Monografías de Medicina Veterinaria, Vol.11, N°1, julio 1989
Epidemiología en las ciencias veterinarias. Perspectivas
AUTOR(ES)

Urcelay Vicente, Santiago
Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias Departamento de Medicina Preventiva Animal. Universidad de Chile
CORRESPONDENCIA

Santa Rosa 11735
Casilla 49, Correo 15
La Granja, Santiago.

CITA

Urcelay Vicente, Santiago. Epidemiología en las ciencias veterinarias. Perspectivas. Monografías de Medicina Veterinaria, Vol.11(1), julio 1989.
   
 

[ I.- Introducción ]

Desde hace aproximadamente 25 años, se comenzaron a observar cambios en las formas de producción animal, dados fundamentalmente por la búsqueda de optimizar la productividad animal y enfocar el sector pecuario como empresa. Esta perspectiva, se notó con mucho mayor claridad en especies como aves y cerdos, pero hoy en día prácticamente no existen explotaciones animales que no se esten proyectando en esa dirección, inclusive conejos, caprinos, peces, caracoles, aves exóticas, camélidos, etc.

Esas condiciones, fueron obligando a que los patrones tradicionalmente clínicos (individuales) del médico veterinario, particularmente en las especies de importancia económico-alimentaria, se fueran haciendo más poblacionales y han requerido, aún inconscientemente, cada vez más del apoyo del enfoque epidemiológico. A pesar que muchas personas aun se resistan a emplear ese nombre, internacionalmente se ha aceptado que epidemiología es la ciencia integradora de diversas temáticas y cuya acentuación está en el prevenir efectos sanitario-productivos indeseables, en poblaciones animales que: a) disminuyan o detengan la productividad, o b) provoquen sufrimiento físico a los animales (este último objetivo ha estado tomando mucho énfasis en los países desarrollados).

La explicación a esta transformación de la proyección de la acciones veterinarias, principalmente en el sector de los animales de importancia alimentaria-económica y en los últimos años también en los de interés afectivo, se ha debido principalmente a:

1.- El control (disminución de la morbilidad y mortalidad), de las enfermedades infecciosas por vacunaciones junto al uso terapéutico de antibióticos y otras drogas, han provocado una disminución del impacto de las enfermedades infecciosas Básicas. Al mismo tiempo, se ha estado produciendo un incremento relativo de las enfermedades no infecciosas, en las cuales se incorporan complejos multicausales poco comprendidos, que afectan la productividad animal o la salud pública. (Thrusfield 1988).

2.- La intensificación de la industrialización pecuaria ha hecho que las enfermedades de la producción se hagan más relevantes, que las enfermedades clínicas habituales, en las cuales tradicionalmente se ha considerado a los agentes infecciosos como la causa principal.

3.- Ciertas técnicas clásicas de control de ciertas enfermedades infecciosas no han logrado producir su erradicación total, seguramente por relaciones ecológicas causales desconocidas, como por ejemplo lo que informa Mcinemey (1987 a), en Inglaterra, sobre la aparición esporádica de casos reaccionantes de tuberculosis bovina, a pesar de las pruebas tuberculínicas y eliminación de positivos por más de 40 años, los que se podrían explicar, en parte, por la presencia del bacilo en tejones, que son muy comunes en la parte suroeste de ese país. En el mismo sentido se puede en marcar el hallazgo en Chile del virus rábico en murciélagos insectívoros, después de varios años de aparición esporádica de rabia, sin relación de contacto entre los casos (Núñez et al 1987) y quizás en ambos problemas no se ha dicho la última palabra al respecto.

4.- Cada vez más se ha ido haciendo necesaria la evaluación económica de las enfermedades, puesto que hay que justificar ante los organismos financieros, frente a la comunidad y frente al dueño de los animales, cual es el uso que se hará de los dineros o en que se invertirá. Ello ha obligado a incorporar tecnologías administrativo-económicas en el curriculum del médico veterinario y en el futuro será necesario incorporar elementos que ayuden a los propietarios de animales a satisfacer sus potenciales necesidades.

