Documento de trabajo 8 de marzo de 2018. Día Internacional de la Mujer en la Universidad de Chile

nocía a otra, etc. Incluso pensamos seguir haciendo entrevistas a muje- res a futuro de esta forma. Tuvimos una dificultad con la cer- tificación ética porque estudiamos una práctica ilegal y que prescribía sólo a los cinco años. Esa fue una discusión con el comité de ética, aunque finalmente se aceptó que se investigara algo que es ilegal. Nosotras sosteníamos que esto era lo mismo que el tráfico de marihua- na, que tenía que ser considerado igual. Sin embargo, efectivamente, había que ver en qué situaciones no era posible guardar la confiden- cialidad, pero ese es otro asunto. Quiero mostrar sólo tres elementos de ese estudio que exponen la ex- periencia sexista en esta práctica. Uno es la clausura del aborto en la consulta médica. Las jóvenes van a consultar al ginecólogo o gine- cóloga después de haberse hecho un examen que les dio positivo. Van porque saben -conocimiento que se transmite oralmente de unas a otras o a través de las páginas de Internet- que es necesario hacer una ecografía para asegurar que el embarazo está en condiciones que permita un aborto médico. Para eso toman una consulta con un médico o médica a quien no co- nocen, porque justamente buscan médicos desconocidos. No infor- man y posteriormente tampoco van a informar a los ecografistas, que en este caso son todos hombres, que ese embarazo va a terminar en un aborto. Tampoco ningún profe- sional pregunta por el destino del embarazo y las jóvenes lo ocultan. Entonces, con eso se opera como si el embarazo fuese a continuar. Es cierto que la pregunta conduciría a pensar que ese embarazo podría terminar en un aborto ilegal, pero el fenómeno central que está pre- sente allí en nuestro análisis es una naturalización en la relación emba- razo y maternidad en la que la con- sulta y la ecografía son espacios médicos de construcción de esa relación entre embarazo y continui- dad del embarazo o maternidad. Hay dos casos en el estudio en que jóvenes recusan esa relación y se produce, en ambas situaciones, en el momento en que se van a hacer la ecografía. Una de las jóvenes, an- tes de hacerse la ecografía, le dice al médico, que es hombre, que no quiere ver ni oír el latido cardíaco y el profesional igual termina hacién- dola ver y oír el sonido fetal. El tipo le termina diciendo: “pero cómo no quieres escuchar el corazón”. No es entendible que alguien en esa situación no quiera escuchar el corazón. Hay otro caso en que una estudiante y su pareja, que es mas- culina, van a la consulta y ambos expresan activamente su rechazo a ver. Era notorio que ellos no que- rían ese embarazo y su insistencia fue interpretada por el profesio- “El fenómeno central que está presente allí en nuestro análisis es una naturalización en la relación embarazo y maternidad en la que la consulta y la ecografía son espacios médicos de construcción de esa relación entre embarazo y continuidad del embarazo o maternidad”. 41 Universidad de Chile, 8 de marzo de 2018

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