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En la alimentación y nutrición de los CSA es necesario tener en cuenta la total dependencia alimenticia de estos animales a los pastizales naturales del altiplano, lo anterior significa que están adaptados al consumo de pastos estacionales, muy toscos, de baja calidad nutricional y de una relativa baja variedad y disponibilidad, hecho que sufre importantes variaciones al modificar su hábitat, lo que frecuentemente ocurre cuando son trasladados a otras regiones del país.
Entre las características de la anatomía y fisiología digestiva que evidencian una adaptación al recurso vegetal de los pastizales del altiplano se encuentran los labios que son relativamente delgados y el superior está dividido por un surco medio; esta característica les brinda una gran movilidad lo que facilita la selección de las plantas e incluso de padres de una misma planta. Los dientes son de crecimiento continuo lo que protege del desgaste a que están sometidos al consumir pastos muy leñosos y lignificados. La lengua no es protruible por lo que no pueden lamer.
Los camélidos en general, al igual que los rumiantes domésticos más conocidos (bovino, ovino, caprino) tienen un compartimento digestivo muy espacioso y compartimentalizado. Sin embargo, estructuralmente, su sistema digestivo difiere considerablemente de otros rumiantes. Recientemente Vallenas y col. (1971) estudiaron la estructura macroscópica de los preestómagos y del estómago de la llama y el guanaco, homologable al de la vicuña y alpaca, utilizando técnicas in vivo e in vitro. Estos autores describen una división en tres compartimentos. El primer compartimento (C1), frecuentemente comparado con el rumen, es el más voluminoso (83% del volumen total pregástrico y gástrico), ventralmente posee un prominente surco transversal que lo divide en un saco craneal y uno caudal, ambos poseen saculaciones las que, aparte de proveer de una mayor superficie de contacto, poseen mucosa glandular que permite la secreción de tamponadores que contribuyen con la saliva en la mantención de un pH favorable para la acción de microorganismos celulolíticos. El resto del epitelio es escamoso estratificado no glandular que al igual que en otros rumiantes tiene una función dedicada a la absorción.
En el compartimento 2 también se describen ambos tipos de epitelio y la mucosa superficial de las paredes de la curvatura mayor de este compartimento está dividida en forma reticular; en general el contenido de este compartimento es muy líquido y tanto su forma como su función se homologan frecuentemente con el retículo de otros rumiantes. El (C2) se comunica con el tercer compartimento (C3) a través de un pasaje estrecho cubierto por epitelio escamoso estratificado; sin embargo el C3 está completamente recubierto de mucosa glandular, pero la disposición de ella varía a lo largo de este compartimento que tiene forma tubular. El quinto inicial tiene su mucosa dispuesta en forma reticular en su curvatura menor y en la curvatura mayor se distribuye en forma de pliegues no permanentes y aunque anatómicamente no poseen una estructura similar al omaso de otros rumiantes, se compara este quinto con un omaso funcional. En los siguientes tres quintos medios, la mucosa se dispone en forma de pliegues longitudinales permanentes, mientras que en el quinto final la mucosa se engrosa sensiblemente correspondiendo esta área a la mucosa propiamente gástrica (Raggi y Crossley, 1990).
La tasa de contracciones de los preestómagos es mayor a la observada en otros rumiantes, sin embargo la velocidad de tránsito por el digestivo es menor, estos dos hechos fisiológicos favorecen una mezcla eficiente con un mayor tiempo de retención, lo que sumado a una fermentación en un ambiente favorable a microorganismos celulolíticos hace a estas especies más eficientes en fermentación de pastos toscos y marginales que otros rumiantes como la oveja y la cabra (Raggi y Crossley, 1990).
Los estudios de la composición de la dieta de camélidos en un principio se hicieron por observación directa (Tapia y Lascano, 1970), sin embargo, no es una técnica que permita una evaluación eficiente de la selectividad de los animales. Debemos también considerar el hecho de que la selectividad varía en función del ambiente y de la época del año, entre otros factores. Los estudios realizados por nosotros se han basado en la microhistología fecal que permite la identificación de géneros y especies vegetales por residuos no digeridos presentes en las fecas (Spark y Malechek, 1968). Dichos estudios se han realizado en el altiplano y zona central y sus resultados se observan en los Cuadros 8 y 9.
