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INVESTIGACIÓN ACADEMICOS
Chile - Extranjero
UCHILE - FAU - NACIONAL – INTERNACIONAL

Origen de los Espacios Públicos en Valparaíso: el discurso higienista y las condiciones ambientales en el siglo XIX

Luis Alvarez A. (*)

 

Resumen

Los Espacios Públicos en Valparaíso son producto de una domesticación paulatina del medio natural, dando origen a la habitabilidad de fines del s. XVI, las reservas de agua dulce y la explotación de la vegetación para obtener leña como energía, lo que determina la adecuación del paisaje original al menos durante dos siglos. El aumento de la población, y sus actividades, demandaron mayores volúmenes de recursos (agua y energía), obligando el desplazamiento y posterior degradación del espacio natural circundante. Este abandono, asociado a las condiciones de insalubridad fuertemente documentadas a fines del siglo XVIII, como plagas de parásitos, y las epidemias recurrentes a mediados del s. XIX, deterioró gravemente el ambiente. (1)

Abstract

The public spaces in Valparaíso are a result of a gradual taming of the natural environment, giving rise to habitability towards the end of the 16th century, freshwater reserves and the exploitation of vegetation for firewood, thus determining the adaptation of the landscape during at least two centuries. The growth in population and activity demanded greater quantities of resources (water and energy), obliging the displacement and posterior degradation of the surrounding natural areas. This abandonment, associated with the well – documented unhealthy conditions such as plagues of parasites in the latter part of the 18th and the recurring epidemics of the middle of the 19th century, seriously deteriorated the environment.

 

Las condiciones de insalubridad de estos espacios naturales remanentes promueven la adaptación del discurso higienista europeo, que es difundido fuertemente en Valparaíso por don Guillermo Rawson. El concepto de una "ciudad higiénica" para ciudades puertos cosmopolitas como Valparaíso y Buenos Aires, está amparado en las ideas de las "topografías médicas" (2) y los planteamientos de urbanistas como Owen y Fourier (3), fundamentalmente.

Esta difusión es producto de su inclinación por ver en la higiene un objetivo y también un recurso igualador, fundamento del Socialismo Romántico del s. XIX, que tendrá en Valparaíso alocuciones importantes por parte de Francisco Bilbao en el diario "La Gaceta del Comercio", antes de emprender viaje a Europa.

Hipótesis

Los Espacios Públicos de mayor significado urbano en Valparaíso tienen su origen en remanentes naturales. La constitución del asentamiento urbano original usufructuó de las condiciones naturales (Fig. Nº1), en especial de los cursos de agua y el borde costero. Su urbanización es producto de una subutilización de estos recursos que tiene como antecedente las primeras revoluciones sanitarias de la ciudad, como la construcción de acueductos y el equipamiento portuario, lo que se acentúa por un afán higienista y social, promovido a partir de la segunda mitad del siglo XIX.

 Figura Nº1

UNIDADES HIDROLÓGICAS

En esta figura se detallan las cuencas hidrográficas que confluyen al plan de la ciudad, indicando los afluentes (Quebradas) y su abovedamiento a medida que se incorporan a la trama urbana, muchos de estos cauces en su tramo final son rectificados respecto de su situación de origen.

FUENTE: Cartografía Digital 1:5000 Geocen 1996

FUENTE CAUCES: Dirección de Servicios. I. Municipalidad de Valparaíso.

 

1. Marco Teórico

Higienismo

El higienismo es una corriente de pensamiento desarrollada desde finales del siglo XVIII, animada principalmente por médicos. Partiendo de la consideración de la gran influencia del entorno ambiental y del medio social en el desarrollo de las enfermedades, los higienistas critican la falta de salubridad en las ciudades industriales, así como las condiciones de vida y trabajo de los empleados fabriles,

En 1873 el naturalista Haeckel acuñaba la palabra "ecología" para referirse al estudio de las relaciones de los seres vivos con el ambiente físico y biológico; pasarían varias décadas antes de que el hombre ocupase el lugar central de los procesos ecológicos. Sin embargo, cien años antes de Haeckel, un grupo de médicos, los llamados higienistas, se habían planteado el problema del influjo del medio ambiente en la vida del hombre desde una perspectiva que anticipa los trabajos de ecólogos, geógrafos y urbanistas.

