Monografías de Medicina Veterinaria, Vol.11, N°1, julio 1989
Epidemiología en las ciencias veterinarias. Perspectivas

[ lI.- Epidemiología y medicina veterinaria preventiva ]

Como ya se ha esbozado, la disciplina epidemiológica esta relacionada por definición con el proceso de enfermedad en poblaciones animales. El objetivo básico de los estudios epidemiológicos es ver la forma y medios como reducir la frecuencia de la enfermedad en dichas poblaciones y como evitar que se produzcan aumentos imprevistos de esa frecuencia. Por ello, es que la epidemiología tiene como fundamento el enfoque preventivo en medicina veterinaria y su enseñanza debe formar parte integral del curriculum de este profesional. (Putt and Wilesmith, 1987).

La investigación en epidemiología veterinaria se realiza con metodologías prestadas de otras disciplinas. Como ejemplo a lo anterior, Schwabe (1982) describe la reciente transferencia de metodologías desde la salud pública y otras disciplinas hacia la epidemiología veterinaria, tales como el empleo del riesgo relativo, tablas de vida, riesgo atribuible y otras técnicas relativas a investigaciones de brotes epidémicos y seguimiento intensivo. Otras investigaciones epidemiológicas incorporan los análisis de series de tiempos variadas técnicas de análisis multifactorial, que también han sido tomadas de otras disciplinas científicas (Riemann, 1988), tales como por ejemplo el manejo como afecta a la mortalidad en terneros (Waltner-Toews et al. 1986).

Por lo anterior, no es de extrañar que los actuales profesores e investigadores de epidemiología veterinaria, hayan tenido su origen en la salud pública, en todos los países del mundo. Por otra parte, tampoco es de extrañar la mirada un poco sorprendida de algunos académicos y profesionales, frente a estos Individuos que se dicen epidemiólogos y se entrometen tomando parte de sus áreas propias de estudio, trabajo e investigación.

Al respecto, una interpretación personal del crecimiento exponencial de esta disciplina epidemiológica en los últimos años, sería porque viene a cumplir una función relacionadora e integradora de diversos enfoques y metodologías científico-tecnológicas, frente a la enfermedad animal. Por ello, así como es fundamental estudiar con precisión y detalle ciertas disciplinas microbiológicas, parasitológicas, etc, también es necesario tener personas con visión holística, es decir epidemiológica, del problema de salud animal, siendo ambas necesarias y orientadas al mismo fin. Ambas formas de enfrentar las situaciones en el campo, deben conjugarse en el médico veterinario que ejerce la profesión, como también en los académicos, que sin perder su identidad temática, deben sentirse formando parte de un intrincado sistema de relaciones.

En general, el enfoque de la estrategia epidemiológica y medicina preventiva, se puede visualizar desde dos vertientes distintas, que en muchos casos se interconectan entre si, ellas son:

a) Epidemiología cualitativa

Estudia la ecología de la enfermedad o también la llamada historia natural de la enfermedad, cuales son las vías de transmisión, como se mantienen los agentes biológicos y las infecciones en los animales, etc. La base de estos trabajos reside en las observaciones que se hagan en el terreno mismo, tanto en animales enfermos y sanos como en el manejo alimentario, reproductivo y sanitario. En este campo, es necesario reconocer el aporte insustituible de la microbiología en la identificación de los agentes de enfermedades infecciosas, en donde aún queda mucho por conocer.

En este sentido, todo lo que ayude a explicar cómo se produce la enfermedad es de interés epidemiológico, de ahí que disciplinas como zoología, ecología, anatomía, parasitología, bioquímica, microbiología, etc, son de interés epidemiológico, puesto que pueden ser parte de la respuesta al problema sanitario-productivo (Cripps, 1987).

b) Epidemiología cuantitativa

Incorpora los Estudios Observacionales, Modelos y Evaluaciones del Impacto Económico de las enfermedades en los animales (Thrusfield, 1988 a).

1.- Estudios observacionales

Se diseñan para identificar los factores que pueden estar determinando una enfermedad, investigando su presentación natural, en lugar de experimentación. Algunos de ellos son Prevalenciales (corte transversal), Casos y Controles (en general retrospectivos) y de cohortes (prospectivos o de incidencias). El supuesto básico de estos estudios es que las enfermedades tienen etiologías multifactoriales, involucrando en su presentación a la interacción entre los factores, con diferentes intensidades.

