Documento de trabajo 8 de marzo de 2018. Día Internacional de la Mujer en la Universidad de Chile
“Las mujeres suspenden la categorización, si participaban de la misma, de que un embrión o un feto es un individuo autónomo y un ser humano desde la concepción, porque para hacerse un aborto no necesitas ser ‘pro aborto’ en función de una categorización que dice que un embrión no es un ser humano”. nal como un signo de aborto, que ellos iban a interrumpir embarazo. El médico insistió en hacerlos ver y subió el volumen para que ellos pudieran oír. El pololo reaccionó y ante su molestia la persona les dice que puede devolverles el di- nero, que ya no quiere su dinero. Aquí el tema es si es posible co- municar a un profesional que se va a hacer un aborto. Y no es posible porque eso transgrede un orden normativo, no es posible transmitir el deseo de una práctica abortiva en el caso de las mujeres. Además, el profesional va a des- plegar una categorización y va a llamar al embrión como “bebé”, “guagua” o puede ser que hasta lo llame “campeón”. Son términos que usan y nunca se pregunta a la mujer por su propia categoriza- ción. En este contexto, las mujeres suspenden la categorización si participaban de la misma, de que un embrión o un feto es un indi- viduo autónomo y un ser humano desde la concepción. Las mujeres que se hacen un aborto suspen- den esa categorización porque para hacerse un aborto no necesi- tas ser “pro aborto” en función de una categorización que dice que un embrión no es un ser humano. Vamos a hablar de la ecografía. Ninguna de las mujeres busca participar como espectadora de la visualización, se rehúsan a partici- par. Sin embargo, son arrastradas a hacerlo y no logran escapar de la situación, pese a que algunas usan audífonos o buscan otras formas para no ver ni oír. Fraca- san en esa estrategia. ¿Por qué ellas buscan no ver ni oír? Por- que aparece como contradictorio el acto de ver - oír y abortar. Se supone que cuando un embara- zo va a continuar uno quiere ver. En esa situación está concebida culturalmente la ecografía como un acto inaugural de la materni- dad; la gente lleva la ecografía, la toma, la muestra, la sube a Face- book, está concebida de esa ma- nera. En nuestro contexto, estas mujeres tienen esa asociación. En otros lugares tienen una respuesta subversiva, esas mujeres resisten, pueden ver y oír, y producir la inte- rrupción. Es hacer patente en esa situación el término del embarazo, hay una respuesta más subver- siva. En estas jóvenes no encon- tramos una respuesta subversiva, sino más bien resistencia. Es muy interesante que en este caso el profesional naturaliza el proceso e instiga para que la experiencia sea opuesta a lo que buscan las mujeres. Participa activamente y expresa categorizaciones como si fuesen las que ella tendría que sentir. El trabajo emocional es muy interesante porque no hay orden moral que no tenga orden emocional. La experiencia moral no es una cadena de creencias o afirmaciones sobre algo, es tam- bién una experiencia emocional 42 “Salud y educación: la Chile reflexiona en torno al sexismo cotidiano”
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=