UNA CORRESPONDENCIA OLVIDADA:
MANUEL MONTT Y DOMINGO F. SARMIENTO  1841 -1879

APENDICE DOCUMENTAL

                                                                                                                                         

1. Carta de Sarmiento a Montt, junio 25 de 1846

2. Cartas entre Sarmiento y Montt, de 1865 y 1870.  
        Sarmiento a Montt, junio 10 de 1865
        Montt a Sarmiento, octubre 26 de 1865
        Montt a Sarmiento, junio 11 de 1870

3. Cartas entre Sarmiento y Manuel Montt, de 1879
        Sarmiento a Montt, julio 29 de 1879
        Montt a Sarmiento, septiembre 7 de 1879
        Sarmiento a Montt, noviembre 6 de 1879

 

 

Anales de la Universidad de Chile, Sexta Serie, Nº 5, Octubre de 1997
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1. Carta de Sarmiento a Montt, junio 25 de 1846

    Esta carta está escrita siguiendo el principio que enunció en su Memoria sobre ortografía americana, según el cual: "... no debe aber otra regla que la pronunciación", pues se trataba de emanciparse también en el idioma y democratizarlo.

Señor Don Manuel Montt
Paris, Junio 25 de 1846

A.C. f.32 y ss.

Muy señor mío y mi distinguido amigo:

Por no saber apreciar los momentos o mas bien por estar recien llegado no aproveché la ocasion qe de escribirle se presento ace un mes. Despues de los primeros dias consagrados a andar de aqi para allá, mirándolo todo e empezado a entrar poco a poco en mis abitos de trabajo, sin lo cual Paris empezaba a aburrirme soberanamente.

El señor Rosales qe me a acogido con una atencion i oficiosidad particular me presentó al Señor Guizot, qe ya abia procurado ablarme antes por recomendacion qe abia tenido del enviado frances en Rio Janeiro, el Caballero Saint Georges a qien tuve el onor de tratar particularmente. Mr. Guizot me recibió con distincion, me abló de Chile con interes, trató de informarse del estado de la educación publica i me ofreció su cooperacion para llenar los objetos de mi viaje. Debo decir a U. qe la mision ostensible qe me trae, es un título a la consideracion de todas personas notables i una carta de introduccion. De Montevideo, i Río Janeiro traía ya exelentes recomendaciones qe me serán de utilidad, cuando no sea más qe la de colocarme en cierta escala de la sociedad. E tenido ocasion de ser presentado a Mr. Thiers i el Almirante Mackau inducido a ello por uno de mis amigos tuvo la complacencia de permitirme una entrevista para ablar de cuestiones arjentinas.

Como le escribí a U. desde Montevideo el gobierno frances aprobó la conducta de Mr. Deffandis asta el bloqeo; pero de aí en adelante todo lo qe se a echo a sido desaprobado, con grande aplauso de todos los americanos, exepto yo qe no sé sí por espíritu de partido o por mirar estas cuestiones bajo otro punto de vista lamento los errores de una politica vacilante qe ni egoísta sabe ser.

El Presidente de la Academia por recomendacion del ministerio me a dado una carta circular para todos los Directores de establecimientos de educacion primaria a fin de satisfagan a cuanto yo repute inqirir de ellos o estudiar en sus escuelas. Antes de dar principio a este trabajo qe para acerlo con provecho me llevaba a Versalles donde está la primera escuela Normal de Francia me e contraído a otro de no menos interes i qe como aqel, no daba espera. Tal es asistir a un curso teorico-práctico qe en la Magnanerie de Senart establecimiento modelo formado por el Gobierno de Mr. Beauvais sobre la cria del gusano de seda, el ombre mas eminente qe la Francia posee oi i qe en 20 años de trabajos a echo con sus inventos i sus esperiencias una revolucion industrial en el centro y en el norte de la Francia. 800 discipulos se an formado en esta escuela i oi asistimos a sus lecciones ombres venidos de la Grecia, la Siria i de Chile a mas de los franceses qe de todos los puntos de la nacion vienen a practicar durante la cria del gusano qe se está aciendo actualmente allí. Creo de un alto interes para Chile el qe se promueva con actividad el movimiento sevicicola principiado allí, i al efecto pienso redactar una memoria, i enviarla a la Sociedad de Agricultura. Espero poder imprimirla aqí, contando qe no sea esterial este trabajo para aqellos paises; pues qe no es mi animo tanto entrar en los detalles conocidos de esta industria cuanto apuntar los medios de arribar a su pronto i rapido desemvolvimiento, para lo qe no me será dificil poner en contacto a la Sociedad de Agricultura de Santiago con el Presidente de la Sevicicola de Paris qe publica sus anales todos los años, i promueve aqi la propagacion de esta pingue produccion.