Dado que entre los higienistas está generalizada una concepción de la enfermedad como producto social, en los estudios de tipo epidemiológico es muy frecuente encontrar abundante información sobre el medio geográfico (4), económico y social.

Vale la pena señalar que a lo largo del siglo XVIII se generalizarán dos teorías que, en la centuria siguiente y unidas a las ideas que se expusieran antes, vendrán a constituir el eje teórico del paradigma de las topografías médicas (5). Nos referimos a la doctrina miasmática y a las teorías sociales sobre la enfermedad.

Sobre miasmas y emanaciones malignas

En Italia, G. M. Lancisi (1654-1720), citado por Urteaga, L. (1980) (6) recogiendo algunas ideas de los iatroquímicos del siglo anterior, sobre la "fermentación" de las aguas estancadas, concederá una importancia decisiva a los "vapores" emanados de los pantanos, a los que llamara "miasmas" en orden a establecer el origen de las epidemias. Las temperaturas elevadas de la época estival, producen una "destilación química" de las aguas pantanosas; los vapores, convertidos en efluvios volátiles, son trasladados por el viento, ocasionando diversos tipos de morbidez. A estos productos inorgánicos, se unen otros seres orgánicos producto de la descomposición, formando los enigmáticos "miasmas", que difundidos por la atmósfera afectarán al organismo humano.

La miseria como reducto de enfermedades

Por la misma época en que tienen gran consideración las doctrinas miasmáticas, se originan también aquellas interpretaciones de la enfermedad como fenómeno social, que alcanzaron una amplia difusión en el siglo pasado. A finales del XVIII algunos médicos atribuirán a la pobreza, el exceso de trabajo, la mala alimentación, el hacinamiento en barrios insalubres, y otros factores de tipo económico-social, de gran relevancia para explicar el impacto de determinadas enfermedades.

Nuestro país no estuvo ajeno a las grandes epidemias, registrándose para el siglo XIX, treinta y nueve eventos de esta naturaleza (7), concentrándose fundamentalmente en pestes como la viruela, acompañada de escarlatina, cólera, tifus, fiebre amarilla. La más documentada para Valparaíso es la epidemia de Escarlatina de 1831-1832. (8)

En 1790, el médico vienés J. P. Frank (1745-1821), publica un folleto de expresivo título: La miseria del pueblo, madre de enfermedades. (9)

El enfoque "ecológico", que es el dominante en la literatura higienista durante gran parte del siglo XIX, es el sustrato teórico del paradigma de las topografías médicas. Este paradigma entra en crisis a fines del siglo XIX, los descubrimientos bacteriológicos permiten sentar sobre nuevas bases las explicaciones sobre el origen y naturaleza de las enfermedades contagiosas; lo que se ha llamado mentalidad etiopatológica. (10)

Higienismo, Territorio, Ciudad

Las investigaciones empíricas de tipo territorial son las Geografías y Topografías médicas. Bajo esta rúbrica, se realizaron desde finales del setecientos una serie de estudios de tipo geográfico-estadístico, en los que se insertan diversas consideraciones acerca del origen y desarrollo de las epidemias y sobre la morbilidad en general.

Estas monografías médicas suelen ceñirse a ciudades, localidades y comunas o regiones concretas, y tienen como base determinadas concepciones médicas, que consideran la génesis y evolución de las enfermedades como fuertemente determinadas por el clima y el medio local.

Desde el campo de la higiene, se tratan ampliamente además, problemas del espacio urbano, como la limpieza y la salubridad de las ciudades en su conjunto: esto repercutirá en la generación de Equipamientos e Infraestructura; a esto Valparaíso no estará ajeno, desarrollándose, por ejemplo:

- Servicios: mataderos (11), alcantarillado, cementerios (12)

- Hábitat: poblaciones obreras, habitaciones

- Edificios públicos: hospitales, cárceles, templos

Las tesis higienistas en Valparaíso

La amenaza de la insalubridad es la verdadera impulsora del desarrollo de los conceptos higiénicos (13), en la estructura física de la ciudad. En la acción local municipal se manifiesta a través de la "policía urbana", creada hacia 1830 con el objeto de materializar obras de saneamiento, operando sobre la infraestructura. Se construyen las redes de agua y alcantarillado, se adoquinan las calles y también se controlan las evacuaciones de las quebradas y cauces cercanos (14), el control de los cursos de agua permite atrincherarlos y rellenarlos en las desembocaduras donde nacerán las vías y espacios públicos que albergarán las plazas y plazuelas de la ciudad.

