Debate Universitario N°18 - Universidad de Chile
que fue cerrada. En 2015 se reabrió el programa y el próximo año comenzará el postgrado, con un marcado interés en desarrollar académica- mente la labor del trabajador social, formando investigadores que se instalen en las problemá- ticas sociales en busca de soluciones. Continuando con los ejemplos, se suma el Doctorado en Territorio, Espacio y Sociedad, de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo, también de reciente aprobación, que viene a adentrarse en las dinámicas del desarrollo territorial, cada vez más veloces, cambiantes y complejas, y que conviven con un mercado poco reglado y fiscalizado. Desregulación del sistema educacional chileno Instituciones como la Universidad de Chile han pensado el desarrollo de la nación desde sus orígenes, realizando investigación compleja y formando profesionales nutridos por este cono- cimiento. En este sentido, Alicia Salomone expli- ca que la Casa de Bello “desde el siglo XIX formó parte de la articulación de un sistema educativo en el país e instaló las primeras iniciativas de de- sarrollo científico”, además de crear las “grandes escuelas deMedicina, de Ingeniería, de Tecnolo- gías”. A ello, añade, “construyó el sistema de sa- lud y de electrificación, el sistema sismológico, las organizaciones que entre los años ’30 y ’50 tuvieron que ver con el desarrollo del Estado de Bienestar en Chile”. Esta labor estaba situada en un contexto distin- to al actual. Hasta el 11 de septiembre de 1973 el país contaba con un sistema de educación supe- rior efectivamentemixto, con inspección directa del Estado y la Contraloría, tanto a las casas de estudios estatales como privadas, además de la existencia de formas de gobierno interno con participación de todos los estamentos. El golpe de Estado hizo dar varios pasos atrás que no han podido recuperarse. Este modo de entender el quehacer de la uni- versidad, con una mirada pública, no es nuevo para nuestro país. Sin embargo, como conse- cuencia de las reformas neoliberales iniciadas en los años ‘70 en Chile, hoy extendidas a escala mundial, actualmente los conceptos no son tan unívocos, pues en el lenguaje de los derechos la definiciónde lopúblico se encuentra endisputa, al igual que el de universidad, que hoy permite definiciones que la instalan como un espacio meramente formativo, sin integrar su dimensión investigativa. Para el Prof. Águila, analista político y académi- co del Departamento de Estudios Pedagógicos (DEP) de la U. de Chile, esta divergencia de cri- terios, donde “el término ‘universidad’ pasa a identificar a instituciones diversas, con caracte- rísticas diferentes” se convierte en “la primera y gran desregulación que se instala en nuestro sis- tema de educación superior y universitario, pues bajo una común denominación se constituyen instituciones de distinta naturaleza”. Por estos días es álgida la discusión acerca del futuro de la educación superior, materializada en el debate acerca de los proyectos de ley so- bre Educación Superior y de Universidades Es- tatales. Financiamiento, gestión, autonomía, gobernanza, son algunos de las temas que se han tratado con mayor intensidad. Poco se ha hablado del sentido profundo de la educa- ción superior, la importancia estratégica del conocimiento que se genera en su interior y la pertinente formación de profesionales com- prometidos con la sociedad. Actualmente, Chile manifiesta tener un siste- ma mixto, pero sólo un 14% de las matrículas de la educación superior pertenecen a insti- tuciones del Estado, las que están llamadas a ser una extensión de éste como proveedoras pensamiento crítico, conocimiento e innova- ción, en atención a las necesidades del país. Del total de 61 instituciones, 22 están acredi- tadas tanto en investigación como en vincu- lación con el medio, lo que da cuenta de que gran parte de las universidades sólo se dedi- can a la docencia, mientras un porcentaje me- nor se encuentra realmente abocado al país. Para Ernesto Águila, una institución que no realiza labores de investigación no debiera re- cibir la calificación de “universidad”. “Me pare- ce un contrasentido la expresión ‘universidad docente’, porque si algo debiera caracterizar a una universidad es el vínculo entre docencia e investigación (…) El tipo de investigación puede ser de distinta complejidad -una más de frontera del conocimiento u otra más vin- culada a la docencia y su actualización- pero la formación profesional requiere de una do- cencia que esté conectada con la investiga- ción”. Agrega que “la educación pública debe ser aquel subsistema educativo donde la so- ciedad define los parámetros de excelencia, inclusión, pluralismo y diversidad que aspira que el conjunto del sistema recoja”. Dentro de este análisis, Fabián Guajardo, investigador en temas educacionales de la Fundación Nodo XXI, releva el rol de la inves- tigación como un elemento fundamental para la realización de la docencia. Añade que la ca- pacidad de la institución de ofrecer docencia de calidad tiene que ver con “la posibilidad de que el académico pueda interactuar en sus ejercicios de aprendizaje, que tiene que ver con investigar y con ir desarrollando conoci- miento en el encuentro con su estudiante”. La U. de Chile cuenta hoy con cerca de 31 mil es- tudiantes de pregrado en 71 carreras, a lo que se suman unos 9mil que asisten a programas de postgrado o de postítulo. En total, sólo un 4%de 1.162.306 alumnos del sistema de educación su- perior tiene acceso a la formación integral que entrega esta institución. De estemodo, el aporte al país de la complejidad universitaria se ve limi- tada para las Universidades del Estado, por el bajo porcentaje dematrículas y por la restricción a que éstas crezcan. Al respecto, Leonor Armanet, Directora de Pregrado de la Universidad, comenta que “no deberíamos estar restringidos a un cupo o a un aumento marginal” y que éstos deben “de- finirse de acuerdo a parámetros que son bas- tante más universales, como son las necesi- dades locales o las necesidades emergentes”, que existen en el país, volviendo a la impor- tancia de pensar la educación superior como un sistema que incida en el futuro de Chile. A ello, la Prof. Armanet añade otro de los deseos de nuestra institución: el trabajo en red de las entidades del Estado que permita, entre otras virtudes, la movilidad estudiantil al interior del país. “Esto tiene que ver con esta idea de Universidades del Estado que dialogan, se encuentran y se potencian juntas”, cuya fina- lidad es la generación de un espacio formati- vo transversal para todos los estudiantes que ingresan a una universidad del Estado”, dice. La Directora de Postgrado y Postítulo, Alicia Salomone; y la Directora de Pregrado, Leonor Armanet, que acompañan a las unidades académicas en la creación de carreras o programas dentro de la U. de Chile. 7
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=