Proyectos estudiantiles 2019-2020

49 Capítulo 3 | De experiencias, luchas y convicciones E l estallido ocurrido el 18 de octubre del 2019 dejó expuestas las fracturas sociales del país, convirtiéndose en una de las movilizaciones más grandes de la última década. Consignas como “No son 30 pesos, son 30 años” y “Chile despertó” se escuchaban fuerte y claro en las calles, se plasmaron en muros, se graficaron en publicaciones de redes sociales y se instalaron como temas de reflexión cotidiana en los espacios públicos y privados. La directora de la DIRBDE, Pamela Díaz-Romero Monreal se refirió a ese contexto: “Sabíamos, desde el punto de vista cognitivo, que Chile era un país desigual, que existían diferencias estructurales muy complejas y que la meritocracia era más bien discursiva o ideológica, pero que en la práctica no se expresaba en las personas que venían de contextos más desfavorables. Lamentablemente, quienes logran romper todas las barreras que impone el hecho de haber nacido en un sector marginado y socioeconómicamente deprimido para llegar a alguna posición de toma de decisiones, son la excepción que confirma la regla” . Por otra parte, la llegada de la pandemia con el COVID-19 se sumó a la crisis social y política, dejando en evidencia los baches del sistema de salud pública en Chile y la desigualdad socioeconómica. “Yo creo que todo eso que ya sabíamos de repente tuvo carne, fue emoción, experiencia y violencia también” , agregó la directora. De esta manera, ambos acontecimientos que parecieran ser la extensión uno de otro desde el 2019 a esta parte -2021- , rompen con una realidad adormecida y juegan un papel preponderante en las movilizaciones que se trasladaron desde la calle a la virtualidad y redes sociales, pero siguieron en pie firme. Greco Murillo, estudiante de Teoría de la Música, contó que si bien el estallido no impactó directamente en la forma de organizarse, sí influyó en los contenidos del proyecto: “a través de la música se expresan varias demandas de la gente, cosa que igual se refleja en las bandas que iban a participar en el segundo Festival de Jazz Joven ” . De la mano de esa idea, cabe destacar que el arte –en su amplio sentido- ha sido protagonista en la historia de las movilizaciones sociales, desde donde diversos grupos emergentes y populares se han posicionado para seguir creando, componiendo y resistiendo el duro golpe que les ha tocado enfrentar. Por otro lado, la crisis sanitaria también afectó la planificación del equipo dado que la actividad principal debió suspenderse; sin embargo, comenzaron a desarrollar otras acciones adaptándose a la virtualidad. Entonces surgió la idea de hacer un ciclo de entrevistas a través de Instagram [8] a las bandas que iban a participar del encuentro: “Nos enfocamos en distintas temáticas y abordamos cómo se habían visto afectados/as por la pandemia, porque una de las cosas que más notamos fue la gran crisis cultural que se generó en el país. El ver a nuestros/as compañeros/ as y colegas que ya no tenían pega, que perdían casas, que tuvieron que vender sus instrumentos, fue algo súper fuerte, y que de hecho se extrapola a cualquier tipo de arte” . En octubre del 2019, la Universidad de Chile no tardó en alzar la voz en razón del compromiso adquirido con la comunidad y con las demandas ciudadanas. Durante ese proceso, y previo al Plebiscito Nacional –que finalmente permitió la posibilidad de redactar una nueva Constitución–, la Casa de Bello convocó a más de 200 instancias de discusión con el objetivo de abrir el diálogo [8] Puede revisar las redes sociales de los proyectos estudiantiles 2019-2020 en el subcapítulo “Fondos concursables” (ver índice).

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