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26 de julio de 2005

Encuentro Académico argentino-chileno
Foro de Debate: "Relaciones Internacionales en el Cono Sur de América: Chile y Argentina"

Tema: "Política Exterior de Argentina y Chile: similitudes y diferencias"

Moderador: En esta segunda parte tendremos como expositores a la Dra. Jeannette Irigoin, Directora del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile, al Dr. Joaquín Fernandois, Profesor de la Pontificia Universidad Católica de Chile y por Argentina al Dr. Jorge Vichhi que ya lo habíamos presentado en la primera parte.

1) Jeannette Irigoin: Muchas Gracias, en primer lugar yo quería agradecer la oportunidad que nos da la Embajada de Argentina por este encuentro, creo que refleja una voluntad creciente de cooperación no sólo en Defensa tan importante como vimos en este momento, sino que también en la sociedad civil. Es en la universidad, es en la academia donde vamos a formar a los futuros argentinos y chilenos, por lo tanto, desde allí tiene que partir una visión de integración, una visión de complementación, cumpliendo con la vecindad de estos países tan estrechamente vinculados por la geografía y por la historia. No deja de ser paradojal sin embargo, que, a pesar de este antecedente, el rasgo predominante de la relación vecinal, haya sido la carencia de una política general en torno a la cual se estructure y perfeccionen estos intereses mutuos.
Sectorialmente ha habido avances, ha habido progresos, pero yo creo que una política general de integración se da solamente a partir del texto del Tratado de Paz y Amistad de 1984.

El texto en el artículo 12 del Tratado dice que se crea una Comisión de integración física y de complementación económica, y que primero hacen los caminos para que puedan circular el comercio, esto es, la integración física para la integración económica. Pero de allí podemos derivar mucho más con relación a otros sectores que tienen que ver con la vinculación de nuestros países. Probablemente, como consecuencia de las dificultades que han existido, en forma cíclica y que no vamos a recordar ahora, el concepto de buena vecindad entre nosotros, ha impedido antes proyectar una relación positiva de largo plazo.

Pero estas circunstancias, no siempre de feliz recuerdo, forman hoy día parte de una etapa superada y se puede mirar el futuro dentro de una expectativa razonable de buen entendimiento. Y creo que lo que analizamos recién de la crisis del gas nos demuestra que estamos en otro plano y en otro momento.

El tema de la política exterior de Chile y Argentina es un tema complejo, difícil, porque es complicado analizar la política exterior de un país con tanto cambio de gobierno como lo ha tenido Argentina. O sea, el péndulo que se dio durante toda una etapa del desarrollo de la política exterior argentina no nos permite detectar constantes en su política exterior.

En cambio para Chile, creo que la constante de política exterior que todos apreciamos y que hemos desarrollado cada vez con mayor énfasis, ha sido el respeto a los tratados, al derecho internacional, el respeto a los compromisos que se han celebrado.

Yo creo que ahora hay un cambio en el enfoque de la política exterior argentina, en el sentido que desde la vuelta a la democracia hacen coincidir en muchos aspectos la relación entre nuestros países.

Los principios básicos de acuerdos políticos que analizaremos aquí, resultan un desafío para las relaciones internacionales que deben seguirse profundizando en Chile y en Argentina.

Yo me voy a dedicar solamente, por la estrechez del tiempo, a tres aspectos centrales: uno los estratégicos, otro el económico y otro el político.

En cuanto al estratégico, la situación limítrofe entre Chile y Argentina que ha sido resuelta en los últimos años, dejó de ser una fuente de preocupación para los militares de ambos países y eso lo comprobamos recién con las exposiciones que escuchamos, superándose la percepción de los grupos nacionalistas y geopolíticos sobre las ansias expansionistas de sus vecinos.

La solución de los 24 temas pendientes de delimitación con gobiernos democráticos a partir de 1990, se puede considerar como el gran punto de partida para el cambio de visión del origen de crear confianza entre Fuerzas Armadas y ciudadanía.

