U_noticias
     Sitio Web del periódico de la Universidad de Chile
Para quienes padecen varias patologías
No hay peligros en una polimedicación analizada

El ochenta por ciento de los adultos mayores reciben tratamiento farmacológico, con una prescripción que fluctúa entre cinco y siete medicamentos. ¿Existe riesgo en esta práctica?, ¿qué factores determinan su aplicación?, el prof. Igor Lemus, académico de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas, responde estas inquietudes y analiza en profundidad el tema de la polimedicación.

La polimedicamentación, polimedicación o, como se denomina con mayor frecuencia, polifarmacia, es el empleo de dos o más medicamentos por parte de un sujeto. “Este es un concepto que se justifica en muchos casos, de acuerdo al paciente y las patologías que sufre. Existen personas con polipatología, por ejemplo alguien que adolece de una afección cardiovascular con hipertensión, arritmia, hipercolesterolemia, tensión, etc. En este caso, la polimedicación es válida, pues es necesario un medicamento para cada patología”, señala el prof. Igor Lemus.

Lo importante, continúa el académico, es que “si yo tengo un paciente con varias patologías debo analizar las posibles reacciones adversas a medicamentos (RAM) que éste pueda sufrir, porque cada uno de los fármacos tiene sus efectos adversos los que son sumatorios, y también existe la posibilidad de que éstos interactúen unos con otros generando una toxicidad inducida por la presencia de los otros medicamentos”.

Además, en la polifarmacia se deben incluir los medicamentos que la persona adquiere por autoprescripción, es decir, los que compra en la farmacia por iniciativa propia.


Enfoque escalonado de la polifarmacia.

Siguiendo los lineamientos del prof. Lemus, se puede decir que los casos en que se considera necesario tratar a un paciente con polimedicación, es menester prescribir un número menor de medicamentos pero de amplia cobertura, buena respuesta y tolerancia. Se debe conocer el perfil de cada uno de los medicamentos, su historia, tener muy clara su monografía y sus interacciones con otros. Hay medicamentos que presentan una alta incidencia de interacciones como son los anticoagulantes, hipoglicemiantes, antiepilépticos cardiovasculares y psicotrópicos.

-¿Qué se debe hacer en caso de prescripción de este tipo de medicamentos?

-Racionalizar los medicamentos. En primer lugar el médico debe tratar de dar los mínimos, y elegir aquellos que tengan buena tolerancia, seguridad y eficacia.
El químico farmacéutico, que es el encargado de la dispensación, debe entregar el medicamento con una educación, cómo se debe usar, que se cumpla con la frecuencia y el tiempo de la prescripción. A él se puede consultar si hay una reacción adversa o si el paciente desea automedicarse.
Finalmente, la racionalización incluye al mismo paciente, quien debe tomarse los medicamentos de la manera indicada por el especialista y no dejarse influir por la opinión de amigos o familiares.

-¿Qué efectos puede producir la interacción de los medicamentos?

-Un aumento del nivel sanguíneo del principio activo (toxicidad) o disminución de su concentración sanguínea (sin respuesta clínica).

-¿Es cierto que existe una relación proporcional en la cual a mayor número de medicamentos, mayores trastornos del sueño?

-No, es una probabilidad. Puede ocurrir que en un grupo de medicamentos se incluya un estimulante, pero no existe una reacción proporcional al número. Siempre depende de la interacción.

-Existen documentos circulando por internet que aseguran que la polifarmacia es la cuarta causa de muerte en nuestro país, ¿considera usted que esta aseveración tiene asidero?

-Una de las consecuencias de la politerapia farmacológica es la posibilidad de que aparezca un mayor número de reacciones adversas e interacciones que también pueden ser negativas.
Pero las RAM también pueden tener un origen no farmacológico, como el incumplimiento de algunas disposiciones médicas, por ejemplo el caso de una hipertensión en la cual el paciente no deja el licor, la sal ni el cigarrillo; otro origen puede ser la automedicación o la ingesta de una dosis aumentada del fármaco para apurar sus resultados, todo esto contribuye a que una terapia no tenga un final feliz. En nuestro país las mayores causales de muerte son las enfermedades cardíacas, gástricas y el cáncer, no creo que la polimedicación sea una causa de muerte.