Tan luego como aya terminado lo qe no puede acerse mas tarde en este ramo, iré a Versailles i despues de recojer todos los datos qe sobre organizacion interior espiritu i medios de enseñanza pueda necesitar mandaré al Rector de la Universidad otro trabajo especial sobre esta unica parte de la educación pública a fin de qe pueda acerse su pronta aplicación alla. Estoi en un gran descubierto con el Señor Varas qe me pidió qe le dejase bosqejado algo sobre la materia; pero los disgustos qe sufrí en los momentos de mi partida, el deseo de zafarme cuanto antes de mi enojosa posicion y la necesidad de ocuparme de mis propios negocios me icieron descuidar aqel encargo no sin alguna descortesia.

Me propongo en seguida ir en derechura a Berlín donde espero allar amigos, i en donde completaré mis nociones sobre la educación primaria, como qe alli esta en un punto al qe no a podido llegar en ninguna parte de Europa.

Con esto i una visita a la España estaré en aptitud de escribir un libro de aplicación práctica para toda la America Española e imprimirlo en Paris, si puedo antes contar con la cooperación de lo gobiernos qe me propongo solicitar anticipadamente por los enviados aqí o en Londres o bien escribiendo a America. De otro modo tendré qe renunciar a este trabajo, pues un libro tan especial como este es un alimento de no facil dijestion para el publico qe no tiene escuelas. Me atrevo a contar desde aora con la cooperacion del Gobierno de Chile lo qe es ya un principio seguro de obra. Enviaré en primera oportunidad una solicitud en forma al Ministerio de la Instruccion publica. A esto se reducen por aora mis proyectos para lo venidero.

Me e puesto en contacto con un sabio aleman qe escribe la istoria de cada uno de los estados americanos. A publicado ya en aleman la de Venezuela i se propone acer otro tanto con la de Chile, ausiliado por Mr. Gay, i los documentos qe el a podido proporcionarse i algunos qe yo le e prometido sobre estos ultimos años. Me pide entre otras cosas qe le instruya sobre la posibilidad i ventajas de encaminar para Chile una emigracion anual de 60.000 alemanes qe se va oi a Norte America a luchar con dificultades cada dia en aumento. Pienso mandarle el decreto sobre distribucion de tierras en el Sud, i una descripcion del clima i producciones con todo aqello qe en cuentos por el estilo de El Dorado, i la ciudad de los Cesares, pueda inducir a estos benditos alemanes a ir a establecerse por allá i por la Republica Arjentina qe es otro de los puntos solicitados como teatro posible de inmigracion. Digame algo sobre lo qe puede prometerse de la colonia de Magallanes qe para la produccion de merinos seria exelente, a fin de comunicarlo a estas buenas jentes. Durante mi viaje de Rio Janeiro aqi, tuve la felicidad de conocer un joven marino Comandante de Corbeta frances el mismo qe estaba en el estrecho cuando se tomó posesion en nombre de Chile. Este amigo mui competente en la materia me a dado algunas ideas utiles sobre el estrecho, qe mandaré a los diarios de Chile, tan pronto como pueda ocuparme (de) estas cosas de menor cuantia.

No e olvidado publicar algunas observaciones istórico-politico-filosóficas sobre ChileI vendrian mui oportunamente para robustecer la confianza qe el orden establecido por alla inspira, si acaso a sido alterada, por los disturbios de las elecciones. Pero una dificultad ocurre. En qe publicacion insertarla, en nombre de qien. Los diarios están cerrados para todo lo qe no es actual frances, o lo qe siendo extranjero no puede meterse en dos reglones. Las Revistas lo primero qe piden es una firma literariamente conocida, i publicarla separadamente le qitaria todo su efecto pues no se puede llegar a acer lo qe asi se escribe del publico aqi llegando allá sin prestijio. Estoi pues, en la ruda empresa de escalar este Olimpo y acerme aceptar por alguna Revista, sin desanimarme por las decepciones i contrariedades qe experimento. Mañana mismo espero poner un grano de arena para levantar mi torre de Babilonia. Veremos si lo consigo.