La demarcación de las fronteras terrestres ha sido sin duda uno de los grandes logros de estos años, puesto que países que comparten aproximadamente 4.500 kilómetros de frontera lograron solucionarlo. Sin embargo, siempre se puede mejorar. Se puede mejorar la habilitación de puertos y de zonas francas, el transporte terrestre, la habilitación de más pasos o mejores pasos fronterizos, aeronavegación, telecomunicaciones, constituyen temas de gran interés para ambos países en que siempre podemos progresar. El incremento de los programas para mejorar los vínculos bioceánicos que unan el Atlántico con el Pacífico debe seguir preocupando a las autoridades. Un tema estratégico ha sido siempre la cooperación increíble que hemos tenido a través de todos los gobiernos y a través de todos los tiempos en la Antártica. Chile y Argentina fueron países signatarios originarios del Tratado Antártico, los únicos dos de América Latina, los únicos dos del extremo sur y que siempre han tenido políticas antárticas de cooperación, de colaboración, de entendimiento. Creo que ese es un ejemplo que hay que resaltar y que se puede continuar y desarrollar en otros temas.

La cuestión del medioambiente merece una especial atención de ambos países, las acciones conjuntas son necesarias en los espacios terrestres que comparten, representados por la Cordillera de los Andes y representado a través de las vinculaciones de frontera. Además, la matriz de fuentes energéticas depende de las fuentes de Argentina y de la cooperación de otros países, que esperamos que hace dos o tres días se lanzó ya el primer acuerdo, de manera de garantizar un suministro eficiente y de acuerdo repartido para todos los países del cono sur de América latina.

En cuanto a lo económico, el proceso de integración global de las economías tienen en Chile y en Argentina buenos ejemplos de como avanzar en las relaciones comerciales, los cambios de legislación interna, la apertura de los mercados al comercio exterior son realmente notables. Por un lado tenemos el regionalismo abierto que ha caracterizado a toda la política exterior chilena en términos de entender los beneficios sin dejar de considerar que nuestro punto de partida más importante es la región, es América latina y yo diría a partir de Argentina en donde nos vinculamos al MERCOSUR por una región de fronteras, por una visión realmente de cooperación y de colaboración. Chile ha estrechado sus vínculos comerciales con Europa, Argentina ha tenido y tiene lazos tradicionales con Europa, por lo tanto una concatenación de políticas externas en ese aspecto puede ser beneficiosa para ambas partes.

Y esto se está dando mucho en la negociación que lleva el MERCOSUR con Europa siguiendo un poco los problemas y los casos que tuvo que analizar Chile para su acuerdo con Europa ha sido una cooperación con los que están llevando la negociación en el MERCOSUR y en la Unión Europea que esperamos que algún día pueda llegar a buen término. Además, Argentina es de los principales socios de Chile y tenemos una balanza comercial que ha crecido ininterrumpidamente en los últimos años, esta integración se realiza por la acción de los agentes económicos sin duda, el comercio de bienes y servicios y las inversiones que han sido tan importantes entre 1990 y 1996, se calcula que la inversión chilena en Argentina asciende a más de 3 mil millones de dólares, monto que representa más de la mitad de las inversiones chilenas en el extranjero, y que lo convierte en una de las principales fuentes de inversión que hay en Argentina. Ante este panorama tan auspicioso, de tanta inversión, por supuesto se producen los problemas con la crisis de los años 2000-2001. Naturalmente, la crisis económica repercute en las inversiones y en las empresas chilenas, pero para eso el derecho internacional también tiene el Centro Internacional de Solución de Controversias para las Inversiones (CIADI), tenemos varios casos presentados y esperamos que sea la solución jurídica la que resuelva estos asuntos, que además son entre particulares y el Gobierno o el Estado argentino.

