no sólo
un conocimiento cognitivo, sino que
también éste incluya aspectos
valóricos y de reconocimiento de
nuestras raíces.
Este novedoso proyecto cautivó al Ministerio
de Educación por lo que los
gestores de la idea debieron estudiar
cual sería la obra que daría inicio en el
mes de octubre al ciclo de unidad pedagógica.
El escogido fue el montaje de
danza y música “Salitreras del Recuerdo”,
según explica uno de los
impulsores de esta iniciativa, Prof.
Diego Escobar de la Universidad de
Chile su elección estuvo marcada por
la riqueza de expresiones que muestra.
“Por un lado se retratan los contenidos
de la sociedad finisecular que es aquella
que marca un cambio en lo que será
Chile en el futuro, pero además está
presente el problema obrero, la cuestión
social, la debacle de salitre y además
se da cuenta de ciertos tipos humanos
que florecen en ese momento”.
Debido a estas características, la obra
puede ser trabajada interdisciplinaria y transversalmente; es decir no sólo a
partir de las ciencias sociales e historia,
sino que también se pueden incluir
otras áreas del conocimiento como literatura,
artes visuales y musicales.
En el futuro, la idea del Ballet
Folclórico Antumapu no es sólo ampliar
la unidad educativa a otras regiones
del país, sino también presentar
otras de obras folclóricas dentro del
ciclo de unidad pedagógica; tales como
“Mensajes de la Naturaleza” que trata
sobre la visión que tienen los mapuches
sobre la tierra, o “Chiloé: Archipiélago
Mágico” que muestra toda la riqueza
mitológica de la isla.
Centro de operaciones
Las actividades de la unidad pedagógica
tendrá como escenario principal
la Casa Central de la Universidad de
Chile, es ahí donde se llevarán a cabo
la presentación de las obras folclóricas
y de las exposiones fotográficas y que
se espera sean visitadas por grupos de
quinientos alumnos en cada presentación.
“Generalmente la Universidad
se queda en lo académico, tiende a
cerrarse un poco y nos damos cuenta
que hay muchas cosas que nosotros
podemos entregar a los estudiantes.
De ahí que convocar a los escolares,
dialogar y vincularse con ellos, mostrarles
un poco del folclore, de lo que
somos como chilenos, es una experiencia
en la que se ven beneficiados
no sólo los estudiantes, sino también
la Universidad como ente educador y
que mejor que hacerlo en la Casa Central
de nuestro plantel”, concluye la
académica.