Guillermo Rawson, de nacionalidad Argentina, (San Juan, Argentina 1821, París, 1890), Ministro de Interior durante la presidencia de Bartolomé Mitre, avecindado en Valparaíso y gran amigo de Chile, hacia 1850 es el difusor de los postulados higienistas en Valparaíso. En 1873 inauguró el Curso de Higiene de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, sus postulados los refunde al final de su trayectoria escribiendo el libro Observaciones sobre Higiene Internacional (1881). La calle lateral del Congreso Nacional en Valparaíso, lleva su nombre reemplazado hacia 1910, con motivo del Centenario de la Independencia.

El discurso igualador es desarrollado en Valparaíso por Francisco Bilbao (15), quien se radica en Valparaíso antes de emprender viaje a Europa y coopera con la edición de la "Gaceta del Comercio" (1844) a la fecha editado por su padre don Rafael Bilbao. En su recorrido por Francia (entre 1845-1850) conoció a Michelet, Quinet y Lamennais recogiendo las ideas del socialismo utópico.

La época en que Bilbao reside en París corresponde al período culminante del Romanticismo Social en Europa. En donde Carlos Fourier junto a Robert Owen y el conde Claude Henri Saint Simón someten a despiadadas críticas a la civilización en donde "la pobreza brota de la misma abundancia". Esto promueve el nacimiento de un urbanismo progresista donde Owen, Fourier, Considérant, Cabet y otros representantes de la corriente "Socialismo utópico" preconizan y difunden nuevas formas de asentamientos humano más perfectas, capaces de resolver los problemas creados por la urbanización galopante y de disolver la oposición campo y ciudad. (16)

2. Análisis espacial

Condiciones y procesos ambientales del soporte original (17)

El "Puerto" tiene una data inmemorial por haber sido prospectado ya en la expedición de Almagro en 1536; Juan de Saavedra opta en sus recaladas por aquellos espacios protegidos con orientación norte, que lo salvaguardaba del viento sur predominante.

Por una disposición latitudinal; 33º Lat. Sur, y una condición geomorfológica consistente en una ladera occidental (barlovento) de la Cordillera de la Costa desplazada hacia el norte, es posible definir las condiciones ambientales valorizadas para el asentamiento en la Bahía de Valparaíso.

La Bahía de Valparaíso dispondrá de los dos recursos necesarios para la habitabilidad:

Recurso Hídrico: La Bahía de valorización original corresponde a una contenida dentro de la actual Bahía de Valparaíso, que se reconoce como Quintil. Esta unidad emplazada entre los antiguos morros de Artillería (Fuerte San Antonio) y Morro de la Concepción, disponía de tres importantes quebradas con disposición de agua dulce permanente, necesidad prioritaria para la travesía marinera de la costa chilena. Las Quebradas de Juan Gómez, nombre tomado del piloto de Saavedra (actual Carampangue), San Francisco, y Elías (actual Tomás Ramos).

Estos cursos de agua permanente, presentan tal condición por los niveles de pluviosidad presentes, apoyados por su orografía la que se comporta como un biombo que permitirá el desarrollo de un bosque esclerófilo inexistente en latitudes inferiores (excepto en bosques relictos). Éste se constituye en un apoyo importante para los cursos de agua, ya que regula la escorrentía, la vegetación incrementa la capacidad de retención hídrica al interior de las cuencas (18), su régimen es pluvial, haciéndose crítico el período de estación seca larga (estivo), La bahía de Quintil respecto de este recurso era una excepción.

Valparaíso dispone de un bosque nativo esclerófilo exuberante. Aquí está la segunda condición básica para el desarrollo del asentamiento en Valparaíso: el recurso energético. Especies como: Litre, Boldo, Peumo, Pataguas, Arrayán, Quillay coexistían con unidades de palmas chilenas (Jubaea Chilensis), un paisaje sobre el cual se sustenta el topónimo de Valparaíso ("Valle del Paraíso").