Por ultimo, el turismo es una fuente naturalmente de colaboración y de cooperación, es imposible pensar en el verano de Viña del Mar, de La Serena, sin la venida de los argentinos, y es imposible pensar que Mendoza no esté y reciba todo el flujo del turismo chileno, por lo tanto, esto que tenemos cerca y que lo vemos próximo es a través de todo el país, realmente el flujo turístico es importante en ambos sentidos y creo que hay programas que se están desarrollando que se pueden incrementar y que hacen de la relación realmente un punto importante de desarrollo. Todo esto reafirma la percepción de que el comercio en su concepto más general ha crecido y ha sido uno de los motores de esta facilidad de integración.

El tercer aspecto que quería tocar, y que son los temas políticos, la simultaneidad democrática de los gobiernos de Chile y Argentina ha creado un clima político común que ha favorecido el desarrollo de las relaciones más fluidas entre ambos países.

La reinserción internacional de estos países con motivo de sus redemocratizaciones cada uno en sus determinados momentos, fueron factores positivos en sus políticas internacionales. En este contexto tenemos la obligación jurídica, a través del concepto que hemos celebrado en el ámbito del MERCOSUR como asociados, de la cooperación política y de la concertación política, es decir, las políticas exteriores de los dos países se concertan ante un hecho internacional nuevo para tomar decisiones, para conversar, para buscar posturas o alianzas que nos convengan. O sea, Chile como asociado al MERCOSUR participa activamente en una decisión de política exterior conjunta con los países del MERCOSUR.

En este contexto cabe destacar que muchos de los problemas que existieron antes entre Chile y Argentina tuvieron su origen en interpretaciones de textos jurídicos, los procesos se han desarrollado a través de los medios que proporciona el Derecho y encontrado una solución en este sentido. La juridicidad chilena, esa institucionalidad que siempre nos destaca en todos los foros, ha tenido mucho que ver en la necesidad de terminar los conflictos, en instrumentos que brinden seguridad jurídica. Y aquí yo quiero destacar algo que quizás no se conoce tanto como es el anexo al Tratado de Paz y Amistad de 1984, que contiene todos los mecanismos de solución de controversias, que recoge toda le experiencia anterior de los 100 años desde los Pactos de Mayo, de todo lo que sucedió entre ambos países y prever siempre -incluso- el recurso unilateral al arbitraje, a todo lo que ustedes quieran, no hay nada que se dejó al azar, y no como antes que se iniciaba un arbitraje y nadie sabía cuanto duraba. Este sistema establecido en el Tratado y vigente para los dos países establece plazos que deben cumplirse para lograr la solución en un período de tiempo limitado.

O sea, realmente hay una posibilidad de evitar en cualquier caso, cualquier controversia que se profundice o que se alargue en el tiempo perjudicando esta buena relación.

Por lo tanto, yo creo que a modo de conclusión podemos decir, nos queda la sensación de una relación de creciente interdependencia, pero la sensación de que es un proceso, que vamos creando confianza, que vamos creando instituciones y que vamos creando cooperación y colaboración. Y en este sentido yo creo que este Encuentro es de lo más importante que hay porque vamos a crear instituciones en la academia, en la universidad, en los centros de estudios, que ahí es donde podemos reafirmar todo este concepto. Estoy en el tiempo.
Muchas gracias. Señor Moderador.

Muchas Gracias. Profesor Joaquín Fernandois.

2) Profesor Joaquín Fermandois: Muchas Gracias, en primer lugar quisiera llamar la atención hacia el hecho de que en los estudios internacionales tenemos que combatir porque en el ámbito de las ciencias sociales se piensa que somos un estudio de elite. Porque esto toca a pocas personas. Yo les decía a mis alumnos que las relaciones internacionales no son algo que sea como la conexión como la línea del teléfono entre un país y otro, sino que es uno de los fenómenos que configuran a la sociedad en lo más íntimo de ella, y creo que la misión que tenemos como internacionalistas es llevar esta voz al mundo académico y al mundo público, estamos hablando de la identidad, también de nuestros países.

