Sitio Web del periódico de la Universidad de Chile / Abril 2003, Año 5, Nº44










PROMEDIO DIARIO DE TRASLADOS EN DÍAS LABORALES LLEGA A 2 HORAS Y MEDIA

Viajes Ocupan el 40% del “Tiempo de Libre Disposición” de Santiaguinos

Encuesta sobre asignación de tiempo a actividades y viajes fue realizada por académicos del Departamento de Ingeniería Civil de la Universidad de Chile y se enmarca en un proyecto Fondecyt que busca estimar modelos con estas dos variables conjuntamente. La idea es entender la redistribución del tiempo de las personas ante posibles cambios en los
sistemas de transporte.



Profesores
Sergio Jara-Díaz y
Marcela Munizaga .
El bloqueo de cruces y las peligrosas carreras en las calles forman parte todavía del escenario urbano de Santiago. Si bien se han implementado algunas medidas que apuntan hacia desplazamientos más expeditos para los usuarios, lo cierto es que los viajes urbanos aún son vistos como algo molesto. ¿Quién no ha pensado en los beneficios de poder teletransportarse materialmente?
Queda claro que el tiempo es uno de los recursos que más valoran las personas en un mundo invadido por el estrés. Así, no es una casualidad que los viajes urbanos resulten molestos, más aún si se considera que parte importante del tiempo que podríamos llamar “de libre disposición” debe ser usado en esta actividad.
Así lo refleja una encuesta de asignación de tiempo a actividades y viajes realizada con propósitos experimentales, en el marco de un proyecto de investigación de los académicos del Departamento de Ingeniería Civil de la Universidad de Chile, profesores Marcela Munizaga y Sergio Jara-Díaz.
La consulta, realizada a un universo de 300 individuos que trabajan en el centro de Santiago y que utilizan el corredor Vicuña Mackenna -residentes en comunas como La Florida, Puente Alto y una parte de Ñuñoa- evidenció que las personas utilizan en promedio dos horas y media diarias en viajes, lo que equivale a alrededor de un 40% del tiempo que podrían ocupar y asignar “libremente”.
A través de un diario de actividades de autollenado, los encuestados respondieron detalladamente sobre el tiempo que destinan a un total de 39 acciones durante las 24 horas de un día laboral, un sábado y un domingo, las que fueron agrupadas posteriormente en ocho categorías.
Según explica la Prof. Munizaga, en la categorización de “cuidados personales”, que incluye acciones como dormir, ducharse o tomar desayuno, las personas de la muestra ocupan en promedio nueve horas diarias; mientras que el tiempo asignado al trabajo alcanza las nueve horas y media. Con esto, el tiempo posible de ocupar en los otros ítemes como entretenimiento, trabajo doméstico, cuidados a terceros, compras y trámites, estudio y viajes, es de aproximadamente cinco horas y media. De ellas, dos horas y media se usan en esta última actividad.
Esto significa que “alrededor del 40 % del tiempo discrecional, el que las personas pueden ocupar y asignar libremente, es para transporte, de ahí la relevancia de mirarlo en ese contexto”, puntualiza el Prof. Jara-Díaz.
La muestra estuvo compuesta por un 57% de hombres y un 43% de mujeres, la mitad de ellos ubicados en el rango etareo de entre 35 y 49 años.
Si bien el patrón de actividades del día laboral no presentó mayores diferencias entre grupos de edad, sí se detectaron particularidades según género. Respecto al trabajo doméstico y entretenimiento, durante los fines de semana los hombres presentan una mayor dedicación a la segunda actividad a lo largo de todo el día. Las mujeres de la muestra, en tanto, dedican más tiempo al trabajo doméstico durante la mañana y el mediodía, situación que tiende a revertirse sólo a partir de las 16 horas.
También, según la encuesta, a mayores ingresos tiende a aumentar el tiempo asignado a viajes durante el fin de semana, lo que sugiere que estas personas salen más que las de menores ingresos en estos días.

PROYECTO
Esta encuesta, mediante la cual también se obtuvo una caracterización muy precisa sobre el ingreso de las personas y su forma de ganarlo, es la primera realizada en Chile que aborda conjuntamente viajes, actividades e ingresos de los trabajadores.
Esta información, muy detallada, es de vital relevancia en la modelación experimental enmarcada en el proyecto Fondecyt “Formulación, especificación y estimación de modelos de asignación de tiempo a actividades”, que impulsan los profesores Munizaga y Jara-Díaz, ingenieros y doctores en transporte, junto a la tesista Carolina Palma y otros graduados del programa de magíster. La investigación se inserta en las labores del Núcleo Milenio “Sistemas Complejos de Ingeniería”, y recibió el apoyo a tesis de la Dirección de Postgrado de la “U”.
Estos académicos trabajan en la estimación de un modelo matemático conjunto de viajes y asignación de tiempo a actividades, cuya formulación original aparecerá pronto en el Journal of Transport Economics and Policy.
Cabe destacar que los modelos son instrumentos que permiten predecir el comportamiento de determinadas variables ante eventuales cambios, en este caso, en la infraestructura de transporte u otros elementos que afecten las actividades de los individuos. Así, el análisis de decisiones importantes como grandes inversiones (por ejemplo, la construcción de carreteras o aeropuertos) o cambios en los servicios de transporte público, se ve apoyado por instrumentos como estos.
Los profesores explican que los modelos de demanda de transporte hoy vigentes incorporan sólo la información relativa a los viajes de las personas. En esa línea, postulan que incorporar como parte de estos mismos modelos la forma en que la gente asigna tiempo a sus actividades, permitirá explicar mejor el comportamiento de los usuarios y, por ende, enriquecer la mirada sobre el impacto que tendría a futuro una determinada inversión. Esta perspectiva requiere disponer de información mucho más completa que la usualmente recolectada para la estimación de modelos de viaje y con este propósito se realizó la encuesta.
Los modelos utilizados hasta ahora no permiten predecir el impacto en la calidad de vida de las personas que tienen las obras, sino que sólo estimar la reducción de tiempos de viaje. Pero si se reduce el tiempo de viaje ¿qué harán las personas en ese tiempo? ¿trabajarán más o destinarán mayor tiempo al entretenimiento? “Sobre las reasignaciones de tiempo -dice el Prof. Jara-Díaz- se podrían hacer estimaciones con una base científica. El propósito, en el fondo, es poder entregar la mejor información para la toma de decisiones en políticas públicas respecto al transporte”, concluye el profesional.

“Queda claro que el tiempo es uno de los recursos que más valoran las personas en un mundo invadido por el estrés”.

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