Experiencias de Innovación Docente 2017

52 3. difusión del programa. Si bien se había pensado un plan de difusión para el programa, se consideró que faltaron instancias de entrega de informa- ción a los estudiantes con respecto a este. En una segunda instancia, se creó una campaña en redes sociales buscando un mayor alcance, sin embargo, aún falta trabajar en este aspecto. 4. turno ético. Dado el contexto de movilización estudiantil nacional, se generó debate respecto a si el programa debía realizarse en períodos de paro de estudiantes (para quienes no apoyaban tal paro) o si debía detenerse en tales instancias (para no afectar la participación de los estudiantes en actividades relacionadas a la misma). Se decidió instaurar un “turno ético” que respondiera a am- bos frentes, quedándose un monitor que atendiese las dudas en tales instancias. Finalmente, una vez cerrado el semestre se realizó un focus group con los monitores del programa. En esta instancia, se indagó en las fortalezas y aspectos a mejorar para la siguiente implementación del progra- ma, como también en la percepción de utilidad de las capacitaciones iniciales en el desarrollo de sus habili- dades docentes. Se destacaron aspectos de apoyo entre equipos de trabajo con respecto a dudas académicas y suplencia de turnos, la cercanía con los estudiantes que preguntaban, el aumento progresivo de dudas durante el semestre y el cuidado del espacio por parte de algu- nos estudiantes. RESULTADOS La evaluación se realizó durante el semestre median- te encuestas de satisfacción y número de consultas diarias, siendo complementada por un focus group rea- lizado a los monitores al final del mismo. Podemos ver algunos resultados parciales respecto a la percepción de los estudiantes y monitores que participaron. Los resultados parciales indican que los estudiantes perciben positivamente la labor de los monitores en cuanto a manejo de contenido, comprensión respecto a las dudas, claridad para explicar, utilidad de la res- puesta y trato/disposición. Dentro de los comentarios de la misma evaluación, varios estudiantes aluden de manera afectuosa al trato y disposición de los monito- res, así como la utilidad del espacio para ellos. Respecto a las habilidades docentes, los monitores per- cibieron que esta instancia les ayudó para comprender su desempeño incluso en comparación con otras, como las ayudantías, siendo el programa un factor clave al momento de formular nuevas maneras de enseñar. Respecto al manejo del contenido, si bien los monito- res reconocieron que no siempre sabían las respuestas correctas, quedó claro que los estudiantes los com- prendían y apoyaban en la búsqueda conjunta de una solución, valorando la experiencia del monitor y la guía que este ofrecía. El programa permitió dar los primeros pasos hacia una cultura de apoyo mutuo y enseñanza recíproca entre estudiantes, posicionando un espacio de reflexión y debate fuera del tradicional. La demanda de apoyo, tanto en contenido como en habilidades de comprensión de la materia presenta- da en clases, permite otorgar herramientas para el estudio autónomo de los estudiantes. El apoyo extra académico permite comprender la universidad como un espacio de estudio en general, siendo la autoforma- ción un elemento esencial en nuestros estudiantes. El esfuerzo debe ser complementado con las herramientas necesarias para brindar autonomía y profundización, generando espacios colaborativos que permitan que el proceso de enculturación a la vida académica sea menos prolongado. El apoyo entre pares permitió que los mismos estu- diantes generen confianza y comunidad al compartir conocimientos, lo cual no solo favorece el contenido expuesto en las cátedras, sino que apunta a una mejor comprensión y diversidad de argumentos para la apli- cabilidad de esos contenidos. En este sentido, el vínculo entre los pares forma mejores profesionales, capaces de recibir información clave para su formación profesio- nal, y a su vez, compartirla con su entorno. Se espera que el levantamiento de información respec- to al contenido más consultado, o sobre los procesos de aprendizaje que más cuestan a nuestros estudiantes, nos permita generar estrategias de afrontamiento a tal situación junto a los docentes respectivos, tanto en la entrega de herramientas a quienes buscan ese apoyo como en el cuidado de la enseñanza de ellos. Por último, se vislumbran algunas dificultades en la implementación de este programa piloto, dado el desconocimiento del mismo. Hacia el fin del semestre podemos ver el aumento gradual de conocimiento y uso del programa piloto. Por último, la retroalimenta- ción del programa ha permitido detectar las falencias surgentes en el transcurso, las que serán consideradas en una siguiente versión.

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