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REVISTA DE URBANISMO Nº 8, Especial Sewell - junio 2003
ISSN 0717-5051

Sewell, historia y cultura en un asentamiento humano organizacional

6. El intercambio cultural

Desde los primeros tiempos la Compañía Braden en la persona de sus ejecutivos, tuvo como finalidad explícita de sus actividades empresariales provocar cambios culturales entre el personal que se incorporaba a las faenas, como se desprende de las finalidades que perseguía el Welfare Department .

Los instrumentos para  dinamizar los cambios en la dirección deseada fueron muchos, pero especialmente dignos de destacar por su eficacia, cabe mencionar: la incentivación económica como recompensa al desarrollo de las conductas requeridas en las faenas; el sistema de entrenamiento industrial para el recién incorporado, el cual era enseñado por una especie de "tutor" mientras duraba todo el período de familiarización inicial  con las labores; y por la emisión de un conjunto de reglamentos y normas para los trabajadores y para los habitantes del campamento, verdadera legislación de generación y aplicación local. Ella regía y ordenaba la vida en comunidad y sancionaba con diversos grados de severidad, desde el dar a conocer públicamente alguna contravención hasta el término de la relación laboral, con el consiguiente desalojo de la habitación ocupada por el infractor.

Los cambios y la adaptación experimentada por el campesino que había emigrado buscando mejores condiciones de vida representaron tantas diferencias a su modo de vida, que en las primeras décadas fueron muy significativos los procesos de cambio fallidos. Prueba de ello fueron las elevadas tasas de rotación en las faenas, hasta del 75%, (Fuenzalida,1919:80).

En la primera década de existencia de la Braden residían en el Mineral 360 extranjeros, los que representaban el 2,6% de su población (Fuenzalida,1919:99). Con los años, los norteamericanos optaron por incorporar chilenos a los cargos de responsabilidad, entregándoles el rango y los beneficios correspondientes, y asignándoles viviendas en la Población Americana de Sewell. En los años sesenta, el número de extranjeros era de 80 en la empresa, disminuyendo como puede apreciarse, significativamente su número. Esta sustitución indica también un proceso de incorporación del profesional y técnico chilenos a la cultura norteamericana, asimilación de su estilo de administrar y de sus hábitos de vida. En el ámbito social una de sus manifestaciones mas características ocurrió en la práctica del golf en el Country Club de Coya, teniendo su equivalente en el bowling (palitroques), a nivel de empleados y obreros.

Se aprecia que el aislamiento, la mutua predisposición entre jefe y subordinado, y una acentuada vocación pedagógica acompañada de actitudes paternales, constituyeron poderosos vehículos de inculturación, y sólidos fundamentos para el vínculo paternalista que caracterizaría por décadas a esta relación.

El trabajador chileno respetó a su jefe, ya que su estilo de dirección era de presencia en el terreno, soportando los rigores climáticos, los riesgos y las emergencias a la par con sus operarios, e instruyendo con conocimiento de causa los cursos de acción a seguir. Esa admiración se cimentó además en su preocupación por las necesidades de orden humano y de convivencia en el trabajo, que se manifestaban en compartir un café, o en regalar materiales que habían sido reemplazados por nuevos.

El extranjero hizo escuela en valorar la disposición para el trabajo de la persona y no tanto su nivel educacional. Incentivó con dinero los rendimientos, pero también reconoció a quienes se destacaban mediante un sistema de ascensos y promociones, basado en los méritos de cada cual, sin mezclarlos con favoritismos y otras consideraciones de tipo personalista.

El incentivo económico como premio al trabajo y como elemento propio de una cultura puede encontrarse en otras dimensiones de la vida del campamento, tales como  la función de bomberos y el trabajo infantil, ambos influidos por la cultura norteamericana.

Sabido es que en Chile el trabajo de los bomberos se efectúa ad-honorem, siendo un cuerpo de voluntarios. En Sewell no lo fue, ya que la administración consideró que si bien cooperaban gratuitamente en esas tareas, su colaboración debía ser recompensada económicamente, recibiendo una bonificación extraordinaria  y siendo el único servicio de bomberos remunerado del país.

Siguiendo también las pautas de vida de EEUU proclives a hacer que los niños se valgan por sí mismos desde temprana edad, la empresa autorizaba y reglamentaba fuera de las horas de escuela el trabajo de los niños en labores de reparto, como canasteros o boleteros del teatro, (Baros, 1995;403).

El lenguaje, componente central de toda cultura, se desarrolló en Sewell con rasgos propios, denotando con términos y expresiones las particulares condiciones de vida que allí existieron. Además de los términos del inglés y sus deformaciones, se acuñaron una gran cantidad de expresiones tomadas de la vida rural y que se utilizaron para  aplicarlas a objetos y situaciones de la mina o del campamento, tales como los tipos de minerales, las maquinarias, las personas o los objetos de consumo, (Fuenzalida,1919:99) (1).

La composición mixta de esta cultura fue amalgamándose en el transcurso de los años, y como es propio de estos procesos, de manera  paulatina y casi inadvertida para sus actores.

Hubo influencias mutuas, en que el extranjero mediante la convivencia y el trato humano adquirió pautas de conducta y mentalidades propias de Chile, y el nacional, además de estos canales de aprendizaje cultural, las tuvo producto de una labor de empresa, deliberadamente diseñada para inculcar hábitos, destrezas y valores compatibles con el logro de los objetivos de producción.

Sin embargo, en el proceso son discernibles intencionalidades que van mas allá de una labor pedagógica meramente instrumental a la producción. De manera análoga a lo que expresó el ingeniero que investigó la tragedia de El Humo por encargo del Gobierno, al evaluar todo lo hecho con posterioridad por la empresa, señalando debe suponerse una conciencia humanitaria que se adelantó a la presión oficial hasta excederse en la prevención , (Baros,2000:356), así también debe concederse tal explicación a lo obrado en lo educacional,  la capacitación y en muchos otros dominios por la administración de la empresa.

Portada | Resumen | 1. Reseña histórica de Sewell | 2. Estructura organizacional, estructura social y emplazamiento de las edificaciones | 3. El medio ambiente, el aislamiento y la autarquía | 4. El origen de la fuerza de trabajo y el cambio cultural | 5. La cultura y sus valores | 6. El intercambio cultural | 7. El espacio físico, lo privado y lo público. | 8. La educación, las entretenciones y las expresiones culturales | 9. El campamento y los conflictos sociales | 10. Sewell como asentamiento humano | Bibliografía | Citas | Imagen | Versión completa/Complete version



Revista Electrónica del Departamento de Urbanismo
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