Síntesis Histórica de la Universidad de Chile

Los orígenes de la Universidad de Chile son los mismos que los de las más antiguas universidades americanas: Santo Domingo, San Marcos de Lima y Santa Fe de Bogotá, fundadas en 1538, 1551 y 1580, respectivamente. En esas fechas se cursaron las correspondientes autorizaciones reales para que los conventos dominicos de aquellas ciudades, que tenían estudios de filosofía y teología, pudiesen conferir grados.

En nuestro país las aspiraciones de tener una universidad se concretaron con la bula del papa Paulo V, de 11 de marzo de 1619, otorgada a instancias del rey Felipe III, que estatuyó que en los conventos dominicos de las Indias que estuviesen a más de 200 millas de las universidades de México y de Lima y en los que se impartiese enseñanza de artes y teología, los estudiantes podrían obtener los grados de bachiller, licenciado, maestro y doctor. El documento llegó a poder de los dominicos santiaguinos en 1622, y el 19 de agosto de ese año nacía la primera universidad chilena, a la que suele llamarse de Santo Tomás de Aquino. Esta es la primera antecesora de la Universidad de Chile y entre ambas puede establecerse una línea de continuidad jurídica, aún cuando desde luego hay grandes cambios de orientaciones, de regímenes orgánicos y de nombres.

Esto es lo que ocurre el 28 de julio de 1738, cuando el rey Felipe V concedió la fundación de la universidad real, docente y de claustro que, en su honor, pasó a llamarse de San Felipe.

La Real Universidad de San Felipe quedó habilitada para impartir en Santiago los mismos cursos que se daban en Lima, México y Salamanca. En sus facultades de leyes, teología, medicina y matemáticas se enseñaba y cultivaba desinteresadamente la disciplina respectiva. Su enseñanza tenía sólo algunas relaciones indirectas con las principales profesiones de la época. Así por ejemplo, para ser abogado era necesario ser bachiller en leyes; para desempeñar algunas dignidades eclesiásticas se requería del doctorado en teología o leyes, y para ser médico, los estudios universitarios constituían antecedentes de valor.

Al instaurarse la República, la Universidad suprimió en los diplomas de grado el apelativo de "real" y se añadió la frase "del Estado de Chile" y más tarde "de la República de Chile". Por Decreto de 17 de abril de 1839, se cambió oficialmente de nombre, a Universidad de Chile. La Corporación fue mirada con desconfianza, como una institución sobreviviente del antiguo régimen. Sólo se revitalizó con la dictación de una nueva ley orgánica en 1842.

Entretanto, por iniciativa de Manuel de Salas, junto a Juan Egaña y Camilo Henríquez, la Junta de Gobierno de 1813 había unido los diversos establecimientos educacionales existentes en Santiago: el Convictorio Carolino, la Academia de San Luis, el seminario y la parte docente de la Universidad, creando el Instituto Nacional.

La reconquista española interrumpió el funcionamiento normal del Instituto, que se restableció después de la Independencia. Así, este establecimiento pasó a convertirse en sede oficial de la enseñanza universitaria hasta el año 1879.

Fue Manuel Montt, en su calidad de Ministro de Instrucción del presidente Bulnes, quien presentó al Congreso el proyecto de la nueva ley orgánica de la Universidad. Este se planteaba la necesidad de establecer un cuerpo literario y científico, denominado Universidad de Chile, que tendría la superintendencia de todos los niveles de la enseñanza. Asimismo, se le encargaba propagar la afición por los estudios superiores, promover la investigación y la divulgación científica y literaria y servir de auxiliar a los trabajos que cumplieran las diversas dependencias de la administración del Estado. Así, la ley orgánica de 1842 mantenía una universidad no docente, pero con una autoridad amplísima sobre todo el sistema educativo nacional.

 

Himno de la Universidad de Chile
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Durante el año 1942, siendo Rector don Juvenal Hernández Jaque, se celebró el Centenario de la Universidad de Chile. En esa ocasión, se llamó a concursos para la creación del texto y de la música del Himno de la Universidad. Resultaron premiados los artistas Julio Barrenechea y René Amengual, respectivamente.

Julio Barrenechea (1910-1979), destacado poeta chileno. Obtuvo el Premio Nacional de Literatura en 1960 y desarrolló una importante labor como Embajador de Chile en Colombia y en la India.

René Amengual (1911-1954). Se distinguió como compositor y pedagogo. Fue director del Conservatorio Nacional de Música desde el año 1946 hasta el momento de su prematura muerte.

Texto: Julio Barrenechea

Coro
Egresado, Maestro, Estudiante,
vibre entera la Universidad,
bajo el blanco y ardiente estandarte
que levanta la ciencia y la paz!