Esta presentación tiene como objetivo describir el papel que desempeña la epidemiología veterinaria y algunas de sus perspectivas. Al mismo tiempo, se pretende abrir posibilidades de desarrollo de otras disciplinas, del campo de las ciencias veterinarias, a través de la epidemiología.


[ lI.- Epidemiología y medicina veterinaria preventiva ]

Como ya se ha esbozado, la disciplina epidemiológica esta relacionada por definición con el proceso de enfermedad en poblaciones animales. El objetivo básico de los estudios epidemiológicos es ver la forma y medios como reducir la frecuencia de la enfermedad en dichas poblaciones y como evitar que se produzcan aumentos imprevistos de esa frecuencia. Por ello, es que la epidemiología tiene como fundamento el enfoque preventivo en medicina veterinaria y su enseñanza debe formar parte integral del curriculum de este profesional. (Putt and Wilesmith, 1987).

La investigación en epidemiología veterinaria se realiza con metodologías prestadas de otras disciplinas. Como ejemplo a lo anterior, Schwabe (1982) describe la reciente transferencia de metodologías desde la salud pública y otras disciplinas hacia la epidemiología veterinaria, tales como el empleo del riesgo relativo, tablas de vida, riesgo atribuible y otras técnicas relativas a investigaciones de brotes epidémicos y seguimiento intensivo. Otras investigaciones epidemiológicas incorporan los análisis de series de tiempos variadas técnicas de análisis multifactorial, que también han sido tomadas de otras disciplinas científicas (Riemann, 1988), tales como por ejemplo el manejo como afecta a la mortalidad en terneros (Waltner-Toews et al. 1986).

Por lo anterior, no es de extrañar que los actuales profesores e investigadores de epidemiología veterinaria, hayan tenido su origen en la salud pública, en todos los países del mundo. Por otra parte, tampoco es de extrañar la mirada un poco sorprendida de algunos académicos y profesionales, frente a estos Individuos que se dicen epidemiólogos y se entrometen tomando parte de sus áreas propias de estudio, trabajo e investigación.

Al respecto, una interpretación personal del crecimiento exponencial de esta disciplina epidemiológica en los últimos años, sería porque viene a cumplir una función relacionadora e integradora de diversos enfoques y metodologías científico-tecnológicas, frente a la enfermedad animal. Por ello, así como es fundamental estudiar con precisión y detalle ciertas disciplinas microbiológicas, parasitológicas, etc, también es necesario tener personas con visión holística, es decir epidemiológica, del problema de salud animal, siendo ambas necesarias y orientadas al mismo fin. Ambas formas de enfrentar las situaciones en el campo, deben conjugarse en el médico veterinario que ejerce la profesión, como también en los académicos, que sin perder su identidad temática, deben sentirse formando parte de un intrincado sistema de relaciones.

En general, el enfoque de la estrategia epidemiológica y medicina preventiva, se puede visualizar desde dos vertientes distintas, que en muchos casos se interconectan entre si, ellas son:

a) Epidemiología cualitativa

Estudia la ecología de la enfermedad o también la llamada historia natural de la enfermedad, cuales son las vías de transmisión, como se mantienen los agentes biológicos y las infecciones en los animales, etc. La base de estos trabajos reside en las observaciones que se hagan en el terreno mismo, tanto en animales enfermos y sanos como en el manejo alimentario, reproductivo y sanitario. En este campo, es necesario reconocer el aporte insustituible de la microbiología en la identificación de los agentes de enfermedades infecciosas, en donde aún queda mucho por conocer.

En este sentido, todo lo que ayude a explicar cómo se produce la enfermedad es de interés epidemiológico, de ahí que disciplinas como zoología, ecología, anatomía, parasitología, bioquímica, microbiología, etc, son de interés epidemiológico, puesto que pueden ser parte de la respuesta al problema sanitario-productivo (Cripps, 1987).

b) Epidemiología cuantitativa

Incorpora los Estudios Observacionales, Modelos y Evaluaciones del Impacto Económico de las enfermedades en los animales (Thrusfield, 1988 a).

