Documento de trabajo 8 de marzo de 2018. Día Internacional de la Mujer en la Universidad de Chile
baja en el primer nivel de atención o han pasado en algún momento o tienen relatos de sus compañeros. Les voy a leer algunos de estos comentarios. Uno dice, por ejem- plo: “el lugar donde trabajo sólo atiende partos de emergencia, sin embargo, sí se han dado situacio- nes de violencia obstétrica, como por ejemplo, la cantidad de TENS y médicos que entran y salen del pabellón sólo por curiosidad. Situa- ciones que, en todo caso, fueron puntuales y se les notificó”. Esto no significa que suceda, sino que esta es la interpretación que le da el matrón a la situación. Él cree que entran por curiosidad, pero quizás no entran por curiosidad, sino por otra cosa, pero así lo interpreta. Un entrevistado que tiene muchos años de trayectoria habla de los años ‘90 y plantea que le llamaban la atención a los más jóvenes por cómo trataban a las mujeres en la atención primaria o en centros más especializados. En el policlínico de enfermedad de transmisión sexual les decían a las mujeres que se quitaran los calzones antes de en- trar, de manera de poder atender- las bien. “Había situaciones que eran muy violentas en contra de la mujer en esa época”, dice refirién- dose a los años ’90. Esta práctica no la hemos observado solamente en Chile, la hemos visto en varios lugares de América Latina, en mi país también; esta cuestión de quitarse la ropa interior para darle tiempo a la consulta. Otro plantea que no está familia- rizado con el concepto violencia obstétrica, “pero supongo que fue lo que me llevó, de manera empíri- ca, a decidir jamás atender partos por situaciones como los gritos, la falta de asistencia técnica adecua- da, acceso a la anestesia y con- ducción al trabajo de parto”. Miren qué interesante, alguien que estu- dia Obstetricia y Puericultura, pero que no participa casi intuitivamen- te en el escenario del parto. “Ignorar al paciente…”. Miren, en el campo de la salud la deno- minación de las mujeres como “el paciente” es lo mismo que cuando acá se dice “el médico”: “Soy el médico, Laura”. Continúa: “ignorar al paciente en su dolor, no informar adecuadamente los procedimien- tos que se están realizando, instru- mentalización excesiva del trabajo de parto con el fin de acortar al máximo los tiempos”. 47 Universidad de Chile, 8 de marzo de 2018
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=