-Estadísticas muestran que en España el 20% de las urgencias hospitalarias están causadas por la polifarmacia o una mala utilización de los fármacos, ¿cree usted que este porcentaje es extrapolable a nuestro país?

No sé. Pero es lógico que puedan existir problemas con la medicamentación si no existe un adecuado control de la farmacoterapia. De todas maneras, cualquiera que sea el porcentaje lo realmente importante es disminuir el riesgo del paciente, prescribiéndole sólo los medicamentos estrictamente necesarios y educándolo para que cumpla el tratamiento de manera correcta.


Pacientes geriatricos

Los pacientes geriátricos son los más expuestos a la polimedicamentación, por un proceso natural de sufrir un mayor número de enfermedades.
Se va envejeciendo desde que se nace, pero en el adulto mayor se empieza a notar una pérdida o, en algunos casos, un aumento de respuesta frente a un fármaco, se alteran las características de eficacia y tolerancia frente al medicamento.

-¿Cuáles son los medicamentos más usados en este segmento etáreo?

-Los psicofármacos, con un porcentaje que fluctúa entre el 61 a 86%, y los laxantes, con un 74%.

-¿Qué factores influyen en la problemática de la polifarmacia?

-La falta de planteamiento y asesoramiento previos a la instauración de un tratamiento farmacológico. La prescripción excesiva (demasiada cantidad y/o demasiado tiempo), y la tendencia a repetir prescripciones por razones no farmacológicas.
La farmacocinética (cómo se mueve el fármaco en el organismo: si se absorbe bien, si se distribuye de buena manera a través de la sangre, si se metaboliza de manera correcta y si se elimina fácilmente) alterada y el incumplimiento también son factores fundamentales.
Este último punto se genera por dificultades físicas (por ejemplo problemas de visión y destreza manual), problemas de administración relacionados con elementos como el tamaño y el sabor del producto, el deterioro intelectual del paciente (confusión, depresión), efectos secundarios desagradables, entre los que se puede mencionar la hipotensión ortostática, la sequedad de la boca y la somnolencia. También influyen en el no cumplimiento del tratamiento la falta de credibilidad y la carencia de información.
Como norma de prescripción, el prof. Igor Lemus recomienda disminuir al mínimo el número de medicamentos, revisar otros tratamientos, valorar la necesidad del nuevo fármaco y considerar alternativas no farmacológicas. También sugiere usar los fármacos menos tóxicos, con mejor tolerancia, empezar por dosis bajas e incrementar según avanza el tratamiento. Fundamental es educar a los parientes y familiares, entregándoles pautas simples y cómodas, y revisar regularmente la necesidad del tratamiento. Pero lo más importante es no iniciar uno sin un diagnóstico claro y considerar, siempre, la posibilidad de que se produzca una interacción al adicionar un nuevo medicamento.

-¿Existe en Chile un organismo que tenga la tarea de fármaco vigilancia, como la OMS?

-No. Esto implicaría una inversión enorme y una interconexión total entre las instituciones médicas. En otros países, como Estados Unidos, sí se desarrolla esta labor. Aquí, en la Universidad, nosotros contamos con un programa de origen norteamericano llamado Micromedex, que permite conocer las interacciones entre los medicamentos del sistema. A pesar de su elevado costo, es un gran aporte para los especialistas.








Sitio Web del periódico mensual publicado por la Dirección de comunicaciones y RR.PP. de la Universiadad de Chile, Avda. Bernardo O'Higgins 1058, teléfono: 6871060, fax: 6781132, e-mail: unoticias@uchile.cl
© Universidad de Chile, 2002