1.- Estudios observacionales

Se diseñan para identificar los factores que pueden estar determinando una enfermedad, investigando su presentación natural, en lugar de experimentación. Algunos de ellos son Prevalenciales (corte transversal), Casos y Controles (en general retrospectivos) y de cohortes (prospectivos o de incidencias). El supuesto básico de estos estudios es que las enfermedades tienen etiologías multifactoriales, involucrando en su presentación a la interacción entre los factores, con diferentes intensidades.

Estos estudios se sustentan en la información que se genera en el campo de la sanidad y producción animal; al respecto, los sistemas tradicionales de información en salud animal se han generado en los Servicios de Salud Animal de los gobiernos, quienes manejan las enfermedades de importancia nacional, particularmente aquellas que por ley deben informar. También muchos sistemas gubernamentales manejan diagnósticos de laboratorio y publican sus resultados en forma períodica. Por otra parte, se cuenta con la información de mataderos, jardines zoológicos, registros prediales, resultados de exámenes de laboratorio en escuelas de medicina veterinaria, etc. A nivel internacional y en el mismo sentido, la Oficina Internacional de Epizootias (OIE) entrega información de la mayoría de los países del mundo (Blajan, 1982), y particularmente en América del Sur, se cuenta con información periódica del Centro Panamericano de Fiebre Aftosa.

El campo de la creación de registros de bases de datos epidemiológicos, es el que ha sufrido un mayor crecimiento en los últimos años y queda mucho por desarrollar y poner en práctica.

A modo de ejemplo, tal es el caso del National Animal Health Monitoring System (NAHMS) en Estados Unidos de América, que a mediados de 1988 ya estaba incorporando siete estados (Farrar, 1988). Este sistema de información consiste en la generación de un listado aleatorio de productores basado en el tamaño y tipo de la explotación, a quienes se les contacta y se les explica el programa, solicitándoseles su participación; una vez que el productor acepta, el médico veterinario del sistema lo visita personalmente para una explicación más detallada de la necesidades y beneficios. Los antecedentes a recolectar se refieren en forma detallada a datos demográficos, situaciones de salud animal, costo de enfermedades y costos para prevención. A los productores no se les pide diagnóstico de enfermedades, sino que describan signos de ellas y una vez al mes reciben la visita del veterinario del sistema, quien revisa la información, registra los datos en uña forma estandarizada y los remite a la oficina federal local. Se espera que a principios de 1990 estarían incorporados 35 estados.

Así como el anterior, en varios otros países del mundo se han estado implementando servicios de información de salud animal, como es el caso de Malasia (Aziz-Jamalludin, et al, 1988). También Australia posee el Sistema de Información Nacional de Enfermedades Animales (ANADIS), que cuenta con una red de computadores interconectados, que empezaron con brucelosis y tuberculosis y al que se le fueron incorporando resultados de laboratorio, bancos de sueros y estudios de salud y productividad (Roe, 1980). Dinamarca por su parte, también posee un muy buen sistema de vigilancia epidemiológica y seguimiento de la procedencia de los animales, a partir de información de mataderos en cerdos (Willeberg, et al, 1984).

En esta área de los estudios observacionales, se están depurando una serie de métodos para precisar y profundizar la observación de datos de salud animal. Es así como Hugh-Jones (1985) presentó el uso de los sensores remotos y satélites en epidemiología, técnicas que se pueden ir adaptando a las necesidades de censos animales y conocimiento de ciertas áreas con presencia de tremátodos, mosquitos, etc.

En Chile, en el Anteproyecto de Programa Nacional de Investigación en Salud Animal (Facultades y Escuelas de Medicina Veterinaria de Chile-SAG-IICA. Documento mimeografiado, 1989), en una de sus líneas de acción se contempla la creación de un sistema de base de datos para diferentes especies animales y condiciones de Salud Animal, integrando información actualmente generada y otra que será necesario producir e incorporar.