Los diarios de Chile venidos ultimamente nos an instruido de los desórdenes de Santiago i Valparaiso. ¿Porqé no me a dado Dios tanta cicunspeccion, como creo tener clara la vista para ver venir de lejos la tormenta! Celebro qe el gobierno aya triunfado i qe aya tenido el valor de tocar la valbula de salvación a tiempo a fin de qe se evapore el caldero. ¡Es triste cosa qe los unicos medios de mover a nuestros pueblos sean los qe la moral i la justicia repureban, i qe los unicos ombres capaces de acerse escuchar de la muchedumbre sean los malvados!.

Creame U. qe soi sincero i qe no es el deseo de responder a un sentimiento qe debo suponer existe en U. La distancia del teatro de los acontecimientos, acaso las modificasiones qe el espectaculo de nuevas cosas obran en el espiritu, acaso un calculo de prevision me acen desaprobar algunos de mis escritos aora, i dudar de la certidumbre de los principios qe los inspiraban.

Siento mas las agitaciones de Chile aora, qe dudo de la posibilidad de volver a mi pais, libre i seguro dos condiciones qe son necesarias a mi manera de ser, pues qe tolerado, amnistiado, convendria tan solo a los ombres qe viven de mover capitales. Tendré qe acer de Chile mi residencia definitiva, i sin embargo los sinsabores pasados nublan la perspectiva de lo venidero. Si e de regresar alli, cuento con no tomar parte jamas en las discusiones de la prensa i consagrarme (si es qe la mania de escribir no me deja) a objetos estraños a las pasiones politicas.

No se sí mi familia a repasado la Cordillera. Cuento con qe U. no la olvide si ella se viese forzada a recordarle su existencia como a uno de los amigos qe pueden valerle en caso extremado. Estoi demasiado lejos de desesperar de mi mismo para trepidar en acerle esta recomendacion.

Espero qe su estimable señora conserve siempre su salud. Sirvase ponerme a sus pies. Al señor Varas dignese acer presente mis respetos i al Sr. Cousiño mis recuerdos.

Dado de V. amigo i servidor obseq.

 

Domingo Faustino Sarmiento.

 

 

2. Cartas entre Sarmiento y Montt, de 1865 y 1870.

Cartas de 1865 y 1870:  cruzadas mientras Sarmiento era embajador en Perú, luego en Estados Unidos y al fin Presidente, en tanto Montt es senador y juez de la Corte Suprema.

Es constante el tema de la educación, "de primordial interés" paraambos, en mejorar la sociedad.

Este epistolario registra las opiniones que les merecen la, era que no, inestable política interna de estos paisés y lamentan la sucesión de guerras internacionales, que agravarán su pobreza y debilidad:  la pugna con España por las islas Chinchas, af´án imperialista y desmedido, o la Triple Alianza (Argentina, Brasil y uruguay) contra el Paraguay o la intervención de Napoleón  III en México y por fin, la más conocida Guerra Civil norteamericana, donde el triunfoyanqui es visto con desconfianza por Montt y exultante entusiasmo por Sarmiento.

A ello se une la alabanza del primero por el gobierno- que sigue sus obras y pasos- del segundo en Argentina.

 

 

 

 

Señor D. Manuel Montt
Nueva York, junio 10 de 1865

Mi estimado amigo:

Aunque llegué a ésta el 15 del pasado mes, tan agitada ha sido la vida que he llevado, que recien empiezo a escribir a mis amigos.

En tiempos ordinarios para quien viene de la América del Sur, el espectaculo de Nueva York causa con su esplendor y movimiento asombroso, una especie de vertigo de que no se sale sino con el habito y el tiempo. Añada U. a esto que el 23 y el 24 presencié la revista de 140000 hombres, codeandome con personajes como Grant, Sherman, Meade, Vc., Vc: que al día siguiente presenciaba el juicio de los asesinos de Lincoln, que dos dias despues estaba entre las ruinas de Richmond, y al día siguiente recorria las lineas de Grant, delante de Petersburgo, sembradas todavia de armas rotas y restos humanos, y comprenderá que atravesando países, Estados, ciudades opulentas, bahias, por ferrocarriles y vapores, no he debido tener tiempo ni capacidad de sustraerme al hervidero de emociones, así acumuladas en horas, bastantes sin embargo para llenar la vida de un año.