Las relaciones entre Chile y Argentina, las relaciones del Cono sur, siguiendo con una idea que alcancé a exponer en la mañana partiendo del tema de que América Latina, a diferencia del sistema interestatal europeo, no es una zona de guerra interestatal, no es una zona que se ha caracterizado por ello, en la segunda mitad del siglo 19 sí lo hubo en el cono sur, las guerras de las alianzas, la guerra del Pacífico, que está involucrado con esto la guerra contra España que sostuvieron los países del Pacífico poco antes, y eso nos ha dejado hasta el presente en el caso de Chile un problema que yo creo que nos va acompañar por mucho tiempo, esto parece una anomalía en el sistema internacional y claro se puede decir, mire esto está pasado de moda pero, la realidad no sigue la moda, hay regiones en el mundo en que este es un tema central, las fronteras entre India y Pakistán o el gran conflicto del medio oriente en todo existe razones propias exclusivas del lugar, pero el fenómeno persiste. El fenómeno del conflicto, la situación conflictiva.

¿Cómo arrancar de esta situación? A mi se me ocurre siempre el ejemplo de Suecia y Noruega, donde existe un cierto estado de ánimo de suecos contra noruegos, de noruegos contra suecos, pero esto nadie lo ha pensado jamás en una situación de conflicto, en términos de rivalidad geo política, hay un fenómeno cultural que subyace a una relación y a una realidad de sociedad que vista desde afuera parece tremendamente homogénea, pero que desde dentro hay sutilezas. Entonces ¿cómo transformar en un proyecto a largo plazo una relación como la sueca y la noruega?. No un mega país, porque creo que la diferencia es parte importante de la realidad humana.

Entonces este es un tema y Chile por otra parte que tenía como decimos acá, este poncho pesado de su historia, trató de compensar en el siglo XX con un gran alpinismo internacional esta situación. Que en el mundo nuestro de la política multilateral, de la política hacia América latina ha sido una suerte de compensación. Saber que esto ha tenido grandes accidentes en la historia, pero estos accidentes tienen que ver con un fenómeno que es propiamente latinoamericano que es la inestabilidad del Estado. En general, hay muchas teorías acerca del origen de los conflictos, yo creo que la que más acierta es la que pone la crisis del Estado en la inmensa mayoría de los conflictos y eso yo creo que eso en un 90% de los casos da un tipo de respuesta que nuestros Estados son débiles, débiles para lo que deberían ser. Débiles para la cantidad de historia que tenemos, débiles para los presupuestos sociales y culturales que debían haberse desarrollado de otra manera.

Desde Chile se mira todo el largo ciclo que tuvimos en la segunda mitad del siglo XX en las relaciones con Argentina, como parte de una crisis del Estado argentino. Con la caída de Perón hasta el Tratado de Paz y Amistad hay un ciclo complicado y que en la primera mitad del siglo XX, desde los Pactos de Mayo hasta el 55, están los problemas normales que decía el Embajador Abihaggle en la mañana de 5.200 kilómetros de frontera, claro que arroja una cantidad de pequeños problemas diarios y cotidianos y eso es natural, pero notamos que hubo en el período de la segunda mitad del siglo XX, y por supuesto nosotros tuvimos nuestra gran crisis institucional, o sea hay algún tipo de relación, hay un tema importante.

El mundo post Guerra Fría en América Latina se inauguró en medio de un gran optimismo, si bien las relaciones entre el gobierno de Alfonsín y el gobierno militar en la década de los ochenta fueron relativamente buenas dadas las circunstancias, y de eso salió el Tratado de Paz y Amistad, que es la gran base jurídica de relación entre ambos países, nunca se dio desde San Martín y O´Higgins una convergencia tan grande como la Argentina de Menem y el Chile de la Concertación en la década de los 90. Que fue el momento de construcción del nuevo tipo de relación.

Pero en general, una tremenda interacción e integración económica en la práctica producto de las reformas económicas de los dos países. Primero en Chile y después en Argentina, no fueron los proyectos integracionistas sino que los cambios económicos los que generaron un involucramiento económico mucho mayor que el que había habido, pero en el mundo moderno esa fue la historia, la transformación económica que produjo este involucramiento económico entre estos países y en general entre el Cono sur.

