La iniciativa pretende convertirse en un aporte para conservar la memoria digital de la Universidad de Chile y ponerla al servicio de toda la comunidad. Su fácil acceso, disponibilidad las 24 horas del día y el brindar la oportunidad para que los académicos incorporen archivos en cualquier formato, son parte de sus múltiples ventajas.

Ya ha pasado una década desde que comenzó a operar oficialmente Internet en Chile y es evidente que esta tecnología, cuya masificación va en alza, se ha convertido en una valiosa arma de difusión de conocimientos a través de todo el mundo. Tomando esta premisa como base, el Sistema de Servicios de Información y Bibliotecas, SISIB, luego de dos años de trabajo, dio cuerpo a la Primera Biblioteca Digital del país, cuyo fin es poner a disposición de todo público el rico patrimonio científico y cultural con el que cuenta la Universidad de Chile.
"Los contenidos de información en Internet chilenos y en español no son muchos. Por eso al incorporar esta tecnología a la Universidad se pretende hacer una contribución a este proceso y en la medida que otras instituciones comiencen a elaborar textos digitales se va potenciando más este sistema", explica Gabriela Ortúzar, directora del SISIB. Ahí radica la importancia de conservar todo lo que produce la Universidad, en los distintos ámbitos y formatos y resguardarlo digitalmente.
Es posible encontrar libros completos, artículos, fotografías, videos, registros sonoros, entre otro tipo de documentos, a partir de un sistema de consulta fácil y organizado.
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Este proyecto pretende convertirse en una gran base de datos virtual que permita el acceso expedito y simultáneo a los textos, la equidad en el acceso a la información, la creación de la memoria digital de nuestro plantel y el desarrollo de una cultura tecnológica entre los alumnos. Además, este sistema generará una economía a gran escala ya que permitirá a las Facultades reducir sus costos en compra de textos en papel, puesto que ahora los alumnos con solo teclear www.bibliotecadigital.cl, podrán obtenerlos.
Con la cooperación de los académicos de las distintas Facultades, quienes han seleccionado lo que es necesario digitalizar, la Biblioteca digital ya cuenta con un stock variado de material electrónico. Es posible encontrar libros completos, artículos, fotografías, videos, registros sonoros, entre otro tipo de documentos, a partir de un sistema de consulta fácil y organizado. Esta base de datos permite una recuperación fina, porque se puede acceder a los contenidos ya sea buscando específicamente; por nombre de autor, título, palabra clave, o bien, profesor o cátedra.
Además del material bibliográfico básico que necesitan los estudiantes y, siguiendo la lógica de las principales bibliotecas digitales del mundo, el sitio cuenta con enlaces a revistas electrónicas y a páginas web cuyo contenido resultan un aporte académico, como señala Gabriela Ortúzar: "Hemos hecho un esfuerzo en crear esta herramienta que es poderosa y de libre acceso tanto a la comunidad nacional como internacional. Es parte de nuestra política de compartir nuestro patrimonio y a la vez acceder a otros recursos de información que están fuera de la Universidad de Chile. Esa es la tendencia hoy, potenciarse, compartiendo la información que se genera en las universidades del mundo". Para esta labor hay personal especializado que se encarga de navegar y buscar contenidos por sitios web del mundo para incorporarlos, siguiendo las normas y estándares internacionales para la publicación de textos electrónicos, que aseguran su conservación e interoperabilidad.
Es así también, que todos los contenidos de otro sitios web de la Universidad, como lo son los de las bibliotecas centrales, el Catálogo Bello y las revistas electrónicas, confluyen en esta gran base de datos que es la Biblioteca Digital.
Atención académicos y estudiantes
En el desarrollo y complementación de esta Biblioteca jugarán un rol muy importante los académicos e investigadores de la Casa de Bello, quienes contarán con la posibilidad de publicar textos electrónicos, ya sea apuntes de clases, documentos o investigaciones útiles para su labor docente, y colocarlos a disposición de sus alumnos y usuarios en general. Y si alguno de ellos es reticente a publicar electrónicamente por miedo a la piratería, esa ya no es excusa válida, pues tiene la opción de colocar su material para todo público o bien, con acceso restringido para miembros de la Universidad ( ver recuadro).
Políticas de ingreso
Los criterios de selección de material que será incluido en la Biblioteca Digital, responde a criterios básicos para respetar el derecho de autor, por tanto se siguen las siguientes reglas:
- Textos cuyo derecho de autor pertenezca a la Universidad de Chile
- Textos cuyo autor autorice su publicación
- Textos de autores fallecidos, cuyos derechos de autor estén vencidos ( entre 30 a 50 años después de la fecha de muerte)
- Textos de autores fallecidos con derechos vigentes, cuyos herederos concedan la autorización para su publicación.
- Material reunido por los profesores
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El sistema de publicación es automático. El académico, que debe contar con una clave de acceso, a través del web puede enviar el documento electrónico - sin importar formato- directamente al servidor de la biblioteca digital, donde queda almacenado. Además, puede modificar documentos ya publicados y escoger archivos de la biblioteca digital y seleccionarlos como bibliografía básica para los cursos que imparte. De forma fácil y amigable, la incorporación de archivos es rápida y permite que en 24 horas, el material ingresado por el profesor, esté disponible. Este mecanismo junto con favorecer la producción digital inédita, evita el alto costo que representa hoy para las bibliotecas, disponer de ejemplares necesarios para responder a la amplia demanda estudiantil.
Otra novedad de esta herramienta es que permite a los alumnos titulados entregar sus tesis en formato electrónico, la cual también puede pasar a formar parte de la Biblioteca Digital. En la actualidad es optativo, pero ya algunas autoridades han planteado que es necesario que se establezca como una normativa de la Universidad, que permitirá que dichos textos sean recuperados y conservados como parte de su patrimonio.
Son innumerables las ventajas de este sistema flexible, de rápido acceso y fácilmente actualizable en línea. Sobretodo, porque a diferencia de las bibliotecas tradicionales, funciona todo el día y pone el material a disposición de todos los usuarios que lo deseen, de forma simultanea. Y su eficacia va a ir en aumento mientras más se generalice y sea considerada como una excelente oportunidad para acceder gratuitamente a material de un alto nivel académico.
El esfuerzo desplegado por la Universidad de Chile en la creación de la primera Biblioteca digital y su disponibilidad para toda la comunidad nacional e internacional, reafirma su liderazgo y capacidad para adecuarse a las nuevas tecnologías, dentro de las cuales Internet representa hoy, un instrumento fundamental para difundir el conocimiento tanto cultural como científico que se genera en la universidad, y sin duda, para rescatar de la memoria histórica del país.