I
Madre Nuestra, no sólo te amamos
por tus muros de piedra y de sol.
Tus cimientos de luz los llevamos
enterrados en el corazón.

II
En ti canta la vida su coro,
nada muere pasando tu umbral.
Juventud, como un río sonoro,
agua fresca de la Eternidad.

III
No eres sólo el hogar de la Ciencia,
yunque nuevo de un nuevo metal.
También eres la sangre y la fuerza,
alas firmes de la libertad.

IV
Si la patria en un tiempo dormía,
escuchando tu voz despertó.
Tus murallas quedaban heridas,
pero alzabas tu espíritu en flor.

V
Ya ilumina tu claro destello,
el perfil de la América nueva.
Templo laico, a la sombra de Bello,
se une un alto jardín de banderas.

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Cinco facultades-academias tenía la Universidad: Humanidades y Filosofía, Ciencias Matemáticas y Físicas, Leyes y Ciencias Políticas, Medicina, y Teología. La función científica de las facultades quedó claramente definida en el discurso que Andrés Bello pronunció en la ceremonia de instalación de la Universidad, el 17 de septiembre de 1843.

A partir de 1850 la Universidad comienza a mantener activo intercambio con centros universitarios de todo el mundo.

En 1852 suscribe el primer convenio con la Smithsonian Institution, y un año más tarde se envía a Estados Unidos el primer informe solicitado por la Academia de Ciencias sobre el gran eclipse de sol.

En 1856, la Universidad reconoce los grados académicos otorgados por la Universidad de Harvard en 1888 salen los 13 primeros egresados de la Universidad de Chile en condición de becados para proseguir su formación en Europa.

El 9 de enero de 1879, se dictó un nuevo estatuto que no sólo restituía a la Universidad su labor docente y de formación profesional, sino la convertía en una institución docente en su estructura y en sus fines. La única facultad que permanece ajena a estas finalidades es la de Filosofía y Humanidades, que sin embargo las adquirirá a partir de 1889 cuando se crea "una escuela profesional de educación secundaria" a la que se da el nombre de Instituto Pedagógico.

En 1927, el gobierno del general Carlos Ibáñez del Campo separó de la Universidad las funciones de dirección de la enseñanza media, traspasándolas al Ministerio de Educación. Una vez que la Corporación quedó liberada de estas obligaciones, el gobierno se abocó a la preparación de un nuevo estatuto destinado a incentivar el desarrollo de la doble función universitaria: científica y profesional. El texto de este nuevo estatuto tuvo tres versiones sucesivas, promulgadas en 1927, 1929 y la final, el 20 de mayo de 1931.

De acuerdo con este Estatuto, la Universidad se compone de facultades cuya creación o supresión se hace por el gobierno a propuesta del Consejo Universitario. En 1931 las facultades eran seis: Filosofía y Ciencias de la Educación, Ciencias Jurídicas y Sociales, Biología y Ciencias Médicas, Ciencias Físicas y Matemáticas, Agronomía y Veterinaria, y Bellas Artes. En 1927 había sido suprimida la facultad de Teología pasando sus miembros a incorporarse a la de Filosofía.

La doble finalidad científica-docente queda explícitamente consignada en el nuevo estatuto, por cuanto las facultades se integran con institutos universitarios, los que "tienen por objeto estimular el estudio e investigación de las ciencias puras sin finalidad utilitaria, propender al perfeccionamiento de la preparación científica necesaria para los estudios profesionales o para la docencia superior, y colaborar en el conocimiento, utilización y desarrollo de la riqueza nacional". Se establece que las escuelas universitarias están destinadas a la enseñanza profesional superior. Se incluye, además, un título especial destinado a la extensión universitaria y a los deberes de la Universidad con el bienestar estudiantil.

En tal sentido, se crea la Secretaría de Estadística e Informaciones y Bienestar Estudiantil, con fecha del 03 de junio de 1932 y a partir de 1935 se realizan Escuelas de Temporada (Otoño, Invierno y Verano) destinadas a examinar temas de gran actualidad.

De esta manera, se llega a un gran público que no frecuenta permanentemente la universidad, además de atraer hasta Chile pensadores, científicos, literatos y otras personalidades de jerarquía mundial.

Durante el período rectoral del profesor Juvenal Hernández Jaque, aumentó el número de institutos y facultades, así como las carreras, bibliotecas, talleres y laboratorios. Se crearon las facultades de Comercio y Economía Industrial, Medicina Veterinaria, Arquitectura, Odontología, y Química y Farmacia. La Universidad de Chile se convirtió, además, en un centro de investigación científica e irradiación cultural de primera importancia en América. Las actividades de extensión artística generaron instituciones como la Orquesta Sinfónica de Chile, inaugurada en 1941; el Coro Universitario y el Ballet Nacional, ambos fundados en 1945; el Teatro Experimental, que inicia sus actividades en 1941; el Museo de Arte Contemporáneo inaugurado en 1947, y el Museo de Arte Popular Americano creado en 1943.