Las condiciones oceanográficas manifiestan una corriente permanente en sentido norte, asociado al viento predominante con dirección Suroeste (SW), que terminan cerrando las desembocaduras de los esteros y quebradas, una vez terminado el período invernal, creando barras características de los cursos de agua que tienen su origen en la cordillera de la Costa: a esta condición se asocian las inundaciones permanentes.

De esta forma las condiciones del soporte original, obligaban a replegarse de los riesgos por inundación creados por condiciones hidrológicas y litorales: Marismas (marea alta), Sicigias (marea alta), y Cursos de agua. Todas estas "líneas de inundación" e "inundación por afloramientos" definirán las áreas "no urbanizables". A este riesgo se une un afán conservacionista pues en estas unidades geográficas, se disponen de dos de los recursos necesarios para la habitabilidad: agua dulce y sal.

El agua de bebida. La revolución de la distribución restringuida a la colectivización a través de las redes, y degradación de las condiciones naturales de los cursos de agua.

Guillermo Weelright, fue el que implementó en 1850 el servicio de agua por cañería en Valparaíso; sus trabajos los comenzó en la quebrada San Agustín, construyendo allí una captación y un estanque, y tendió cañerías de fierro fundido por La Planchada (actual calle Serrano), y por San Juan de Dios (Condell) hasta la calle del circo (Edwards).

Hacia 1876 Jorge Lyon y Eugenio Kammerer proyectaron y ejecutaron elevar agua desde El Salto en Viña del Mar.

El usufructo de las Quebradas de Valparaíso y de los acuíferos del plan, manifestado en "norias" cuya producción es de dudosa calidad (19), paulatinamente es abandonado a favor de los grandes proyectos hidráulicos para captar el agua de bebida, dejando atrás el traslado ambulante de este recurso (20); esta época termina con las grandes obras de acopio del Embalse de Las Cenizas y el Embalse de Peñuelas.

En 1887 se encargó a Don Jorge Lyon y al ingeniero Ismael Rengifo, las obras para el embalse Peñuelas, las que comenzaron en 1889, y terminaron en el año 1900.

"Contando con un servicio de agua potable pura y otros requisitos, por decreto supremo 947 del 3 de Julio de 1930, Valparaíso fue inscrito en la oficina Sanitaria Panamericana como Puerto Limpio Clase A de acuerdo con lo dispuesto en el articulo XXXI del código Sanitario Panamericano". (21)

El saneamiento del agua de bebida, genera una subutilización de las quebradas, entrando en un proceso de abandono respecto de su recurso hídrico; posteriormente se utilizaran para acceder a las sucesivas terrazas de Valparaíso, desarrollándose un proceso urbano por acreción siguiendo el principio: Quebrada – Ladera – Cima. Este principio de acreción se repetirá sucesivamente en tres terrazas de abrasión marina; ubicadas a 40, 110, 200 metros sobre el nivel del mar.

Estos procesos de urbanización cíclicos, obligarán el saneamiento de los cursos de agua (Fig. Nº1); la principal acción de este tipo la efectúo hacia 1860 don Juan Melgarejo, y bajo su gestión se desarrolló un vasto programa de saneamiento que consideró el mejoramiento y limpieza de los cauces de las quebradas y esteros, encauzándolos, y el adoquinado de las calles principales de la ciudad (Serrano, La Planchada, San Juan de Dios- del Cabo).

El encauzamiento y abovedamiento de las quebradas en Valparaíso

Las unidades hidrológicas de la Bahía de Valparaíso, son abastecidas sólo por precipitaciones, reduciéndose drásticamente su caudal en el verano. El aumento de población durante el siglo XIX y la habilitación de nuevas formas de acceder al agua de bebida aceleró los procesos de deterioro e insalubridad de estos espacios abiertos.

Proliferó a partir de 1827, y no exenta de problemas dado el desarrollo espontáneo de la ciudad (22), la necesidad de encauzar, corrigiendo algunos trazados para iniciar el abovedamiento: fue un trabajo de desarrollo paulatino y de esfuerzo colectivo (Fig. Nº2).