2. Modelos

Los modelos matemáticos han servido en epidemiología para simular mecanismos de control en sistemas de producción animal afectados por enfermedades, junto con el impacto sobre la productividad del rebaño y las consecuencias económicas (Marsh, 1987).

En general, la mayoría de los modelos se han desarrollado para controlar enfermedades del ganado tales como el ejemplo de Habtemarian et al, (1988) usando Schistosoma y Trypanosoma, el de Curtis et al, (1988), en que comparan diferentes modelos para analizar los efectos de grupos, en rebaños lecheros o el de Galligan et al (1988) en el que aplican la programación lineal multiobjetivo, para lograr las metas reproductivas en programas sanitarios de bovinos de leche.

En cuanto a la información relativa a modelos en animales de compañía es muy escasa, siendo una excepción el trabajo de Wierup (1983), en el que presenta un modelo predictivo para una epidemia de parvovirosis canina en Suecia, en base a datos demográficos.

Los llamados sistemas expertos y el desarrollo de la inteligencia artificial, son modelos que en su formulación incorporan la opinión, de especialistas (Bowen, 1985). Los sistemas expertos se desarrollaron inicialmente como ayuda para el diagnóstico clínico, como fue el caso del diagnóstico diferencial de la tos en el canino (Roudebush, 1984); como también se pueden usar para predecir la dinámica de enfermedades en poblaciones, como es el caso del sistema experto desarrollado por Gettinby (1987), que predice la transmisión y mantención de la Fiebre de la Costa Este, a través de varios parámetros de huéspedes y parásito.

El campo de los modelos de enfermedades crónicas y de entidades no infecciosas, esta recién en sus inicios, así como también los modelos productivos animales. Tanto estos, como los estudios observacionales, se podrán mejorar mucho, en la medida que se perfeccione la información básica que permita análisis, no solamente con una sofisticada metodología que ya existe, sino que sustentada en registros más precisos de la realidad.

3. La Epidemiología en las evaluaciones del impacto económico de enfermedades sanitario productivas animales

Según Howe (1988), la epidemiología veterinaria y la economía tienen propósitos comunes, puesto que ambas están interesadas en la búsqueda de la eficiencia. Es en este sentido que a continuación deseo ofrecer algunos conceptos que grafiquen en parte la interrelación epidemiología-economía sin incursionar en mayores profundidades en un tema que corresponde a especialistas en la materia.

Por parte epidemiológica, se trata entonces de entender las formas de evitar y controlar lo que se llama "enfermedad", que afecta el proceso de transformación y por lo tanto se pierde algo del valor. Por parte de la economía, el conocimiento del proceso de transformación es esencial, porque les permite identificar y medir las variables que se ven afectadas en el curso de la toma de decisiones. En términos muy simples, lo que es esencial desde el punto de vista económico es ser precavido con el uso de los recursos y manejar el siguiente modelo básico de relaciones: (tomado de Mclnerney, 1987 b).

Por lo tanto, desde este punto de vista, las enfermedades interfieren con los recursos disponibles (pasto, trabajo, suelo, etc), con lo cual se impide lograr el producto deseado en cantidad y calidad (lana, carne, leche, etc). Con esta perspectiva se hace más fácil comprender la concepción epidemiológica de causalidad, siendo de esta forma considerado como factor causal a cualquier factor que afecte el proceso de transformación de los recursos en productos.

Estos efectos negativos en el proceso de transformación, llevan al primer concepto básico de pérdidas por enfermedad, que son las llamadas pérdidas directas. En dichas pérdidas directas existen unas fáciles de estimar puesto que son atribuibles al propio sistema productivo, tales como abortos, muertes y decomisos y otras más complejas de estimar como son reducciones de producción de leche, infertilidad o ganancia de peso.