Estos estudios se sustentan en la información que se genera en el campo de la sanidad y producción animal; al respecto, los sistemas tradicionales de información en salud animal se han generado en los Servicios de Salud Animal de los gobiernos, quienes manejan las enfermedades de importancia nacional, particularmente aquellas que por ley deben informar. También muchos sistemas gubernamentales manejan diagnósticos de laboratorio y publican sus resultados en forma períodica. Por otra parte, se cuenta con la información de mataderos, jardines zoológicos, registros prediales, resultados de exámenes de laboratorio en escuelas de medicina veterinaria, etc. A nivel internacional y en el mismo sentido, la Oficina Internacional de Epizootias (OIE) entrega información de la mayoría de los países del mundo (Blajan, 1982), y particularmente en América del Sur, se cuenta con información periódica del Centro Panamericano de Fiebre Aftosa.

El campo de la creación de registros de bases de datos epidemiológicos, es el que ha sufrido un mayor crecimiento en los últimos años y queda mucho por desarrollar y poner en práctica.

A modo de ejemplo, tal es el caso del National Animal Health Monitoring System (NAHMS) en Estados Unidos de América, que a mediados de 1988 ya estaba incorporando siete estados (Farrar, 1988). Este sistema de información consiste en la generación de un listado aleatorio de productores basado en el tamaño y tipo de la explotación, a quienes se les contacta y se les explica el programa, solicitándoseles su participación; una vez que el productor acepta, el médico veterinario del sistema lo visita personalmente para una explicación más detallada de la necesidades y beneficios. Los antecedentes a recolectar se refieren en forma detallada a datos demográficos, situaciones de salud animal, costo de enfermedades y costos para prevención. A los productores no se les pide diagnóstico de enfermedades, sino que describan signos de ellas y una vez al mes reciben la visita del veterinario del sistema, quien revisa la información, registra los datos en uña forma estandarizada y los remite a la oficina federal local. Se espera que a principios de 1990 estarían incorporados 35 estados.

Así como el anterior, en varios otros países del mundo se han estado implementando servicios de información de salud animal, como es el caso de Malasia (Aziz-Jamalludin, et al, 1988). También Australia posee el Sistema de Información Nacional de Enfermedades Animales (ANADIS), que cuenta con una red de computadores interconectados, que empezaron con brucelosis y tuberculosis y al que se le fueron incorporando resultados de laboratorio, bancos de sueros y estudios de salud y productividad (Roe, 1980). Dinamarca por su parte, también posee un muy buen sistema de vigilancia epidemiológica y seguimiento de la procedencia de los animales, a partir de información de mataderos en cerdos (Willeberg, et al, 1984).

En esta área de los estudios observacionales, se están depurando una serie de métodos para precisar y profundizar la observación de datos de salud animal. Es así como Hugh-Jones (1985) presentó el uso de los sensores remotos y satélites en epidemiología, técnicas que se pueden ir adaptando a las necesidades de censos animales y conocimiento de ciertas áreas con presencia de tremátodos, mosquitos, etc.

En Chile, en el Anteproyecto de Programa Nacional de Investigación en Salud Animal (Facultades y Escuelas de Medicina Veterinaria de Chile-SAG-IICA. Documento mimeografiado, 1989), en una de sus líneas de acción se contempla la creación de un sistema de base de datos para diferentes especies animales y condiciones de Salud Animal, integrando información actualmente generada y otra que será necesario producir e incorporar.

2. Modelos

Los modelos matemáticos han servido en epidemiología para simular mecanismos de control en sistemas de producción animal afectados por enfermedades, junto con el impacto sobre la productividad del rebaño y las consecuencias económicas (Marsh, 1987).

En general, la mayoría de los modelos se han desarrollado para controlar enfermedades del ganado tales como el ejemplo de Habtemarian et al, (1988) usando Schistosoma y Trypanosoma, el de Curtis et al, (1988), en que comparan diferentes modelos para analizar los efectos de grupos, en rebaños lecheros o el de Galligan et al (1988) en el que aplican la programación lineal multiobjetivo, para lograr las metas reproductivas en programas sanitarios de bovinos de leche.

