TecnoVet, Año 3 N°2, agosto 1997
Fiebre hemorrágica de origen viral
AUTOR(ES)

Urcelay V., Santiago, Dr. (MM;M.Sc.)
 
Depto. Medicina Preventiva Animal Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias Universidad de Chile

CITA

Urcelay V., Santiago. Fiebre hemorrágica de origen viral. TECNO VET; Año 3 N°2, agosto 1997

Introducción

Debido a la inquietud que ha producido en la opinión pública los casos humanos debidos al Hantavirus, tanto en el país como los casos notificados en el sur de la República Argentina, nos ha parecido necesario dar a conocer algunas características de este problema zoonótico.

Etiología

Los agentes causales de la Fiebre Hemorrágica de origen viral son tres entidades virales:

a) Hantaanvirus
b) Ebolavirus
c) Lassavirus

Reservorios

El huésped natural de las Hantavirosis son mamíferos pequeños, particularmente roedores. En una zona geográfica pueden haber varias especies de roedores que sirven como huéspedes del virus, por lo cual los reservorios pueden ser diferentes también en distintas regiones. Se han informado de varias relaciones entre Hantavirosis y roedores portadores, entre ellos:

Apodemus agrarius(Corea y China).
Clethrionomys glareoulus (Escandinavia y Europa del Este).
Rattus norvegicus (Asia y Europa).
Microtus pennsylvanicus (EE.UU.).
Ratas de Laboratorios (Japón, Bélgica, U.K. y Francia).

Respecto al virus Ebola se desconocen huéspedes y en el caso de Lassa virus se indican roedores salvajes en Africa Occidental del tipo Mastomys natalensis.

Epidemiología

El período de incubación tiene un rango de 38 días (4-42 días), como límites extremos en el caso del hantavirus, siendo lo más corriente entre 12-16 días; su letalidad es de aproximadamente un 7%.

Para el caso del virus Ebola se informa de 2 - 21 días como período de incubación y la letalidad puede llegar a un 75%. En el caso del virus Lassa la incubación llega a 6-21 días, con una letalidad de 15%.

Las vías de transmisión para Hantavirus son aéreas, por in­halación de aerosoles provenientes de orina, saliva y heces de roedores; también puede ser por contacto

directo con heces u orina que contaminen alimentos, agua o por mordeduras de ratones (saliva). A la fecha no se han descrito transmisiones directas entre personas.

Para los virus Ebola se indican como vías de transmisión el contacto directo o indirecto con las excretas de roedores infectados, que contaminan alimentos. También se han registrado transmisiones de persona a persona por sangre, secreciones faringeas, orina de pacientes y por contacto sexual. En el caso de secreciones faringeas, el virus se encuentra durante la fase febril y en la orina se ha detectado por varias semanas, desde el comienzo de la enfermedad.

En el caso de las Hantavirosis, que son el problema más cercano a nosotros, el virus aparece en el pulmón aproximadamente a los 10 días post infección y luego se presenta en la orina y saliva. El peak de excresión viral se presenta a las 3 semanas después de la infección, pero se puede detectar virus en pulmón hasta 6 meses y, en casos esporádicos, hasta 2 años.

Existe un riesgo epidemiológico para las personas, en relación con Hantavirus, que tienen contacto con roedores sean éstos domésticos o silvestres, sobre todo con los aumentos de densidad de las poblaciones de roedores. Dentro de esos grupos están los limpiadores de madrigueras de roedores, trabajadores de saneamiento básico, trabajadores de fábricas de alimentos y todos aquellos individuos que tienen el riesgo de estar en contacto directo con roedores o consumir productos que han sido contaminados con heces u orinas de roedores infectados.

Sintomatología

Para los Hantavirus se describen diferentes síndromes caracterizados por manifestaciones renales con insuficiencia renal. En los casos descritos tanto en Argentina (Río Negro) como en los casos clínicos que se han diagnosticado en el país, predomina el síndrome pulmonar iniciándose como gripe, con manifestaciones catarrales respiratorias y gran postración.

Al cabo de 3 a 5 días se observa una alteración respiratoria acompañada de signología de neumopatía aguda, que se puede observar con imágenes intersticiales al examen radiológico.

En los casos de infección por virus Ebola se presenta como signos similares a la influenza, síntomas digestivos, faringitis ulcerativa y signos hemorrágicos en mucosas y tubo digestivo.

En infección por virus Lassa hay malestar general, con fiebre, dolor de cabeza, tos, nauseas, vómitos, diarrea, dolor muscular, derrame pleural y hemorragia.

El Instituto de Salud Pública de Chile, en su Sección Virología posee las capacidades para realizar el diagnóstico de estas virosis y para cualquier consulta se puede remitir al fono 2391105 anexos 868 o 869 o al Fax 2396966.

Para el diagnóstico de Hantavirus, la muestra sospechosa a enviar es sangre (10 ml. de sangre con anticoagulante a temperatura ambiente), orina (5 ml. de orina en tubo plástico estéril, con tapa rosca que contenga albúmina humana 1% concentración final; se puede usar como alternativa sero albúmina de bovino al 10% concentración final), o torulado faringeo (tórulas en tubo plástico estéril con 1 ml de solución tamponada de fosfatos (PBS) estéril con 1% sero albumina humana o 10% sero albúmina de bovino).

Para virus Ebola la muestra debe ser sangre.

El tiempo desde la toma de mues­tras hasta la recepción en el la­boratorio debe ser menor de 24 horas.

Diagnóstico diferencial

Los casos sospechosos de Hantavirosis hay que diferenciarlos de Leptospirosis y los casos sospechosos de infección por virus Ebola hay que diferenciarlos de Influenza y Septicemia meningocóccica.

Tratamiento

Se ha tratado infecciones por Hantavirus con Ribavirina intravenosa precozmente. Aparte de lo anterior, se realiza terapia sintomática con oxígeno y ventilación mecánica.

Para virus Ebola se realiza tratamiento sintomático y control del shock.

Control

Eliminación de roedores de recintos habitados, bodega de almacenamiento de alimentos, granos y forrajes, tanto para uso humano como animal. Disposición adecuada de basuras y desperdicios. También es importante recordar realizar pruebas en roedores de laboratorio y eliminar los stock infectados, reemplazándolos con stock libres de patógenos.


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