Revista Beauchef - Especial Sustentabilidad

31 Revista Beauchef El uso de vehículos eléctricos alimentados por baterías en lugar de motores de combustión interna es un cambio radical en la industria au- tomotriz. Un giro que también aporta a la sos- tenibilidad ambiental, la reducción de costos operativos en el transporte público y privado, además de ser una oportunidad para estimular la innovación tecnológica. A nivel nacional y latinoamericano, la Universi- dad de Chile, a través de la Facultad de Cien- cias Físicas y Matemáticas (FCFM), tendrá un rol protagónico en la adopción de este proceso a partir del trabajo del Centro de Aceleración Sostenible de Electromovilidad (CASE), ini- ciativa apoyada por Corfo y que cuenta con la participación de las universidades de Santiago de Chile, Tecnológica Metropolitana y Austral de Chile, además del Centro Mario Molina y la consultora EY. Marcos Orchard, académico del Departamento de Ingeniería Eléctrica de la FCFM y director del CASE, explica que “ la plena materialización de estos beneficios dependerá en gran medida de nuestra capacidad para enfrentar los desafíos asociados a la infraestructura de carga, la inte- gración con redes eléctricas y el costo inicial de vehículos eléctricos ” . Para ello, el país ya ha dado algunos pasos como, por ejemplo, la definición de una Estra- tegia Nacional de Electromovilidad, impulsada por el Ministerio de Energía, que además incor- poró a la sociedad civil a través de una consulta ciudadana; y la Ley N° 21.505, que promueve el almacenamiento de energía eléctrica y la elec- tromovilidad, que fue promulgada en noviem- bre de 2022. La finalidad de estas acciones es convertir a Chile en un país carbononeutral hacia el 2050, una meta anhelada en un contexto donde el cambio climático no da tregua. “ La electromovilidad es como un hijo de la transformación digital, no solo porque los autos eléctricos disponibilizan una mayor cantidad de datos que los autos a combustión, sino porque también abren las puertas a nuevas posibilida- des, como el aprovechamiento de herramientas de gestión de energía y las ciudades inteligen- tes ” , destaca el director del Departamento de Ingeniería Mecánica de la FCFM, Williams Cal- derón. “ Nuestro estilo de consumo funcionaba con la lógica de la economía lineal, donde había cosas que se desechaban y había muy poca re- utilización, y de a poco se ha ido migrando hacia la idea de la economía circular, que consiste en reincorporar materiales que se han botado en otros procesos productivos ” , agrega. Aunque efectivamente los vehículos eléctricos pueden bajar la contaminación atmosférica a nivel de MP2,5, en Chile tardarán más en tener efecto en el CO2, debido a la actual matriz ener- gética nacional, todavía muy carbonizada. Felipe Díaz, académico del Departamento de Ingeniería Química, Biotecnología y Materia- les (DIQBM) de la FCFM, explica que “ si con- sideramos el uso de vehículos eléctricos, la energía necesaria para su operación viene habitualmente desde nuestra red eléctrica. En este momento, esa red depende un 68% de combustibles fósiles y, en consecuencia, usar vehículos eléctricos implica emitir gases de efecto invernadero —que son liberados en la generación de electricidad—. Considerando esto, si comparamos 1 kilómetro recorrido por un vehículo convencional con 1 km recorrido por un vehículo eléctrico, el segundo emite hoy más gases de efecto invernadero ” . Esto podría comenzar a cambiar a partir de 2030, siendo una realidad hacia el 2050, por- que se proyecta que, para esa fecha, la red sea 100% renovable al eliminar las fuentes fósiles. “ Según las curvas de cambio, es posible que después de 2030 ya convenga usar un vehículo eléctrico en lugar de uno convencional, al me- nos desde un punto de vista de liberación de gases de efecto invernadero. Depende de cuán rápida sea nuestra transición a las energías re- novables ” , detalla Díaz. Un camino que ya han transitado países como Islandia o Finlandia, que se han propuesto alcanzar la neutralidad de carbono en el 2040 y 2035, respectivamen- te. “ Países como Alemania, también están ac- tualizando sus metas de descarbonización y haciendo una apuesta mucho más fuerte que antes hacia las energías renovables ” , comenta el investigador del DIQBM. ¿Sin gases contaminantes? En este camino será fundamental la colabora- ción público-privada, que permitirá consolidar los esfuerzos impulsados hasta ahora, fomen- tando futuras acciones en ámbitos como la in- versión conjunta en infraestructura de carga, el intercambio de conocimientos y la imple- mentación de programas piloto. El CASE, través de un portafolio inicial de más de 20 proyectos (que incluye tanto investigación y desarrollo aplicados como bienes públicos), po- tenciará cuatro vectores de aceleración para la electromovilidad: el desarrollo a nivel regional, residencial, industrial y comercial, y de trans- ferencia tecnológica y vinculación. Esto último, incluyendo modelos de negocio, capacitación, educación, aspectos regulatorios, normativos y de estándares. “ El CASE busca jugar un rol crítico en la expan- sión de la red de puntos de carga eléctrica y búsqueda de soluciones limpias para el trans- porte público, privado y de carga, contribuyen- do además al establecimiento de estrategias sostenibles de autogeneración de energía eléctrica, al desarrollo de capacidades técni- cas y profesionales en proveedores especiali- zados, y al incremento de la demanda nacional de desarrollos tecnológicos ” , añade Orchard. En definitiva, la transición hacia la electromo- vilidad es un paso crucial para abordar la crisis climática y lograr una movilidad más limpia y eficiente en Chile y el mundo. Con la colabora- ción de los gobiernos, fabricantes y consumi- dores, la visión de un mundo con cero emisio- nes se está convirtiendo en una meta cada día más cercana de alcanzar. La electromovilidad representa una oportunidad ineludible para dar forma a un futuro más sostenible para el país y la sociedad. La colaboración será clave 68 % de la red eléctrica nacional depende actualmente de combustibles fósiles El CASE busca jugar un rol crítico en la expansión de la red de puntos de carga eléctrica y búsqueda de soluciones limpias para el transporte público, privado y de carga”. — Marcos Orchard Reportaje Especial Sustentabilidad / Reportaje

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