Como U. sabrá ya, el país está completamente pacificado, y el gobierno consagrado a poner de pie el sur, y reorganizar los Estados, que tienen que darse nuevas constituciones para entrar de nuevo en la Union bajo las condiciones que les ha hecho la derrota, en cuanto a la esclavatura, y renuncia de ciertas doctrinas exageradas de soberania.

Todo induce creer que la Constitución federal será revisada para borrar de ella lo que a la esclavatura se refiere, y esclarecer puntos que ofrecen divergencia en cuanto a los poderes delegados de la Union, más fuerte hoy de hecho que antes de la guerra.

El sur sostenía que la constitucion era un pacto revocable por la voluntad de los contratantes. La victoria del principio contrario la hace una ley obligatoria en todos los tiempos.

¿Cuál será la politica esterior de los Es Unidos en adelante? Tal es la cuestion que nos interesa. Johnson es de un color mas subido que Lincoln en cuanto doctrinas y carácter.

Sin embargo, despues de frias palabras de recepcion del enviado frances, ningun acto revela intención de interesarse en la cuestion de Mejico. Se dice que Montholon ha pedido esplicaciones sobre el destino y la necesidad de un fuerte ejercito que va a Tejas, ya pacificado. Los diarios ingleses hablan de desagradables reclamos sobre los daños causados por el Alabama.

Es probable que todas estas cuestiones encuentren solucion pacífica. Méjico se ajita mucho mas que antes, y aunque las armas republicanas no son felices, nunca se ha sentido el imperio menos asegurado.

La emigracion militar de aqui, es pura palabrería, aunque no es dificil que se reunan al lado de Juarez, algunos miles de aventureros audaces. No obstante este estado de cosas, es muy precaria la posición de un imperio al lado de república tan poderosa e inquieta. Los aventureros y emigrantes transformaran a Mejico, y en veinte años mas seguiran la marcha de los Estados Unidos. Por ahora nada claro, sino lo que hagan por si los mejicanos, y acaso proporcionarse armas que es permitido ahora.

Mirada la América del Sud desde aquií y con ojos norteamericanos apenas se distingue. No es conocida y poco interes exita. De Chile saben algo de la Repª arjentina poquísimo del resto nada, excepto que son unos paises que estan en revolucion siempre; y aunque ellos conozcan por esperiencia la revolucion, continuan viendo la paja en el ojo ajeno. Y sin embargo, cuando uno viene a este país y lo palpa y lo siente comprende que así debe ser desgraciadamente para nosotros, y que no podremos por nuestro atraso y la lentitud inevitable de nuestro desenvolvimiento, dados los elementos de poblacion con que contamos, ahorrarnos complicaciones de un porvenir lleno de sombras.

No es posible formarse idea del desarrollo de poder y riqueza que está no en jermen aqui, sino visible, pero aumentando su rapidez con fuentes nuevas de riqueza. La emigración dobla cifras: los paises mineros se aumentan a millares de leguas: el petroleo cria fortunas, como California: el algodon volverá a ser monopolio, habiendo fallado en la India; y con el desarrollo del sur, paralizado antes por la esclavatura y la ignorancia, y la conciencia que hoy tiene de su poder, no pasaran veinte años sin que pongan en conflicto a cada momento a los gobiernos de Europa, a quienes quita ahora todo prestigio el colosal exito de la República. ¡Johnson, es un sastre, Lincoln era un leñador! ¿Que queda para la aristocracia inglesa (hablo en un porvenir proximo) y para los reyes? y emperadores?.

En la revista de Washington, en 140.000 hombres no habia seis adarmes de oro en uniformes de jenerales, charreteras, cordones, que son desconocidos. El cuerpo diplomático europeo tiene que presentarse al lado del Presidente de levita con pantalones blancos, o mezcla o negros, como se anda en la calle el dia de trabajo, y esta sans façon es un vejamen para los diplomaticos europeos, que los hace invisibles entre las turbas, muy a pesar de ellos.

Como me lo temia, tenemos, segun veo, complicaciones con el Paraguay, cuyo dueño ha declarado la guerra. ¿No acabaremos nunca?.

