TecnoVet, Año 5 N°1, marzo 1999
Nicolás Appert (1752-1841). Antecedentes históricos de la preservación de alimentos
AUTOR(ES)

Luengo L., Juan, Dr.
 
Dpto. de Medicina Preventiva Animal Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias, Universidad de Chile

CITA

Luengo L., Juan. Nicolás Appert (1752-1841). Antecedentes históricos de la preservación de alimentos. TECNO VET: Año 5 N°1, marzo 1999

 

Conserva francesa de 1930, traída de Francia por Dr. Jorge Rojas, profesor de la cátedra de Bromatología y dejada en herencia a sus sucesores, el Dr. Eulalio Fernández y el Dr. Juan Luengo.


A pesar que existe referencia respecto al método de preservación de alimentos por medio de una esterilización térmica que se adjudica a Lázaro Spallanzani en 1865, históricamente la paternidad del método le ha sido atribuida a Nicolas Appert. En los estudios dedicados a este problema entre los años 1795-1810, se le reconoce a este investigador, nacido en Chalons, Francia, el crédito del método de conservación de alimentos por medio de la aplicación de calor en recipientes cerrados.

En 1795, Francia estaba en guerra y como consecuencia de ésto, sus militares y la población civil sufrían de un racionamiento de alimentos. Los soldados ganaban batallas en Europa, sin embargo, en las trincheras eran diesmados por el escorbuto y otras enfermedades, ya que sus dietas consistían principalmente de carne asada y pan, alimentos que no podían mantenerse frescos durante los movimientos militares.

El Directorio, gobierno francés compuesto por cinco hombres, comprendió que, para solucionar este grave problema, era indispensable la conservación de alimentos en buen estado por mayor tiempo. Así, surgió la idea de ofrecer un premio de 12.000 francos al ciudadano que desarrollara un método que tuviera éxito en la preservación de los alimentos para transportarlo durante las campañas. El premio fue otorgado en 1809 al confitero Appert, quien un año después publicó un libro sobre enlatado de alimentos titulado "El libro de todos los hogares. El arte de preservar sustancias vegetales y animales por muchos años".

En la época que Appert realizaba sus trabajos no se conocían las causas de la descomposición de la carne, ni Appert tampoco estaba preparado para investigarlo. Sin embargo, observó que los alimentos calentados en un envase sellado que excluyera el aire, adquirían la cualidad de evitar la descom­posición. Si bien no conocía la causa del deterioro, sus experimentos le permitieron concluir que la limpieza e higiene en el manejo y preparación de los alimentos, eran necesarios para su preservación, como así también, el sellado hermético de los recipientes.

Appert colocó diversos alimentos en botellas de vidrio, cerradas con tapones de corcho y sometidas al calor usando agua hervida, que conservaron su calidad y aptitud, los cuales fueron repartidos a los distintos lugares de la armada francesa. El emperador Napoleon que sucedió al gobierno del Directorio apoyó con entusiasmo la iniciativa de Appert, reconociendo la importancia de sus trabajos, los cuales contribuyeron en las exitosas campañas militares.

Después de la publicación de su libro en junio de 1810, los procedimientos de Appert para el envasado de más de 50 alimentos fueron ampliamente difundidos por todo Europa. Dos meses más tarde, 30 de agosto de 1810, Peter Durand, comerciante inglés, solicita al Rey Jorge patentar lo que llamó "método para preservar por largo tiempo alimentos de origen animal y vegetal y otros artículos perecederos".

Durand, posteriormente vende su patente a Byan Donkin y John Hall, dueños de la fundición de hierro "Dartforl", quienes fabrican latas hechas de hierro cubiertas con estaño. En 1813 Donkin y Hall enviaron, en carácter de prueba, latas de alimentos al ejército y la marina de Gran Bretaña. Las latas consumidas en las Guarniciones de Santa Elena y en las Islas Occidentales estaban en condiciones satisfactorias.

Con el correr del tiempo los alimentos enlatados ganaron rápidamente aceptación entre la gente. Estas latas con alimentos fueron utilizadas con éxito en expediciones al Ártico por el capitán Eduardo Parry los años 1819, 1824 y 1826, comprobando que los contenidos de estos envases "proporcionaban una gran nutrición en un pequeño volúmen". De estas expediciones se recuperaron, en 1911, dos latas, una con sopa de arvejas y otra con carne bovina, las que al ser llevadas a Inglaterra y consumidas no mostraron efectos negativos. Igualmente, en 1939 se rescataron dos latas, una que contenía 4 libras de ternera cocida y otra con dos libras de zanahoria, las que fueron abiertas por los síndicos de un museo londinense. El contenido de ambas latas conservaba el gusto, aspecto, cualidades nutritivas e incluso la vitamina D.


Se cree que William Underwood, una vez llegado a América en 1819, procedente de Inglaterra, establece en la ciudad de Boston la primera fábrica de envases herméticos en 1819, usando el procedimiento de Appert. Posteriormente, en 1822, envasó frutas, vegetales picklados y condimentados en botellas

Kensett y Dagget obtuveron en 1825 la primera patente norteamericana de un envase metálico de fabricación manual. Luego nueve años más tarde, Underwood y Kensett reemplazaron el uso del vidrio por el envase metálico en la conservación de alimentos. En 1847, en plena revolución industrial, las máquinas desplazan la fabricación manual empleada hasta el momento en la preparación de alimentos enlatados.

Recién en 1860, Pasteur comprueba que el deterioro de los alimentos es causado por el crecimiento y multiplicación de microorganismos. El autoclave que permite controlar con precisión las temperaturas de los alimentos envasados herméticamente fue inventado por A.K. Shriver, de Baltimore, en 1874.

En enero de 1966, la revista inglesa "The Meat Trades Journal" informa que en 1847, los hermanos Henry y Williams Dungan comienzan a envasar carne bovina en latas y, además, da a conocer que la importación de carne enlatada procedente de América del Sur se inició a partir de 1871, la cual reemplazó paulatinamente la importación del "charqui".

El fundamento del progreso alcanzado en el envasado de alimentos, tal como se practica en la actualidad, lo encontramos en la teoría de Appert quien plantea por primera vez que "la limpieza e higiene en el manejo y preparación de los alimentos y su calentamiento en envases sellados sin aire, los mantendría en buenas condiciones".

 


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