También existen las llamadas pérdidas indirectas, que afectan otras partes del sistema y también los beneficios de las personas, como por ejemplo: efectos sobre la salud pública (durante los meses de Enero-Mayo de 1989 en el Reino Unido, los problemas de mayor impacto en la opinión pública han sido de salmonelosis en huevos, listeria en quesos y esteroides en carnes, acarreando sus repercusiones incluso a la salida de un ministro de salud pública), efectos sobre exportaciones (reales o potenciales) o de restricciones al desarrollo ganadero.

En síntesis, en esta relación estrecha entre enfermedad animal-economía y concordando en gran medida con lo reseñado por Mclnerney (1987), son tres los elementos que hay que precisar:

a).- Las enfermedades animales son indeseables porque disminuyen las posibilidades de la personas de un mejor bienestar.

b).- El control de las enfermedades es en sí misma una actividad económica y por lo tanto debe enfocarse también en una dimensión de análisis económico-financiero y con las herramientas y la preparación de especialistas.

c).- Para abordar los costos de las enfermedades animales, se debe tener en consideración que son pérdidas evitables y no trabajar en condiciones de situaciones ideales imposibles de alcanzar.


[ lll.-El computador como herramienta de estudios epidemiológicos ]

Los avances logrados en las investigaciones epidemiológicas, no se podrían haber alcanzado sin el aporte de la computación.

Hasta hace unos años, el uso del computador era un privilegio y una herramienta para algunos elegidos. En esos tiempos la consideración de mayor importancia era el minimizar la "carga" de datos y el almacenamiento.

Hoy día, en cambio la computación esta siendo de uso común y corriente y su orientación se ha focalizado hacia los microcomputadores y la importancia se ha cambiado hacia el fácil uso, transferencia simple de datos entre programas, transferencias de programas y datos entre distintos tipos de máquinas y minimización del costo de mano de obra. Además, el uso en epidemiología ya no se limita al análisis de datos, sino que se esta trabajando con el computador todos los puntos reseñados en el punto II relativo a Epidemiología y Medicina Veterinaria Preventiva (Morris et al, 1985).

Es interesante resaltar que lo que hace unos años era muy importante, cual era la programación computacional, ha pasado a un segundo término para el usuario investigador o profesional de terreno, ya que se pueden emplear Sistemas de Manejo de Bases de Datos (DBMS), en los cuales, si es necesario, se pueden hacer algunas manipulaciones que sean requeridas: un ejemplo de estas DBMS es la llamada PANACEA (PAN LEVESTOCK Ltda., Reading, United Kingdom, 1988) que es fácil de usar, corregir errores de diseño y agregar elementos nuevos, al mismo tiempo que se dispone de procedimientos estadísticos comunes, búsqueda de palabras claves, etc.

Para análisis más sofisticados de datos, tales como Análisis de Discriminación, Análisis de Pasos, etc, hay numerosas ofertas de paquetes estadísticos standards, que estaban disponibles para computadores grandes, pero como el mercado se movió hacia los microcomputadores, se están adaptando a ese uso; ejemplos de estos son el Statistical Package for the Social Sciences (Nie, et al 1975), el BMDP (Dixon, 1985) y el SAS (SAS, 1985). Por lo tanto, hoy día se puede decir que un micro computador con una capacidad mínima de 256 K bytes, sería suficiente para la mayoría de los análisis que un epidemiólogo o profesionales médico veterinarios puedan requerir.

En los últimos años y tratando de hacer más comprensible y estructurada la evaluación de alternativas para el control de enfermedades o manejo animal, antes de tomar ciertas decisiones, se han desarrollado técnicas usando las llamadas "Hojas de Cálculo"., para representar las condiciones en una forma dinámica; de ahí que preguntas tales como ¿Qué pasa si es que...? pueden ser respondidas cambiando los valores y por lo tanto se produce todo el recambio -en la hoja de cálculo. Según Morris et al (1985), se debe emplear este tipo de técnica para empezar el análisis dinámico de problemas y agrega que es sorprendente como con este tipo de formato, se pueden representar problemas muy complejos.