CUADRO 8
COMPOSICIÓN BOTÁNICA DE LA DIETA DE ALPACAS MANTENIDAS
EN EL ALTIPLANO DE CHILE (VALORES PROMEDIO)
|
Ecosistema
|
Especies de plantas
|
Invierno
|
Verano
|
|
Bofedal
|
Gramineas y graminoides |
%
|
%
|
|
Festuca nardifolia
|
24,5
|
32,4
|
|
Deschampsia caespitosa
|
8,7
|
7,3
|
|
Deyeuxia jamesonii
|
2,6
|
4,0
|
|
Oxichloe andina
|
12,8
|
4,1
|
|
Total Gramíneas ygraminoides
|
48,6
|
57,8
|
|
Pajonal
|
Festuca orthophylla
|
11,7
|
7,4
|
|
Stipa leptostachia
|
1,5
|
5,1
|
|
Total
|
13,2
|
12,5
|
|
Tolar
|
Parastrephia lucida
|
8,9
|
6,1
|
|
Otras especies
|
29,3
|
23,6
|
| (Castellaro y col., 1996). |
CUADRO 9
COMPOSICIÓN BOTÁNICA DE LA DIETA DE ALPACAS MANTENIDAS EN LA
ZONA CENTRAL DE CHILE, EN DIFERENTES ESTADOS FENOLÓGICOS
DE LA PRADERA (PROMEDIOS +/- DESVIACIÓN ESTÁNDAR)
|
Especies de plantas
|
Estado fenológico de la pradera
|
|
Vegetativo
|
Reproductivo
|
Seco
|
|
Gramíneas Anuales
|
%
|
%
|
%
|
|
B. hordeaceus
|
0,9+/-0,5
|
1,2+/-1,2
|
0,4+/-0,3
|
|
H. Berteroanum
|
8,4+/-3,0
|
5,2+/-5,1
|
0,1+/-0,2
|
|
L. Rigidum
|
7,8+/-5,2
|
5,2+/-4,1
|
1,2+/-1,1
|
|
V. bromoides
|
18,1+/-6,5
|
10,3+/-8,9
|
0,7+/-1,3
|
|
Total Gramíneas Anuales
|
35,2+/-11,7
|
21,9+/-15,5
|
2,4+/-2,7
|
| Gramíneas Perennes |
-- |
-- |
-- |
|
Piptochaetium stipoides
|
21,7+/-3,3
|
4,2+/-6,1
|
1,8+/-1,7
|
|
Stipa manicata
|
12,2+/-3,2
|
3,6+/-3,4
|
4,1+/-4,0
|
|
Total Gramíneas Perennes
|
33,9+/-4,9
|
7,8+/-39,1
|
5,9+/-5,6
|
| Herbáceas |
-- |
-- |
-- |
|
Hypochoeris glabra
|
4,2+/-5,3
|
15,3+/-13,7
|
1,1+/-0,8
|
|
Medicago polymorpha
|
-
|
1,5+/-1,6
|
3,2+/-4,7
|
|
Carduus picnocephalus
|
0,2+/-0,3
|
-
|
-
|
| Total herbáceas |
4,6+/-5,4
|
16,7+/-12,8
|
4,3+/-4,9
|
|
Leñosas
|
|
|
|
|
Acacia caven
|
11,8+/-6,9
|
29,1+/-34,4
|
60,3+/-29,7
|
|
Rubus ulmifoliu
|
14,6+/-13,7
|
24,4+/-12,2
|
27,1+/-24,6
|
|
Total leñosas
|
26,4+/-18,7
|
53,5+/-29,7
|
87,4+/-7,7
|
| (León, 1998). |
Los estudios antes señalados revelan que, frente a ambientes con pasturas de calidad de regular a pobre y que presentan notorias variaciones fenológicas de la pradera a lo largo del año, las alpacas demuestran una notoria capacidad para adecuar su dieta, fenómeno que no sólo ocurre en el altiplano (Castellaro y col., 1996) (Cuadro 8), sino también en ambientes diferentes a su hábitat natural a los que han sido trasladadas las alpacas, por ejemplo la zona central del país (León, 1998), utilizando incluso de manera importante los arbustos leñosos que pasan a formar parte importante de su dieta (Cuadro 9).
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