 Prof. Dr. Ariel Orellana. |
Los duraznos que se exportan actualmente a Estados Unidos y Europa llegan a su destino en estado harinoso, lo que está causando grandes pérdidas económicas a los productores nacionales. Aunque previo al viaje, rumbo a estos mercados los frutos se encuentran en buen estado, sufren los efectos de pasar entre dos y tres semanas congelados en los barcos de carga.
Un grupo de académicos de la Universidad de Chile elaboró el Proyecto “Genómica funcional en nectarines: plataforma para fomentar la competitividad de Chile en exportación de frutas”, cuyo objetivo es estudiar la información genética de estas variedades -especialmente de los duraznos pelados, o nectarines- para determinar genómicamente por qué se produce el fenómeno del daño por frío y buscar formas para revertirlo.
Según afirmó el Prof. Ariel Orellana, Director de la iniciativa, primero se tomarán duraznos en buen estado para identificar todos los genes que en él se expresan de manera normal, es decir, aquellos que determinan rasgos como el color, aroma, textura y jugosidad. Luego, se comparará esta información con aquella recabada respecto a frutos que se hayan puesto harinosos, para determinar cuáles son los genes que en estos últimos se están expresando de forma anómala.
Posteriormente, mediante la aplicación de procedimientos de mejoramiento genético se podrían obtener variedades menos susceptibles de ponerse harinosas, las que llegarían sin daños a su lugar de destino. Ello -valoró el académico- contribuiría a optimizar la competitividad de estos productos en el extranjero.
Por otra parte, afirmó que la investigación servirá para manejar en el futuro otras variables que forman parte del fenotipo -o conjunto de características visibles determinadas por los genes de un organismo- de los nectarines, como el tamaño y el sabor, entre otras. Agregó que el programa permitirá generar capacidad técnica en el país para estudiar la genómica aplicada a los vegetales, y colaborar en la instrucción académica de nuevos profesionales que se dediquen a esa disciplina.
La propuesta fue una de las tres, a nivel nacional, que se adjudicaron el financiamiento de la Iniciativa Genoma Chile, de CONICYT, que tiene el propósito de incorporar al país en el desarrollo mundial de la genómica, proteómica y bioinformática. Para el proyecto de la Casa de Bello se destinarán 670 millones de pesos, y en él participan los profesores Drs. Ariel Orellana, Herman Silva y Lee Meisel, de la Facultad de Ciencias; los profesores Drs. Verónica Cambiazo y Mauricio González, del INTA; el Prof. Ricardo Baeza-Yates, de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas; el Prof. Julio Retamales, docente de la Facultad de Ciencias Agronómicas e investigador del Instituto de Investigación Agropecuaria (INIA-La Platina), y el Prof. Dr. Reinaldo Campos, perteneciente a este último organismo.
El acto de lanzamiento y adjudicación del Primer Concurso del Programa Genoma Chile en Recursos Naturales Renovables se realizó el 4 de julio en el Hotel Crowne Plaza, con la asistencia del Rector Prof. Luis Riveros, la Ministra de Educación, Mariana Aylwin, y el Presidente de CONICYT y académico de la Casa de Bello, Prof. Eric Goles, entre otras autoridades.