U-noticias
     Sitio Web del periódico de la Universidad de Chile

En recintos hospitalarios
Mujeres chilenas con infarto al miocardio mueren más que los hombres que sufren el mismo mal

El cardiólogo y miembro del Programa de Farmacología Molecular y Clínica del Instituto de Ciencias Biomédicas de la Facultad de Medicina, Prof. Dr. Juan Carlos Prieto, señaló que, entre otras razones, la mayor mortalidad en la mujer con respecto al hombre podría ser por diferencias biológicas aún no definidas.

Aunque la mujer chilena sufre menos infartos agudos del miocardio que los hombres, su tasa de mortalidad es más alta. Según investigaciones nacionales realizadas por el Grupo de Estudios Multicéntrico del Infarto (GEMI) esto se debería a varios motivos, entre los que se incluye la edad de las pacientes -que en general es superior a los 70 años-, el mayor tiempo promedio que demoran en acudir a los centros hospitalarios; los factores de riesgo implicados en los casos, tales como, hipertensión arterial, obesidad y diabetes; y el menor uso de fármacos de comprobado rendimiento por parte de los especialistas.

“No sabemos con certeza por qué los médicos aplican con menor frecuencia en las mujeres algunos medicamentos de reconocida utilidad para tratar el infarto. Según se desprende de nuestros estudios, esto no tendría necesariamente relación con la edad de las pacientes ya que en los hombres mayores, pertenecientes al mismo grupo etáreo, sí se emplean con mayor recurrencia”, plantea el cardiólogo y miembro del Programa de Farmacología Molecular y Clínica del Instituto de Ciencias Biomédicas de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, Prof. Dr. Juan Carlos Prieto.

El facultativo explica que las mujeres representan el 25% de los infartos agudos del miocardio que se contabilizan en el país, sin embargo, su mortalidad intrahospitalaria duplica a la de los varones. “Muchas veces no reconocen la sintomatología del infarto porque la diabetes, que es más frecuente en ellas, altera la percepción del dolor anginoso. También creemos que puede haber un sesgo en la atención y hospitalización, que no las favorece. Además, la mayor mortalidad en la mujer con respecto al hombre podría explicarse por diferencias biológicas aún no identificadas”, añade. En cuanto a los fármacos, el Prof. dr. Prieto resalta que en mujeres, por lo general, son subutilizados. Es el caso, por ejemplo, de los trombolíticos, cuya función es recanalizar las arterias cuando se ha formado un coágulo intracoronario. “El menor uso de los trombolíticos en nuestro país puede explicarse porque las mujeres consultan más tarde, circunstancia en que la eficacia de estos fármacos reduce este mal significativamente. Pero también es posible que desde un punto de vista administrativo haya un retardo intrahospitalario de admisión, que muchas veces deriva de la tardanza en el diagnóstico, a consecuencia de la mayor probabilidad de presentación clínica atípica del infarto en el sexo femenino. Aún así, nuestro desafío es buscar una hipótesis biológica que explique la mayor mortalidad en la mujer”, plantea el Prof. Dr. Prieto.


Mitos con los remedios

Justamente para referirse a la eficacia del uso de medicamentos cardiovasculares, la Escuela de Postgrado de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, organizó un curso que se llevó a cabo entre el 24 y 28 de junio, en el Hotel Sheraton.

“Esta instancia de actualización no sólo nos permitió profundizar en el mecanismo de acción de los fármacos disponibles para el tratamiento de enfermedades cardiovasculares, las cuales son la principal causa de muerte en el mundo occidental, sino que también nos dio las herramientas para evaluar los estudios que avalan la eficacia de estos ensayos clínicos”, plantea el director del curso, Prof. Dr. Juan Carlos Prieto.

Según explica el especialista, no todos los medicamentos que se recomiendan para tratar las enfermedades del corazón son efectivos. Algunos se emplean más bien por tradición y porque se presume que favorecerán al paciente.

“Es el caso de la vitamina E. Hasta ahora su evaluación en grandes estudios clínicos no ha demostrado ningún beneficio para prevenir el infarto agudo del miocardio, sin embargo, mucha gente la consume pensando que es útil para evitar afecciones cardiovasculares. El dr. Gianni Tognoni, de Italia, quien expuso sus trabajos en el curso, publicó un estudio al respecto en que se evaluaron 10 mil pacientes con infarto, de los cuales la mitad recibió vitamina E y la otra mitad no. Los resultados demostraron que después de cinco años de tratamiento no hubo diferencias en la evolución de ambos grupos”, plantea el facultativo.

El académico de la Universidad de Chile agrega que las empresas farmacéuticas invierten millones de dólares en la producción de nuevos medicamentos cuyas propiedades a veces quedan descartadas en mitad de los estudios.

“La Sociedad Chilena de Cardiología publicó hace unos años las “Pautas para el manejo intrahospitalario del infarto agudo del miocardio” cuyo objetivo era mejorar el patrón de prescripción de medicamentos y favorecer su uso racional. Este documento se repartió en centros hospitalarios de todo el país y, según nuestro análisis posterior, dio buenos resultados, ya que favoreció el uso de fármacos de eficacia comprobada: la aspirina, los beta bloqueadores, los inhibidores de enzima de conversión y los trombolíticos. En cambio, promovió que la reducción del uso de otros menos útiles, como los antagonistas del calcio”, comenta.

El Prof. Dr. Prieto destaca que el control de los factores de riesgo cardiovascular es fundamental para disminuir la incidencia de infarto del miocardio en Chile, país en el que mueren por esta enfermedad cada año aproximadamente 7 mil personas. “Mediante la promoción del uso adecuado de los medicamentos pretendemos disminuir estas cifras”, concluye.










Sitio Web del periódico mensual publicado por la Dirección de Comunicaciones y RR.PP. de la Universiadad de Chile, Avda. Bernardo O'Higgins 1058, teléfono: 6781060, fax: 6781132, e-mail: unoticias@uchile.cl
© Universidad de Chile, 2002