En cuanto a la información relativa a modelos en animales de compañía es muy escasa, siendo una excepción el trabajo de Wierup (1983), en el que presenta un modelo predictivo para una epidemia de parvovirosis canina en Suecia, en base a datos demográficos.

Los llamados sistemas expertos y el desarrollo de la inteligencia artificial, son modelos que en su formulación incorporan la opinión, de especialistas (Bowen, 1985). Los sistemas expertos se desarrollaron inicialmente como ayuda para el diagnóstico clínico, como fue el caso del diagnóstico diferencial de la tos en el canino (Roudebush, 1984); como también se pueden usar para predecir la dinámica de enfermedades en poblaciones, como es el caso del sistema experto desarrollado por Gettinby (1987), que predice la transmisión y mantención de la Fiebre de la Costa Este, a través de varios parámetros de huéspedes y parásito.

El campo de los modelos de enfermedades crónicas y de entidades no infecciosas, esta recién en sus inicios, así como también los modelos productivos animales. Tanto estos, como los estudios observacionales, se podrán mejorar mucho, en la medida que se perfeccione la información básica que permita análisis, no solamente con una sofisticada metodología que ya existe, sino que sustentada en registros más precisos de la realidad.

3. La Epidemiología en las evaluaciones del impacto económico de enfermedades sanitario productivas animales

Según Howe (1988), la epidemiología veterinaria y la economía tienen propósitos comunes, puesto que ambas están interesadas en la búsqueda de la eficiencia. Es en este sentido que a continuación deseo ofrecer algunos conceptos que grafiquen en parte la interrelación epidemiología-economía sin incursionar en mayores profundidades en un tema que corresponde a especialistas en la materia.

Por parte epidemiológica, se trata entonces de entender las formas de evitar y controlar lo que se llama "enfermedad", que afecta el proceso de transformación y por lo tanto se pierde algo del valor. Por parte de la economía, el conocimiento del proceso de transformación es esencial, porque les permite identificar y medir las variables que se ven afectadas en el curso de la toma de decisiones. En términos muy simples, lo que es esencial desde el punto de vista económico es ser precavido con el uso de los recursos y manejar el siguiente modelo básico de relaciones: (tomado de Mclnerney, 1987 b).

Por lo tanto, desde este punto de vista, las enfermedades interfieren con los recursos disponibles (pasto, trabajo, suelo, etc), con lo cual se impide lograr el producto deseado en cantidad y calidad (lana, carne, leche, etc). Con esta perspectiva se hace más fácil comprender la concepción epidemiológica de causalidad, siendo de esta forma considerado como factor causal a cualquier factor que afecte el proceso de transformación de los recursos en productos.

Estos efectos negativos en el proceso de transformación, llevan al primer concepto básico de pérdidas por enfermedad, que son las llamadas pérdidas directas. En dichas pérdidas directas existen unas fáciles de estimar puesto que son atribuibles al propio sistema productivo, tales como abortos, muertes y decomisos y otras más complejas de estimar como son reducciones de producción de leche, infertilidad o ganancia de peso.

También existen las llamadas pérdidas indirectas, que afectan otras partes del sistema y también los beneficios de las personas, como por ejemplo: efectos sobre la salud pública (durante los meses de Enero-Mayo de 1989 en el Reino Unido, los problemas de mayor impacto en la opinión pública han sido de salmonelosis en huevos, listeria en quesos y esteroides en carnes, acarreando sus repercusiones incluso a la salida de un ministro de salud pública), efectos sobre exportaciones (reales o potenciales) o de restricciones al desarrollo ganadero.

En síntesis, en esta relación estrecha entre enfermedad animal-economía y concordando en gran medida con lo reseñado por Mclnerney (1987), son tres los elementos que hay que precisar:

a).- Las enfermedades animales son indeseables porque disminuyen las posibilidades de la personas de un mejor bienestar.

b).- El control de las enfermedades es en sí misma una actividad económica y por lo tanto debe enfocarse también en una dimensión de análisis económico-financiero y con las herramientas y la preparación de especialistas.

c).- Para abordar los costos de las enfermedades animales, se debe tener en consideración que son pérdidas evitables y no trabajar en condiciones de situaciones ideales imposibles de alcanzar.



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