Pero yo tengo que acabar esta deseandole salud y enviando recuerdos a su señora de su affmo. amigo.

D.F. Sarmiento.

 

 

 

Señor Sarmientor Don Domingo Faustino

Santiago, Octubre 26 de 1865.

 

Mi querido amigo:

El Señor Sarratea me acaba de anunciar de Valparaíso que U. está ocupándose en un trabajo relativo a escuelas para Sud América, y me pide algunos documentos que U. desea tener y que le remitiré a la brevedad posible. Me agrada mucho su propósito de U. porque a pesar de los años que tanto suelen modificar las opiniones, conservo entero y viva la fé de que la buena organización de este ramo es el más eficaz preservativo que puede oponerse a muchos de los males que presentan nuestros paises. U. ha hecho mucho en este sentido, pero aún puede hacer mucho más consagrando una parte de su tiempo a presentar a estos pueblos el fruto de su esperiencia y meditaciones en la materia. No abandone U. su pensamiento, ni se desaliente por laconsideración de que las circunstancias actuales de la América son poco adecuadas para ocuparse en este asunto. ¡Cuantas de las desgracias que ahora lamentamos se habrían evitado si gobiernos y pueblos hubiesen prestado más atención a este primordial interés!

Tendrá U. sin duda noticias mas recientes de la República Argentina que las que yo podría darle. La impresión que me deja todo lo que hasta aquí sabemos, es que la guerra tendrá un término más corto de lo que al principio, fué de esperar, y bajo todos aspectos favorable y honroso para su patria. Este es también mi vivo deseo.

Como U. lo sabrá quizá a esta fecha, el drama de las Chinchas está exhibiendo ahora su segundo acto entre nosotros. Desaprobado por el Gobierno Español el arreglo hecho con Tavira se presentó con sus buques en Valparaíso en el aniversario de la independencia, dirijió en el acto un insolente ultimátum en que pedía saludo de bandera y otras humillaciones y cuatro días despues estaba bloqueado el puerto y rotas las hostilidades. Hace ya un mes estamos en plena guerra con la España. El pueblo ha aceptado esta situación con firmeza, y su entusiasmo no será efímero porque está acompañado del conocimiento de nuestra actual carencia de medios de hostilidad y de los perjuicios que tendrá que experimentar. Es general y enérgica la decisión de arrostarlo todo antes que mancillar el honor de la República. El gobierno al contestar el bloqueo de una declaración de guerra no ha hecho más que espresar el sentimiento de que todos estaban penetrados. Desde tiempo atras se veía venir esta agresión de la España, pero la falta completa aún de pretestos para actos de esta trascendencia, u otros causas, inspiraron en muchos la confianza de que la paz no habia de interrumpirse. Las hostilidades han tomado la república desprovista de armamentos marítimos para rechazarlas, y esta circunstancia prolongará la guerra, y hará mayores los sacrificios necesarios para ponerle un término honroso; pero la España no por eso saldrá mas favorecida en el resultado final.

Los pocos datos nuevos que tengo acerca del estado de las negociaciones entre la España y el Perú, robustecen mi convicción de que esta guerra no tiene mas fin ni propósito que inhabilitar a Chile para oponerse a la apropiación definitiva que la España pretende hacer de las Chinchas, y a las ejecución de mas altos planes sobre el resto de la República Peruana. Sobre este punto no es posible abrigar dudas, y U. que conoce todos los antecedentes y ha podido apreciar de cerca la marcha de las cosas en el Perú verá con claridad cuán patente es ese designio. Las reclamaciones de la España que, según los documentos y apreciaciones del señor Paz Soldán, no podían elevarse a mas de dos millones de pesos, y en último término a tres, se hacen subir ahora a sumas que no alcanzarían a cubrirse con toda la riqueza acumulada en las Chinchas. El conocimiento de éste propósito, demostrado por todos los datos y hechos de que U. está en posesión, formaria el juicio público en ese país contra las miras de España y en favor de la causa de Chile.

