Memoria 2018 - 2021 Dirección de Bienestar y Desarrollo Estudiantil - Universidad de Chile

memoria dirbde 2018 · 2021 13 Educativa (SIPEE) el año 2011 y del desarrollo de la Política de Equidad e Inclusión Estudiantil (2014), la Universidad de Chile ha evidenciado la diversificación de su matrícula de pregrado, incrementando el número de estudiantes procedentes de regiones y de contextos de alta vulnerabilidad socioeducativa. El 2014, con la creación de la Vicerrectoría de Asuntos Estudiantiles y Comunitarios (VAEC), esta Casa de Estudios reafirmó su compromiso con la generación de condiciones de mayor equidad para el desarrollo y la formación integral, fortaleciendo el rol de la Dirección de Bienestar y Desarrollo Estudiantil (DIRBDE). El 2018, mediante la modificación del cuerpo reglamentario que rige a esta Dirección (D.U. N°0030400, de 8 de agosto de 2018, que modifica D.U. N°0015926), la DIRBDE asumió desafíos, objetivos y funciones que consagraron un proceso de modernización de las políticas de bienestar en alineación con las trayectorias educativas: el foco se situó en el desarrollo integral de la comunidad estudiantil mediante la entrega coordinada de beneficios económicos, acceso a servicios y bienes públicos, y programas de promoción del desarrollo y la calidad de vida. Asimismo, a través de esta reforma normativa se consagró un cambio en la estructura del órgano colegiado que asesora a la Dirección (Consejo de Bienestar y Desarrollo Estudiantil), mediante la incorporación en su composición de nuevos actores institucionales relevantes para la reflexión y el diseño de políticas que promuevan los objetivos planteados. Para llevar a cabo su gestión, la DIRBDE se basa en cuatro principios orientadores: A) El sistema de beneficios debe ser soporte de las trayectorias estudiantiles En 2018, la Dirección de Bienestar y Desarrollo Estudiantil (DIRBDE) desarrolló el Formulario de Caracterización Estudiantil (FOCES), el cual, además de conjugar la evaluación social realizada por los equipos de bienestar de las unidades académicas con los datos auto reportados por los y las jóvenes, se nutre de bases públicas como el Registro Social de Hogares (RSH) y el Formulario Único de Acreditación Estudiantil (FUAS), robusteciendo la información de los distintos perfiles estudiantiles. El ejercicio de sistematización y análisis integrado de estas variables socioeconómicas, socioculturales, sociodemográficas y socioeducativas, permite la identificación y seguimiento de las particularidades de los diversos grupos prioritarios, así como también de las condiciones generales de la población universitaria. En este sentido, FOCES facilita el desarrollo de mecanismos de apoyo pertinentes a las necesidades detectadas, transformándose en un recurso efectivo para dar soporte al tránsito académico y mejorar la experiencia universitaria. A partir del proceso de caracterización, los beneficios se asocian a las necesidades socioeducativas según las etapas del proceso formativo. En estudiantes de primer y segundo año se priorizan mecanismos que permitan su adaptación e inmersión a la vida universitaria; en el caso de jóvenes de niveles intermedios, se fomentan aquellos que consolidan su permanencia; y para quienes cursan los últimos niveles, los que les preparan para el egreso, promoviendo su autonomía y vinculación con el medio.

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