Otra área relacionada con la computación que se esta desarrollando muy rapidamente, es el empleo de análisis estructurados de sistemas, para problemas complejos, basados en los conceptos de sistemas expertos, como se ha indicado anteriormente (Harmon y King, 1985). Es así, como se han aplicado una diversidad de diferentes enfoques a los problemas del diagnóstico médico y manejo de casos (Reggia y Tuhrim, 1985) y por lo tanto las técnicas están disponibles para aplicarlas al campo epidemiológico y clínico.

Para el diseño de programas, lo interesante es que el epidemiólogo tenga el suficiente conocimiento como para que sus intenciones le queden claras al programador y ser capaz de interpretar los resultados. Además, es fundamental que en los programas se tengan en cuenta la variabilidad biológica. En este mismo sentido, la elección del lenguaje y el sistema operativo son muy importantes y dada la velocidad del mercado de la informática, Morris (1985) recomienda que se estandarice hacia el MS-DOS (Microsoft Corporation) y seleccionar programas y lenguajes que sean compatibles con este sistema operativo.

Dentro de la computación no se puede dejar de lado los programas "procesadores de textos", que pasan a ser parte fundamental en los escritos, ya sean estos para publicaciones, informes, ordenamientos bibliográficos, etc. Finalmente, hay que advertir que para cualquier decisión en la compra o utilización de computadores se debe velar por la factibilidad de servicio, reparaciones de equipos y producción de Softwares.


[ IV.- Educación de epidemiología veterinaria ]

Riemann (1988), plantea que no habrá futuro para la epidemiología veterinaria, a menos que a esta disciplina se le de un lugar propio en el curriculum profesional y de grados académicos. También agrega, que se deben crear unidades de epidemiología veterinaria, con una masa crítica de personas que permita la realización de investigación; indica además que la situación en que un académico debe enseñar epidemiología, zoonosis, inspección de alimentos, saneamiento básico, etc, es totalmente insatisfactoria.

Por otra parte, la tendencia que se observa hoy en el mundo es a integrar el departamento o unidades de epidemiología con otras áreas o departamentos de medicina veterinaria, puesto que si se deja el área epidemiológica aislada, existe la tendencia a interesarse más en la mecánica del análisis de datos y se pierde la esencia de la aplicación de esta área de lo animal o a lo de salud pública veterinaria. Lo que se observa en la actualidad, es la constitución de departamentos que incorporan epidemiólogos y patobiólogos.

En un análisis global de la enseñanza de epidemiología y economía en los países en desarrollo Ellis (1988), indica que la Epidemiología se ha incorporado en el curriculum veterinario de muchos países, pero que tiende a enseñarse una serie de técnicas analíticas, en lugar de darlo como partes de un sistema que lleve al mejoramiento de la salud y productividad animal. Recomienda que se realicen programas de alto nivel en el tema, con apoyo exterior (nacional e internacional).

Desde otra perspectiva Blood, (1985), sugiere que se capacite a los futuros médicos veterinarios en las ventajas que tiene la recolección sistemática de datos y las facilidades que existen para ello, ya sea en forma privada o colectiva; ellos deberían transmitírselo a los propietarios de ganado quienes deben ser los promotores de la formulación de políticas y de la evaluación de programas preventivos.


[ V.- La epidemiología en animales de compañía ]

El trabajo del médico veterinario con los animales de compañía ha sido eminentemente clínico, pero hace unos veinte años se empezó a estudiar las enfermedades de estos animales como antecedentes valiosos en la causa y patogénesis de enfermedades humanas no infecciosas. En dichas investigaciones se ha involucrado el uso de varios tipos de animales como modelos (Frenkel, 1969).