El estado actual del Perú es siempre indefinible. El Gobierno reducido casi a Lima en donde tiene concentrado un numeroso ejército, ni se atreve a batir a sus enemigos, ni tiene casi una palabra que no sea de sumisión a las pretensiones de la España. La Revolución, dueña casi de todo el país, pero anarquizada, sin los recursos y elementos con que cuenta el Gobierno, especialmente de dinero, poco o nada avanza, y sus tropas, situadas por las inmediaciones de Pisco, hace dias que parece estacionarias. No es fácil preveer el resultado, y decir si triunfará, o sucumbirá, contra la regla general seguida por todas las revoluciones del Perú. Este estado favorece hasta cierto punto las operaciones de las fuerzas españolas contra nosotros.

¿Podrá Chile esperar en favor de su causa las simpatias de los Estados Unidos? Aunque alejado de la dirección de los negocios públicos en mi país, pero vivamente interesado en el éxito de esta cuestión que tanto afecta su honor y bienestar, deseo mucho conocer la opinión de U. sobre este punto, ya relativamente al pueblo, ya relativamente al Gobierno de esa República. Si usted puede decirme algo en particular, se lo estimaré. La via mas segura en las circunstancias presentes y por causa del bloqueo para escribir, es quizá la República Argentina, pues han principiado a regularizarse mas las comunicaciones por este medio.

En mi familia se hacen frecuentes recuerdos de U., porque todos le estimamos muy sinceramente. Del suceso desgraciado que acaeció en ésta, y que tanto debe haber entristecido a U. y a toda su casa, no le había hecho referencia alguna, porque deplorando aquel funesto acontecimiento con toda la amistad que por U. tengo y con todo el aprecio por las personas que con U. están ligadas, no habia querido renovar el justo pesar que U. debió esperimentar. Consérvese U. bueno, mi querido amigo, y no deje de darme acerca de su salud y de lo que le concierne noticias que yo recibo siempre con el más grato interés.

Su muy afecto amigo.

 

Manuel Montt.

 

 

Sr. Dn. Domingo F. Sarmiento

Santiago, junio 11 de 1870

Mi querido amigo:

Su estimada carta de 5 de mayo ha venido a aliviar en parte el grave pesar que he experimentado con la pérdida de mi hijo, porque veo en la expresión de sus sentimientos aquella antigua y buena amistad de que he recibido testimonio en muchas circunstancias y algunas de ellas bien adversas.

En medio de sus atenciones no olvida U. a sus amigos, y puede estar seguro de que aquí se le recuerda frecuentemente. Observando la marcha que U. a impreso a esta República, el impulso que da la inmigración de extranjeros que aumentan su industria y riqueza y el fomento dispensado a todas las empresas de utilidad pública, siento una verdadera complacencia por los progresos de este país que contribuirán a cambiar las ideas desfavorables que aún quedan en Europa respecto al Estado de nuestras repúblicas. En los ferrocarriles, en los telégrafos, en la educación e instrucción del pueblo y en cuantas obras de verdadera conveniencia nacional U. comprende, veo el adelanto de ese país, un buen ejemplo para los vecinos, y un testimonio bien honroso para U. Uno de los progresos que más aplaudo es el nuevo espíritu que aleja cada día más al país de los sacudimientos sangrientos, de la guerra civil, y coloca su bienestar y felicidad en las conquistas pacíficas de la inteligencia, de la industria y del trabajo. Yo confio en que el odioso crimen de Entre Ríos sea una de las últimas manifestaciones del antiguo espiritu que desaparece, y que la cooperación de los ciudadanos a los esfuerzos de U. para vencerlo de una nueva prueba de lo mucho que avanza la República en el buen camino.

La riqueza de este país aumenta también bastante, aunque no sigue la misma escala la difusión en el pueblo de los conocimientos útiles a que U. consagró tantos esfuerzos. En este prodominio de los intereses materiales que se muestra en la multiplicación de sociedades e instituciones de crédito, se encuentra en parte la explicación de algunos hechos relativos a las cuestiones con España, pero por fortuna este estado no ha de ser de larga duración, porque cambiarán los estímulos que ha producido este desequilibrio.

El lugar en que la confianza de sus conciudadanos a colocado a U. y el conocimiento que U. tiene de las necesidades e intereses de esa y de esta república, eran motivos para esperar que se aprovechase aquí la oportunidad de estrechar más la unión entre ambas, pero desgraciadamente se hizo cesar el tratado de comercio que era un buen antecedente para esta estrecha unión. Si yo veo promover en mi país la vuelta de arreglos análogos y aún concebidos en un espíritu más amplio y liberal, y esto se verifica en tiempo en que U. pueda contribuir eficazmente a este fin, me felicitaré mucho de ello.