Y Chile frente al Cono sur, estuvo y está también en una especia de disyuntiva, por una parte emerge MERCOSUR y por otra parte está el hecho de que Chile había seguido un camino distinto por el cual había pagado un gran peso y si hacemos la apreciación argentina del 2002, es la misma crisis chilena del 75 o del 82, por causas diferentes, pero podría haber sido menos quizás.

Entonces tener que volver a cambiar para una convergencia total con MERCOSUR implicaría otro terremoto económico, que a estas alturas es insostenible.

Chile, ante la realidad del MERCOSUR, desarrolló por una parte el acentuar el tipo de relaciones que había de la apertura unilateral que lleva también una concepción política, un acercamiento y proximidad con Estados Unidos como no había habido durante el siglo XX, el Tratado con la Unión Europea, la apertura hacia Asia. Pero por otra parte, Chile tiene que sobrevivir en América Latina, y de ahí que desarrolle este alpinismo latinoamericanista y esta integración política sino bien económica con América latina. Y ahora, desde el Chile de los 90 hasta estos momentos, un escenario en parte cambiante y para darle un título general: La Crisis Latinoamericana, que comienza a principio de los 90 y es reemplazada por un sentimiento de crisis, de agotamiento de un falso modelo, y como la división de América latina.

Y para Chile esto es complicado y para Argentina también desde el punto de vista de la crisis que le sucedió y la idea de que la ruta chilena es una ruta errónea como que está en el cimiento de la cultura política que quiere rechazar como la decisión de comercio de los 90, y que está en Venezuela en la cultura política de Argentina actual, Brasil. Entonces ha habido esta sensación de sentirse aproblemado, Chile por América Latina, antes era por el caso del gobierno militar pero ahora son temas como por ejemplo el del gas, Chile tuvo que superar una gran prevención frente al tema del gas en los años 90, entonces lo que sucedió ahora con el tema del gas es una situación de desgaste. Personalmente creo que el gobierno de Menem (Kirchner?) tiene un cierto ensimismamiento en relación con el tema internacional, y bueno, su prioridad es la recuperación económica que ha sido espectacular y que ha demostrado que la crisis se debió principalmente a un tema de desbarajuste y no quizás a que la estrategia de fondo de los 90 estaba tan mala. Y todo lo externo, el problema de los bonos en el extranjero, bueno eso es lo que se puede pagar y pagaron. Chile ha pasado por períodos así.

Esto ha generado una cierta situación de incógnita en Chile, ahora por supuesto también estoy de acuerdo con los panelistas que a diferencia del caso de Bolivia y Perú donde el problema cultural y de imagen es más profundo.

Finalmente, el futuro de nuestras relaciones tiene que ver con la estabilidad económica de América Latina, con las relaciones entre Argentina y Brasil, porque Brasil, que es el gran gigante latinoamericano que está luchando por su puesto en el Consejo de Seguridad y es un país de grandes complicaciones, pero es el país más estable dentro de la historia latinoamericana, porque las rupturas que ha tenido por ejemplo Chile han sido mucho más graves que las brasileras, el gobierno militar brasilero si analizamos el contexto fue mucho más moderado que el chileno en muchos sentidos.

Argentina, en tanto, sigue siendo el país que sumando en general tiene más cartas a su favor, más que Chile, que México, que el caso de Uruguay, en ese sentido el sistema latinoamericano y el tema de nuestras relaciones tiene que ver con la estabilidad política y con la legitimidad, vale decir como se adaptan a lo moderno y como pueden interactuar entre sí.

Bueno Muchas Gracias. El Doctor Vicchi entonces va a hacer un resumen de lo que hemos visto hasta ahora.

