Monografías de Medicina Veterinaria, Vol.5, N°1, junio 1983
Antibióticos aminoglicosidos. Aspectos farmacológicos y terapéuticos de interés en clínica veterinaria

[ Introducción ]

Los aminoglicósidos comprenden un número apreciable de quimioterápicos, algunos de los cuales poseen gran interés en patología infecciosa veterinaria. La importancia de aminoglicósidos como gentamicina, amikacina, neomicina o estreptomicina, deriva en parte de su actividad bactericida intrínseca y además por el notable aumento de cuadros infecciosos asociados a la presencia de bacterias Gram negativas cuyo gran rol patógeno exige contar con sustancias de mayor selectividad sobre estas cepas. Confirman estas aseveraciones, el aumento de casos de mastitis por coliformes; la presencia cada vez más constante de Gram negativos en infecciones de carácter purulento; la participación frecuente de cepas patógenas de Escherichia coli, Klebsiella pneumoniae, Pseudomona aeruginosa, en infecciones digestivas, respiratorias o genitales, han favorecido la introducción de aminoglicósidos en la clínica de especies mayores, dado que antibióticos como amikacina o gentamicina están dotados de una selectividad antimicrobiana importante sobre numerosas cepas de Gram negativos, al mismo tiempo que mantienen adecuada potencia sobre Gram positivos.

Un fenómeno terapéutico similar ha sido descrito en caninos y felinos en patologías sistémicas infecciosas de carácter agudo y grave localizadas en el aparato respiratorio, digestivo, genital y, sobre todo, en las infecciones urinarias que, desde un punto de vista clínico–práctico, se presumen de origen Gram negativo. Las respuestas clínicas, en muchos de estos casos, confirman el diagnóstico de laboratorio.

En aves, el uso de aminoglicósidos corresponde a situaciones graves con riesgos de elevada mortalidad en ponedoras o broilers y que ha obligado a recurrir al empleo de gentamicina en infecciones respiratorias o de otra localización por Gram negativos patógenos, a pesar de las dificultades técnicas y de manejo que involucra una terapia masiva.

El uso de aminoglicósidos es bien conocido desde antiguo por las diversas aplicaciones de la estreptomicina, primer antibiótico de este grupo obtenido por Waksman en 1944. Actualmente continúa su empleo en algunas patologías, especialmente asociado en la antigua combinación con penicilinas. La neomicina es conocida por sus propiedades antiinfecciosas tópicas y sus efectos locales–en cuadros digestivos. Modernamente, la introducción de gentamicina en todas las especies y de amikacina en clínica menor, permiten contar con agentes de interés en numerosas situaciones de difícil manejo terapéutico con antibióticos tradicionales. Otros, de uso más restringido en veterinaria, son ribostamicina, tobramicina, aminocidina, sisomicina, cuya aplicación deriva de indicaciones del antibiograma.

Como es posible apreciar, existen en este grupo numerosos antibióticos que poseen, en su mayoría, características comunes pero también diferencias importantes que es necesario conocer con el fin de disponer de elementos de juicio necesarios en el momento de la selección del quimioterápico más adecuado al cuadro infeccioso. El propósito de esta Monografía es conocer las principales características de aminoglicósidos en relación a su eficacia antimicrobiana, propiedades metabólicas en diferentes especies, indicaciones terapéuticas y las eventuales reacciones adversas que derivan del uso prolongado o de sobredosis accidentales.



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