Fig.2

Con el modelo de "excreción" subterráneo la administración de la ciudad logra sintetizar, en una única fórmula, tres aspectos básicos de la ciudad decimonónica: la tecnología (como instrumento básico de la lógica productiva), los preceptos médicos (como legitimación del modelo) y la construcción de un precedente para tornar invisibles todos aquellos flujos y actividades no deseadas en el seno del cuerpo social dominante.

Es, como explica Mumford L. (1971), una experiencia que está en el centro mismo de la mecanización del universo y que se define como la victoria del pensamiento racional. (23)

De los abovedamientos a la generación de los Espacios Públicos: la línea de Costa

El borde mar como límite natural es la constante dificultad de desarrollo urbano que tiene Valparaíso, desde su origen como caleta hasta la gran remodelación del primer cuarto de este siglo. La estrechez entre el mar y los cerros, dejando una escasa franja de territorio que conformará el Plan (24), obligará periódicamente a generar rellenos sobre la línea de costa, para ampliar las áreas planas.

La materialización de esta consolidación del borde costero se realizó en varias etapas (Fig. Nº3), identificándose en el periodo 1848 hasta 1885 la más relevante desde el punto de vista de la creación de espacio público; la Av. Brasil. (Figs. Nº4).

Fig.3

CONSOLIDACIÓN LÍNEA DE COSTA Y DE LOS ESPACIOS PÚBLICOS.

A medida que se le gana espacio al mar, los remanentes ambientales comienzan a estructurarse para incorporarse al área consolidada de la ciudad.

FUENTE IMAGEN: J. B. Mannheim, director de Obras Portuarias 1876, publicado por Recaredo Santos Tornero,1884.

Fig.4a

LA AVENIDA BRASIL Y LA LÍNEA DE COSTA ORIGINAL

En la imagen se observa el borde mar, donde las líneas de más altas mareas (sicigias), generan un área de riesgo por inundaciones, que permitirá posteriormente habilitar la Av. Brasil.

FUENTE IMAGEN: J.B. Mannheim, director de Obras Portuarias 1876, publicado por Recaredo Santos Tornero, 1884.

Fig.4b

La situación del borde mar en el actual Mercado Cardonal, o antiguo mercado de abastos (incluye los corrales de ganado que se señalan en la imagen) se lee la "calle del cuadro de carnicerías" hoy calle Yungay y por el otro extremo se lee "calle que se esta abriendo en la playa" aludiendo a la apertura de lo que será la avenida Brasil.

FUENTES IMÁGENES: Documentos de compra venta de propiedades, "Convento de la Merced" 1835-1854"

De este modo la consolidación del borde costero se produce en la Bahía de Valparaíso hacia 1885, cuyo principal aporte lo constituye la Av. Brasil entre Plaza Aníbal Pinto y Av. Argentina (25): la superficie incorporada en este espacio público, que alcanza a 6,3 Há, es proyectada como "Gran Vía". Es precisamente este espacio el que se nos presenta, en esta primera aproximación planimétrica (26) como el de mayor aporte desde el punto de vista de los remanentes ambientales con 6,3 Há de un total de 14,68 Há originadas por este factor.

A esto hay que agregar nuevos accesos viales como la Av. 5 de Abril (27), los ejes de la Calle Blanco (28) y la Avenida Errázuriz (29).

En el extremo poniente del puerto, hacia principios de la década de 1870, existía una sola calle que había sido ganada al mar, la calle del Cabo, actual Esmeralda, con edificios que limitaban hacia el sur con el cerro. En esta misma década se proyectaba hacer otra calle que partiría de la Estación Bellavista para terminar en el Muelle de Pasajeros, también fundada sobre terrenos artificiales ganados al mar. Esta calle se constituiría en la calle Nueva de Blanco (30). Durante el período de los años 1875-76 se realizaron finalmente las defensas definitivas (para ese período) del malecón paralelo a la calle Blanco (31), generando una conectividad de mayor eficiencia en el sentido oriente-poniente que aún se mantiene en la estructura urbana de Valparaíso.

El tendido de la línea del ferrocarril logra unir finalmente el Puerto a través de la estación de la Bolsa (32) con la Estación Bellavista, constituyendo ésta y su entorno un importante lugar de sociabilidad que se conocía como Paseo del Malecón (33), hoy incorporado como parte de la faja del ferrocarril y de la estación Puerto, construida hacia 1927.