3) Jorge Vicchi: En primer lugar les quiero pedir disculpas por estar de nuevo acá , tendría que estar el profesor Fontana a él también le pido disculpas , pero lo estoy reemplazando porque no puede estar por razones personales. Pero esto lo enseño en la Universidad, tengo una temática que es Política Exterior. Y para que ustedes comprendan un poco quiero tratar de expresar algo que es el sentir de muchos, y es que las relaciones exteriores van con menor velocidad que en otros aspectos y yo coincido con eso.

Porque cuando uno habla de política exterior, uno habla de política exterior de los Estados, no son las relaciones internacionales, no es el hablar de los grandes temas de las relaciones internacionales sino en la política exterior que cada Estado, en función de sus objetivos nacionales o intereses concretos, toma.

Entonces, la frase de un gran político británico que decía: los Estados en política exterior no tienen amigos ni enemigos, tienen intereses permanentes, y creo que es una cuestión que se tiene que ver claro en función de lo que entre Chile y Argentina se está construyendo, se puede llegar a construir y lo que de modo no construyó.

La República Argentina tiene una gran frontera, además, su territorio continental es de 2 millones de kilómetros cuadrados por decirlo así rápidamente, si le agregamos al territorio continental el territorio insular son cerca de 3 millones 700 mil kilómetros cuadrados, si le agregamos a eso lo que Argentina pretende en el sector Antártico son cerca de 4 millones 700 mil kilómetros cuadrados.

La población argentina está entre los 38 millones de habitantes. De estos, cerca de 20 millones de habitantes viven en Capital Federal y Gran Buenos Aires, y el resto en todo el país. Y las concentraciones se dan en determinadas provincias como Santa Fe, Córdoba y Mendoza. Si uno analiza el mapa de la República Argentina hay que ver cuál es el mapa que uno ve. Porque normalmente uno ve el territorio antártico al lado de Argentina como si estuviese flotando en el mar, y el mapa es una cuestión que sigue hacia el territorio antártico como una suerte de extensión del territorio de Argentina hacia el sur. Como también lo considera Chile así, aunque haya una superposición de reclamos en el tema de la soberanía antártica.

Ahora si esto es así la pregunta es ¿cuál es el centro del país?, ¿Cuál es el centro de la República Argentina?. Uno puede decir bueno, es La Pampa húmeda si ve a la Antártica flotando a lado, pero si no la ve, el centro del país es el Atlántico sur, el que abarca las islas Malvinas, las Georgias del sur, abarca el Estrecho de Drake y abarca parte de la Patagonia bastante importante de donde es oriundo nuestro presidente.

Entonces qué quiere decir esto?. Que en función de esta realidad geográfica concreta es donde la Argentina se lanza en la política exterior, que coincido con algunos autores como Gustavino, que dice que la Política Exterior argentina no tiene una continuidad, no ha tenido una continuidad, ha tenido constantes, es decir, hemos tenido determinadas constantes en función de los intereses y objetivos en determinados momentos, pero tampoco hemos tenido continuidad en mantener a los funcionarios en Cancillería que se han especializado en ciertos temas, por eso se quejaban muchas veces cuando se negociaba el Tratado de Paz.

Bueno y también es cuestionable porque uno dice, el Tratado de Paz se da cuando hay una guerra y entre Argentina y Chile no hubo una guerra, se podría haber llamado Tratado de Amistad entre Argentina y Chile. Cuando hay un Tratado de Paz significa que hubo un vencedor y un vencido, y acá no hubo ni lo uno ni lo otro, lo que hubo fue un hito concreto para solucionar los problemas.

La República Argentina entonces tiene una política exterior determinada desde el ABC de Perón en donde era Argentina, Brasil y Chile, tienen una política exterior si quieren anterior al peronismo mirando hacia Europa y después cambia si hablamos del siglo XX o el siglo XXI, la República Argentina cambia en su formulación de Política Exterior, una cosa fue la política exterior del presidente Menem y otra cosa es la política exterior del presidente Kirchner.

¿Cuál es la diferencia? El área internacional, que claramente condiciona esta situación, y entonces hoy o en la época de Menem como se señalaba acá el Canciller de ese tiempo acuñó una frase con respecto a los Estados Unidos: Nosotros tenemos relaciones carnales con los Estados Unidos, y entonces con Estados Unidos tenemos una relación especial respecto de cualquier país.