Un buen amigo nuestro, el sr. D. Domingo Toro, tiene un deseo que me tomo la confianza de manifestar a U. Desde largos años atrás existe avecinado aquí el sr. José Arrieta, natural de Montevideo, y que desempeña las funciones de cónsul de su país. El sr. Arrieta tiene una fortuna considerable, está muy bien relacionado en la sociedad y goza de mucha estimación y crédito. Pretende represxentar a su país como Ministro residente sin gravamen ni emolumento alguno, porque su fortuna le permite prestar este servicio sin retribución. Ahora, si U. pudiera sin inconveniente hacer valer alguna influencia para que el sr. Arrieta obtuviese este cargo, se lo agradeceríamos mucho, tanto el sr. Toro como yo.

Rosario agradece sus recuerdos, los hace muy amistoso de U. y le desea todo género de felicidades de la misma manera que su muy afecto amigo.

Manuel Montt

 

 

3.  Cartas entre Sarmiento y Manuel Montt, de 1879.

Cartas de 1879:  Fueron las últimas que se dijeron, ambos ya estaban sobre los 70 años, avanzada edad por entonces.  Se observa la presencia de la generación de reemplazo y la retirada, activa y no silenciosa, de estos viejos lobos.

Aparece también el patriotismo confiado del ex presidente, que confía en la causa y el triunfo de Chile y el lento entusiasmo del argentino, que recordando su antigua querencia vibrará con sus victorias.

Por último la amistad se hace confiada y espontánea, expresando abiertamente el cariño y la pena por una ausencia tan extensa

 

 

Señor D. Manuel Montt
Buenos Aires, julio 29 de 1879

 

Mi estimado amigo:

El célebre violinista White, me trajo su carta de recomendación, que hice valer para con los que en su jénero especial podian serle útil. Ha dado algunos conciertos, sido mui aplaudido por los que tienen oidos, i seguido ayer su viaje a Río Janeiro i Europa.

Mas hubiera tenido sino estubieramos intestados de música, en conciertos, cuartetos, operas i virtuosi que se han dado cita este invierno i traen al retortero a cuatro mil dileitanti, más o menos entendidos.

No deja de ser mui a propósito que yo le escriba de música, ya que no tengo oidos. Ni estara V. para el paro, con el mal aspecto que las cosas de la guerra presentan, cuando no sea mas que por la que se hacen esperar los resultados.

El señor Balmaceda le referirá cuanto concierne a la negociacion de que está encargado, i de las dificultades que le ha opuesto una fuerte, intransijente opinion que se ha dado soluciones, i forma. Deseara que no tenga en poco este hecho, alla. Aquí tenemos el incubo de la eleccion de Presidente, que se presenta herisada de puas, como un caballo de frisia. Es de esperar que pase esta dura prueba.

Yo me mantengo fuera del movimiento, con la esperanza de moderar su violencia, cuando llegue a su limite. Esperanza que puede ser vana, pues ya lo he esperimentado, una vez impreso el impulso, amigos i adversarios se llevan todo por delante.

Formé mi vieja cruz, hace mas de un año, con el objeto de contener el impulso revolucionario que V. i yo hemos combatido tantos años. Creo que gozo de cierta deferencia de parte del publico i aun creo que mis ideas ganan terreno; pero sucede en esto lo que con los pecadores, que dejan para la hora de la muerte abandonar sus malas mañas. Con tal que les dejen hacer una, nada mas que una, prometen no volverlo a hacer mas en la vida.

Y estoi viejo mi amigo! Como he sentido no haber aprovechado un momento ahora años para ir a Chile, estar quince días con mis amigos, con V. y volver a terminar el pedazo de camino sin rumbo que me queda que hacer aun.

He perdido muchas ilusiones, aunque creo que algo he hecho que se me tenga en cuenta.

Aprovecho la ocasión de hacerme presente a toda la familia, a Dn. Pedro que tuve ocasion de estimar si los buenos amigos que me recuerdan, suscribiéndome su affmo. amigo.

D. F. Sarmiento.

 

 

 

Sr. Dn. Domingo F. Sarmiento
Buenos Aires

Santiago, septiembre 7 de 1879.

