Proyectos estudiantiles 2020-2021

Compromiso social universitario son reconocidas a nivel mundial”. Durante la pandemia, además del contenido en redes sociales, el equipo realizó talleres virtuales a niños y niñas de un colegio en Graneros (Región de O’Higgins) y, una vez que las restricciones sani- tarias comenzaron a flexibilizarse, culminaron lo enseñado con una feria científica presencial. Sobre este evento, Vargas relata: “Nos dimos cuenta de que realizar la actividad en formato presencial eramuy factible porque, enunprin- cipio, lo íbamos a hacer solo a nivel colegio, pero después hablamos con la municipalidad y nos dejaron organizarla en la plaza central de la comuna donde, además de contar con la participación de otras orga- nizaciones, pudo asistir gente de todoGraneros”. Pese a que Francisca no esperaba comenzar a desarrollar el proyecto de formamasiva tanpronto, el adju- dicarseel PremioAzul fueunmotor que la motivó a ella y al equipo a llevar a cabo la iniciativa. Es por esto que la estudiante deMedicina considera importante visibilizar este fondo concursable y anima a más personas de la universidad a postular y desarrollar sus ideas. “Es una experiencia muy bonita, se conoce a mucha gente y ver las sonrisas de las personas en las actividades, o a los niños y niñas pregun- tando cosas, es algo que te llena.Poresomi invitaciónes que postulen al Premio Azul, es súper fácil y está todomuy bienexplicado.Quienesestán detrás de esto siempre están abiertos a responder inquie- tudes y a apoyarte en el pro- ceso, entonces nunca te vas a sentir a laderiva”, señala. Para finalizar, Francisca explica que el nombre del proyecto está basado en una fórmula llamada Pavo Ratón, que es muy conocida entre quienes estudian química. “Si le sacas todas las vocales, te queda la fórmula de los gases idea- lesquehayqueusar. Por el temadel enfoque de género le pusimos Pavo Ratona, e hicimos nuestro logo con dibujos de ambos animales pen- sando en las y los niños”, concluye. 53

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