También dentro de este marco geográfico lo que quiere decir que el orden de composición interna, orden jurídico y político de la República de Argentina nos lleva a que constitucionalmente las provincias y las regiones que aun no se han constituido institucionalmente, pero sí en la constitución lo permite, tienen a su vez competencias muy concretas en política exterior. Una provincia, un gobernador de una provincia argentina puede firmar un Tratado, siempre y cuando no afecte la Política Exterior fijada por el Gobierno Federal sin necesidad de autorización del Congreso, sino poniendo en comunicación de esa firma o de ese Tratado al Congreso, y eso también sucede con las regiones, con lo cual hay un avance sustantivo de lo que es la formulación de una Política Exterior dentro del marco que puede llegar a ser la integración o un fenómeno de globalización.

Creo entonces sintetizando alguna de las afirmaciones que he visto, nosotros tenemos una historia de conflictos serios que hacen incluso a lo cultural muchas veces, que no lo hemos planteado, creo que hoy esa situación no se da, no la visualizo y no la visualizo porque vivo en una provincia como es Mendoza que está muy ligada a la quinta región, la realidad concreta es que los actos de Política Exterior fueron fijados por el presidente Kirchner en dos aspectos fundamentales en su mensaje al Congreso cuando accede a la Presidencia, y que en primer lugar tener como blanco de la política exterior dos aspectos que hacen a algo que uno pueda estar en desacuerdo o pueda llevar a diferencias, el tema de la defensa de los derechos argentinos sobre las islas Malvinas y la negociación en todos los Foros internacionales sobre el tema de las islas Malvinas, y es por eso que la Ley de Defensa Nacional, en el artículo 15 establece como algo fundamental en donde jurisdiccionan la ley de defensa del territorio continental y las islas Malvinas y el territorio antártico.

Y en segundo lugar el tema de la integración a través del MERCOSUR, son los dos ejes fundamentales que Kirchner dice sobre estos ejes asiento la política exterior de mi gobierno, mi gestión, y en ese sentido se han ido cumpliendo tareas, porque fundamentalmente a través del Protocolo de San Luis que es cuando se incorpora Chile y Bolivia como país asociado, hemos tenido tareas muy importantes como se decía acá de tratar de establecer una política macro común, pero como es en la Unión Europea, sin embargo no podremos tenerlo como en la Unión Europea, pero estamos tratando de que ante cualquier hecho de carácter internacional tengamos una visión de conjunto y tengamos una actitud de conjunto.

Creo que el tema de las soluciones arbitrales que reestablecieron en el Tratado de 1984, que aún son vigentes, establecen algo que no existía, que es que estas soluciones arbitrales son obligatorias moralmente para ambas partes, son obligatorias. Y desde el punto de vista del Derecho Internacional la obligación moral es el derecho no escrito pero obligatorio entre las partes.

Creo que si dentro del trabajo que estamos haciendo regionalmente con alguna gente de Cancillería desde le punto de vista del Presidente, es decir lo siguiente: es muy bueno que Chile esté como miembro asociado, sería mucho mejor si estuviera como miembro pleno, pero la Argentina lo acepta como miembro asociado. No se opone la Argentina a que Chile haya firmado el Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos, porque creemos que a través de la firma que Chile tiene con Estados Unidos, nosotros también nos podemos beneficiar, es decir, hoy se están buscando en política exterior todos aquellos aspectos que aparecen como negativos, pero que tienen su fase positiva en la toma de decisiones.

No voy a hacer más en cuanto a la historia, no voy a hacer más en cuanto a lo que dijo Jeannette, porque coincido plenamente, lo que si el llamado es a decir bueno, la política exterior no es lo mismo para las relaciones internacionales y dentro de un marco de integración, necesitamos hoy imperiosamente que ante hechos de política exterior que se dan todos los días tengamos una posición común.

 
   
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