Sobre el financiamiento de los espacios públicos generados por degradación ambiental se puede avanzar la hipótesis de que en su mayoría fueron absorbidos por el Fisco y que sólo en situaciones particulares, como la del Ferrocarril, intervinieron los privados: esta idea se apoya en que la participación de capitales de, por ejemplo, las sociedades anónimas en trabajos urbanos, era mínima en comparación con otras áreas de mayor interés (34), a notar, la administración local crea hacia mediados del s. XIX el cuerpo de "Policía Urbana" encargada de las obras de equipamiento público.

Esteros y Cauces en la creación de nuevos espacios públicos

El desarrollo más fructífero desde el punto de vista del aporte urbano, lo constituyen la generación de las Plazas y los accesos a los cerros de la bahía de Valparaíso, una vez que el proceso de abovedamiento (Cuadro Nº1), consistente en la construcción de obras de infraestructura para encauzar las quebradas y su paso por la ciudad, posteriormente sobre ellos se construye losas o soluciones mixtas de pretiles y arcos cubriendo totalmente los cauces.

CUADRO Nº 1

CAUCES DE EVACUACIÓN, Rectificación y Abovedamiento de los Cursos de Agua.

Nombre Cuenca

Plaza

Cauces

Largo (mt) Tramo Plan

Capacidad Máx. de Embanque (m3)

Altura de Embanque (mt)

Pendiente (%)

Caja Principal (Ancho)

Caja Principal (Alto)

Caja Secundaria (Ancho)

Caja Secundaria (Alto)

Altura Boca de Acceso (mt)

Carampangue

Plaza Aduana

Aduana

198,5

674,9

0,1

1,5

2

1,7

1,2

Cajilla-Clave

Plaza Echaurren

Marquez

333,2

1260,3

0,4

2

1,9

2

1,2

San Martín

274,3

1085,13

0,2

1,5

2,3

1,85

1,5

San Francisco

755,20

3835,2

0,3

2,0

2

1,85

1,5

Tomás Ramos

Plaza Sotomayor

Tomas Ramos

312,00

3835,2

0,3

1,5

4

1,95

1,2

Urriola

971,00

4454,22

0,4

1,5

2,45

2,8

0,7

Cumming - Almte Montt

Plaza Anibal Pinto

Ross

971,00

4454,22

0,4

1,5

2,45

2,8

0,7

Melgarejo

971,00

4454,22

0,4

1,5

2,45

2,8

0,7

Ferrari

Plaza Victoria

Bellavista

471,0

4452,22

0,4

1,5

1,5

2,3

3,2

1,5

Edwards

543,95

1871,18

0,3

1,5

1,8

2

2

2

1

Las Heras

657,75

9282,16

0,2

1,5

2,55

2

2

2

1,2

Jaime

Av. Francia

Rodriguez

520,2

1976,2

0,2

2

1,84

1,5

Freire

786,90

18856,6

0,8

1,5

5

2,4

5

2,4

1,8

Francia

786,90

18856,6

0,8

1,5

5

2,4

5

2,4

1,8

San Ignacio

786,90

18856,6

0,8

1,5

5

2,4

5

2,4

1,8

Borde Costero

Av. Brasil

Simón Bolivar

786,90

18856,6

0,8

1,5

5

2,4

5

2,4

1,8

Las Zorras

Av. Argentina

Uruguay

1002,95

28884,96

0,5

1,5

5

2,4

5

2,4

1,8

Argentina

1371,50

57194,29

1,10

1,5

7,5

2,75

7,5

2,75

1,93

Como se señaló al referirnos a las condiciones ambientales originales, las áreas de inundación constituyen una reserva forzada para la consolidación de los espacios públicos, a saber:

El lecho y la caja de inundación expresada en metros de ancho, se constituyeron en la vía de interconexión del plan con las terrazas y cerros de la bahía de Valparaíso. (Figs. Nº5).

Fig.5a

ESTERO DE LAS ZORRAS – ESTERO DE LAS DELICIAS – AVENIDA ARGENTINA.