Hay varios criterios para preferir como modelos a animales de compañía, en lugar de animales de laboratorio, para estos estudios epidemiológicos:

a) Los animales de compañía comparten ambientes similares con el hombre.
b) Sus enfermedades se producen en condiciones de interacción de posibles factores causales, que también afectan al hombre.
c) Los animales de compañía están filogenéticamente más cerca del hombre que las especies que se emplean comunmente en el laboratorio (lauchas, ratas, etc), y
d) Los animales de compañía tienen un potencial heterogénetico mayor que los animales de laboratorio, que es característica del hombre, lo que les permite responder a algunos factores causales. (Thrusfield, 1988 b).

El campo que más se ha empleado para el estudio de la epidemiología comparada, entre los animales de compañía y el hombre, ha sido el del cáncer y los principales estudios han provenido de bases de datos como el Programa de Datos Médicos Veterinarios y el Registro de Neoplasias Animales de California (Priester et al, 1972).

En Chile también se ha iniciado esta linea de trabajo a través de la creación del Registro de Neoplasias (Flores et al, 1986). en la Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias de la Universidad de Chile, lo que en un futuro cercano debería proporcionar antecedentes nacionales que no tienen por qué coincidir con antecedentes internacionales, cuyas condiciones de hábitos y tenencia animal son diferentes.

También antecedentes de animales de compañía se han orientado hacia enfermedades cuyo componente principal es el genético. Al respecto, la frontera artificial entre genética y epidemiología ha sido traspasada, ya que ambas disciplinas obtienen interferencias de observaciones hechas en poblaciones, de ahí que haya nacido hace algunos años lo que se denomina genética-epidemiológica. Patterson et al, (1971), muestran por ejemplo, que la permanencia del ducto arterioso en perros es más complejo que una simple característica autosómica, lo cual se confirmó por estudios histopatológicos en cachorros genéticamente predispuestos al problema; no están claros aún los factores ambientales que condicionan el efecto (dieta, estacionalidad, etc), pero estudios epidemiológicos en el hombre, basados en la comparación de tasas de enfermedad en recién nacidos de individuos afectados, con las de la población general sugieren un modelo hereditario similar al del perro (Zetterquist, 1972); con ello se demuestra el valor que tiene el canino como modelo de enfermedad. También Patterson et al (1982), presentan otros modelos de animales de compañía para enfermedades genéticas, incluyendo desórdenes del sistema inmune.

Lo dicho someramente para animales de compañía, debería abrir un amplio campo de interrelación de la medicina veterinaria con la medicina humana, como es lógico que suceda cuando se empiezan a manejar conceptos y tecnologías comunes en el área epidemiológica y otras.


[ VI.- Resumen ]

En esta presentación se ha querido actualizar y con ello proporcionar antecedentes, que permitan visualizar algunas características del desarrollo actual y perspectivas futuras para la epidemiología veterinaria y por supuesto para otras disciplinas de las ciencias animales.

Se plantean algunos argumentos que explican la expansión del quehacer epidemiológico veterinario en el mundo.

Se entregan antecedentes de la Epidemiología como base de la Medicina Veterinaria Preventiva, en cuanto a su enfoque cualitativo y cuantitativo. En lo cuantitativo se ejemplifica a través de estudios observacionales, proyección de modelos y evaluaciones del impacto económico de enfermedades animales.

Se presentan los últimos avances en investigaciones epidemiológicas que ha hecho posible el computador y algunos puntos de vista sobre educación de epidemiología veterinaria.

Se analizan elementos casi desconocidos de la epidemiología en los animales de compañía.

Las ideas aquí reseñadas pretenden esclarecer que la responsabilidad de la Epidemiología Veterinaria, que no es más que otra forma de abordar la Salud Animal, es responsabilidad de todo médico veterinario que se mantenga al día en su actividad asesora, sea esta de nivel privada o pública, de nivel local, nacional o internacional. Por ello, no es asunto que le competa a un grupo de académicos que entregan estas temáticas a nivel de universidades, sino que debe ser motivo de acción directa en el campo profesional.


[ VII.- Bibliografía seleccionada ]

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