 

Mi querido amigo:

No me ha sorprendido la noticia que acabo de tener de haber U. aceptado el ministerio, porque conozco la elevación de sus sentimientos y que ningún sacrificio es superior al patriotismo de U. En esa nueva lucha en que U. entra le acompañan mis más cordiales votos porque U. consolide y aumente los bienes adquiridos por ese país durante la pasada administración de U.

En otro motivo de complacencia para mi conocer por este hecho que su ánimo y su salud se mantienen en vigor. Quiera Dios conservarle por largo tiempo ambas cosas.

Experimentamos aquí las consecuencias propias del estado de nuestras relaciones con el Perú y Bolivia, y algunas también nacidas de nuestros hábitos de paz y de nuestra consiguiente inexperiencia en operaciones militares llevadas fuera del territorio de la República. La situación de nuestros adversarios, según los datos que tengo, no es más favorable, y bajo algunos respectos la creo inferior. Se aguarda sin desconfianza el desenlace, aunque no es fácil afirmar si será mas o menos próximo.

Conocida es de U. la conducta de Chile con el Perú especialmente en las tres principales épocas de la independencia, de la confederación y de la cuestión española. Ninguno de los derechos del Perú estaba ofendido, ninguno de sus intereses legítimos prerjudicado, y no obstante, desde tiempo atras negoció y concluyó inisidiosamente un tratado secreto de alianza con Bolivia, y una vez sobrevenido el conflicto con esta, se arma como actividad, y para mejor conseguirlo, se presenta en el poco dedoroso carácter de mediador.

Me dice U. en su estimada de fines de julio que siente no haber aprovechado un momento ahora atras para visitar de nuevo este país y estar algunos días con sus amigos. Entre estos que son numerosos, soy yo uno de los que más placer habría tenido en ello. También estoy viejo, bastante viejo, pero no renuncio a la esperanza de que alguna vez me será dado repetirle de viva voz cuan cordial y sincera es mi estimación para U.

Créame siempre su muy afecto amigo

Manuel Montt.

 

 

Señor Don Manuel Montt
Buenos Aires, nov. 6 de 1879

 

Mi estimado amigo:

Recibí su estimable ultima que me muestra que no estoi del todo olvidado de mis viejos amigos.

Hice hace poco la calaverada de aceptar un ministerio, necesidad que se me presentó, como un remedio heroico aá ciertas dolencias. ¡Qué quiere V.! La vanidad obrando, acepté el encargo, sin conocer bien el terreno que pisaba, o mas bien creyendo conocerlo demasiado. Pertenecemos los viejos unitarios a una jeneración que pasó, la de los heroes de la lucha que precede a la organización. Vienen en pos los que aprovechan, y sin duda que son los mas cuerdos. Tengo la fama de hombre de gobierno, que otros traducen de hombre de Estado; y le aseguro, que mi última salida, no es para justificar lo uno ni lo otro. Me he portado como un joven de veinte y ocho años oó como un viejo unitario de los que me reía V. recuerda, en la vida de Quiroga. ¡Genio y figura! Etc. Etc.

Balmaceda escribiendome no hace mucho, me decía, temo que "el ministro mate al candidato", lo que sería una verguenza para mi, viejo lobo de la mar de la politica, si el candidato no hubiese ya sacrificado su título a premiosa exijencia del gobierno.

Lo que puede deducirse de los hechos actuales es que triunfará la candidatura del General Roca, acaso por no ser mejor la de Tejedor, que le oponen, y porque no hai en los que manejan los hilos de los titeres politicos, la suficiente elevacion de miras, óigame decirlo, de no fijarse en , que seria el merro termîno, entre aspiraciones tan contradictorias!

¡Cuánto he deseado ir a Chile! Pero aun en esto debia quedar frustrado!

Esperamos con interes vivísimo saber cual ha sido el exito del desembarco de Junín, de tropas chilenas. Aqui hai de Frias recrudescencia Patagonía. Un curioso llamaba a esta manía patagonitis. Son muchos empero los que no estan afectados de ella.(1)

Deseándo a V. mas tranquilos dias que los que yo se prepararme tengo el gusto de suscribirme como siempre su afgmo. amigo.

D. F. Sarmiento

(1) Se refiere a un triste episodio acaecido a Sarmiento mientras fue presidente de la República, injustamente
     acusado.

Anales de la Universidad de Chile, Sexta Serie, Nº 5, Octubre de 1997
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