Esta Unidad hidrológica es la mayor superficie en Valparaíso, desarrollo originalmente un área de inundación bastante amplia, dando origen a la Av. Argentina con 54 m. De ancho como promedio, en esta imagen se observa el estero ya atrincherado en gran parte de su sección en el Plan de la ciudad.

FUENTE IMAGEN: Ramón Salazar, Plano topográfico de la ciudad y puerto de Valparaíso, 1856 (Fondo Budge, UCV).

Fig.5b

En la imagen se observa el área de inundación producto de la barra natural generada en el borde-mar, la inundación se extiende al sur producto de la pendiente al norte (pie de cerro). Al sur se originó la actual calle 12 de Febrero, originalmente "calle del Peligro" (producto de las inundaciones), la Av. Brasil corresponde al espacio público producto del área de inundación de las mareas, generando una barra en la desembocadura del estero.

FUENTE PLANO: Fotografía aérea Fondef 1994, con información de archivos "Convento de la Merced" entre 1830 – 1845.

Las áreas de inundación en las desembocaduras, aumentadas producto de la corriente y las barras litorales, terminarán convirtiéndose en las plazas de Valparaíso (Fig. Nº6).

Fig.6

ESTEROS ORIGINALES Y ÁREAS DE INUNDACIÓN

Se observan las cuatro cuencas de uso original en la bahía de Valparaíso.

Corresponde al área de primera ocupación ("cuenca de origen") que posteriormente permitirá incorporar la misma cantidad de plazas a la ciudad.

FUENTE IMAGEN: J.B. Mannheim, director de Obras Portuarias 1876, publicado por Recaredo Santos Tornero. 1884.

De este modo se configura una unidad de acceso que se inicia o remata con las plazas. Éstas se constituyen originalmente en espacios baldíos o eriazos y se constituyen en reserva para comienzos del siglo XX, las primeras transformaciones de estas unidades a través de las arborizaciones y la instalación de mobiliario, producto de un sistemático abandono de las actividades que albergaban, entre ella mercados de abastos, corrales, circos, espectáculos urbanos, actividades castrenses (retretas), actividades religiosas y pérgolas, entre otras.

Del total de espacios públicos generados (Cuadros Nº2 y N°3) en el Plan de la Ciudad de Valparaíso y que constituyen los espacios públicos más relevantes, el 78 % se origina a través de lo planteado en este artículo; degradación ambiental, que posteriormente obligará a abovedar cerrando los cursos de agua y entregando a la ciudad nuevo espacio, esencialmente público. El 22 % restante constituyen unidades de parques originalmente privados como el Jardín Abadie - hoy es el Parque Italia-, y el Jardín del Litre, hoy convertido en Parque; estos dos últimos son los que mejor se asemejan a las "plazas" chilenas, pero en Valparaíso son "Parques", dejando el concepto de Plaza y Plazuela para la unidad tipo española, es decir eriazas o de gran explanada, que circunstancialmente se arborizaron y adquirieron mobiliario en los afanes de vísperas del primer Centenario de la República.

Cuadro N°2

ORIGEN DE LOS ESPACIOS PÚBLICOS (Áreas Verdes funcionales), Valparaíso-Viña del Mar.

Nombre. (desde el Poniente al Oriente)

Situación Original

Obsolescencia Ambiental

Obsolescencia Funcional

Plaza Aduana

Inundación desembocadura, hacia ribera poniente.

Deterioros en la captación de Agua de bebida.

Plaza Echaurren

Inundación desembocadura, hacia ribera oriente.

Nuevos equipamientos de Agua de bebida, ocupación habitacional, devastación del bosque nativo como energía (leña, carbón).

Plaza Sotomayor

Inundación desembocadura, hacia ribera oriente.

Nuevos equipamientos de Agua de bebida.

Plaza Anibal Pinto

Inundación desembocadura, hacia ribera oriente.

Nuevos equipamientos de acceso por la quebradas, insalubridad de los corrales de la policia montada.

Plaza Victoria

Inundación desembocadura, hacia ribera oriente.

Nuevos equipamientos de acceso por la quebradas.

Parque Italia

Antiguo Jardín Privado (Abadie).

Av. Brasil

Inundación mareas del borde-mar

Relleno de las sicigias, a proposito de la creación de suelo hacia la bahía.

Av. Argentina

Caja de inundación del curso de agua (Estero de Las Zorras) con la mayor cuenca hidrográfica de Valparaíso.

Nuevos equipamientos de acceso a la ciudad, derivación del curso principal a otra quebrada. Urbanización forzada post-terremoto 1906.

Parque El Litre

Antiguo Jardín Privado.

Plaza O´Higgins (Valparaíso)

Antigua plaza del mercado frente al convento de La Merced.

FUENTE: Elaboración Propia, DGIP-UCV 1993.

CUADRO Nº 3

SITUACIÓN AMBIENTAL DE LOS CURSOS DE AGUA EN VALPARAÍSO.

Nombre cuenca

Plaza

Superficie (m2)

Altura origen (msnm)

Distancia al Borde Mar (m)

Superficie de Inundación Original (m2)

Superficie Espacio Público creado (m2)

Carampangue

Plaza Aduana

336489

183,6

1283,1

6636,0

5593,0

Cajilla-Clave

Plaza Echaurren

1937786,42

319,5

1669,4

4633,5

2269,7

Tomás Ramos

Plaza Sotomayor

1148820,43

342,2

2287,88

3034,1

13995,9

Cumming - Almte Montt

Plaza Anibal Pinto

2529054,29

453,2

2789,04

4813,3

3509,4

Ferrari

Plaza Victoria

1169705,04

350,2

2647,4

13457,8

17953,4

*

Parque Italia

*

*

*

no existe

14114,4

Jaime

Av. Francia

3843035,74

512

4183,54

23546,2

14398,09

Borde Costero

Av. Brasil

*

*

*

78136,91

63476,8

*

Plaza O´Higgins (Valparaíso)

*

*

*

no existe

22058,1

Las Zorras

Av. Argentina

10768519,72

506,7

6060,7

51993,58

34683,4

*

Parque El Litre

*

*

*

no existe

2200,7

FUENTE: Elaboración propia

######

a partir de Cartas Topográficas de Valparaíso, Escala 1:5000, Restituidas desde aerofotos

18 Há

vuelo FONDEFF 1996.-

AVENIDA ARGENTINA 1900, Cauce del Estero de las Zorras Expuesto, con puente ferroviario y de tranvías.

AVENIDA ARGENTINA 1910, Cauce del Estero de las "Delicias", renonbrado homologandolo a la Avenida de Las delicias de Santiago.

AVENIDA ARGENTINA 1913, Cauce del Estero de las "Delicias",.Comienzo del Abovedamiento en el tramo Quillota-Pedro Montt.

AVENIDA ARGENTINA 1932, Abovedamiento completo desde Santa Elena. Gran envergadura de espacio Público en toda su extensión, en proporción al desarrollo histórico de estos, en la ciudad de Valparaíso.

Conclusiones

La ciudad que forjó la República presentó cambios significativos; como puerto, permanentemente accedió al conocimiento y la tecnología.

A mediados del s. XIX, el abovedamiento de los esteros de Valparaíso, es lo más cercano al sueño utópico de una ciudad subterránea, que atendiera específicamente a las necesidades de la evacuación de los flujos indeseables de la superficie original.

Esta necesidad trae aparejado un beneficio secundario, la creación de los espacios públicos de mayor significado para la ciudad.

Una ciudad sin fundación, desarrollada espontáneamente, adquiere de parte del entorno que originalmente le dio las condiciones básicas de habitabilidad, los espacios en los que no se pensó originalmente.

Respecto de la capacidad de la planificación física, para imponer un tipo de estructura, en Valparaíso sólo se manifiestan parcialidades y de dudoso resultado.

El desarrollo físico en Valparaíso está condicionado fuertemente por el despliegue de un espacio reticular, en donde la "red de cauces" fue la impulsora del proceso urbano moderno y contemporáneo, que se masificará con las redes de saneamiento, fundamentalmente las de agua.

El espacio areolar de la planificación tradicional en Valparaíso no es constatable (35): lo dominante es una "territorialidad reticular" (36), con claros y precisos nodos de desarrollo urbano, y es la única forma de entender la abundancia de espacios intersticiales en la ciudad de Valparaíso.

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