De este modo, la Universidad se encarga no sólo de las obras clásicas sino de incentivar la creatividad y dar la difusión a los autores latinoamericanos a las nuevas generaciones de artistas.

La expansión de la Universidad se refuerza durante la gestión rectoral del profesor Juan Gómez Millas. Especialmente relevante es el desarrollo de la ciencia en este período, en que se crean institutos de investigación y la carrera que permite a los investigadores la dedicación exclusiva al trabajo científico.

La extensión docente hacia las provincias, originó los Colegios Universitarios Regionales. Su desarrollo dio lugar a las Sedes Universitarias de provincia, que posteriormente, en 1981, se constituyeron en Universidades e Institutos Profesionales autónomos.

En el ámbito de la difusión del quehacer de la universidad, la radio el y el canal de televisión cubrieron las necesidades de información, recreación y formación de buena parte de la comunidad.

A través de su Comité de Publicaciones, la Universidad organiza y difunde el conocimiento generado en sus aulas, promueve la investigación y fomenta el intercambio de ediciones que incrementan el acervo de sus bibliotecas y centros documentales especializados.

El trabajo universitario adquiere una relevancia cada vez mayor para el desarrollo nacional, especialmente en las áreas de salud, ciencias agropecuarias, ingeniería, prospección de recursos naturales y ciencias de la tierra.

Bajo el rectorado del profesor Eugenio González, se inicia el proceso conocido como " Reforma Universitaria". Producto de los acontecimientos de este proceso, el rector da paso a la elección de los organismos universitarios.

Es la primera vez que intervenía toda la comunidad universitaria en la nominación de sus autoridades. Así, en noviembre de 1969 asume la rectoría Edgardo Boeninger.

En afán de profundizar la democratización universitaria, se redacta el Estatuto de 1971, en el que se advierte el énfasis en la distribución del gobierno entre los diversos estamentos universitario.

El golpe militar del 11 de septiembre de 1973 quiebra el sistema democrático en Chile. La Junta Militar gobernante pasa a designar los rectores de la Universidad de Chile, según el Decreto de Ley Nº 50 del 2 de octubre de 1973, perdiéndose de esta manera la autonomía universitaria.

Los rectores designados son en su mayoría de las fuerzas armadas, los que imponen un sistema de gobierno autoritario.

En esta etapa se produjo la exoneración de un gran número de eminentes docentes, investigadores y creadores. Junto con esto, se redujeron drásticamente los aportes que entregaba el Estado a la Universidad, con lo cual ésta debió restringir cada vez más sus actividades.

El debilitamiento de la Universidad más importante de América Latina se consolida legalmente el 3 de enero de 1981, por el D.F.L Nº 1. Esta orgánica ordena una profunda reestructuración de a Casa de Bello, con la cual pierde todas sus sedes de provincia, varias de sus carreras, entre ellas las pedagogías, y dependencias tradicionales, como el Instituto Pedagógico.

Durante todo el período en que la Universidad fue intervenida, se desarrolló una intensa actividad de académicos, estudiantes y funcionarios en defensa de la Corporación.

Con el regreso de la democracia, la comunidad universitaria se da a la tarea de restablecer la institucionalidad y la convivencia. Hoy la universidad mantiene acciones ineludibles por su carácter nacional, realizando tareas e investigaciones que ni el Estado ni el área privada desarrollan. Entre otras:

  • Mantención de tres observatorios astronómicos (astronomía, astrofísica y radioastronomía) en funciones desde 1852.
  • Investigación Antártica permanente, desde 1940.
  • Servicio sismológico oficial y vigilancia de volcanes, desde 1908.
  • Orquesta Sinfónica de Chile, desde 1941.
  • Ballet Nacional Chileno, desde 1945.
  • Coro Sinfónico, desde 1945.
  • Centros de Estudios Bizantinos, Neohelénicos, Arabes y Cultura Judaica.
  • El Hospital Clínico más grande del país, para atención de un millón y medio de habitantes en el área norte de Santiago.
  • Instituto de Estudios de Isla de Pascua.
  • Centro de Estudios Espaciales, con actividades de colaboración en la NASA y otras agencias internacionales.
  • Teatro Universidad de Chile.
  • Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA)
  • Museo de Arte Popular Americano, desde 1947.
  • Teatro Experimental (1944) y luego Teatro Nacional Chileno.

Además de otros veinte centros de importancia nacional e internacional.

Fuentes:
Universidad de Chile; Dirección de Comunicaciones; S/F.
Universidad de Chile, Departamento de Asuntos Culturales (1987)
Mellafe, Rolando y otros; "Historia de la Universidad de Chile", Ediciones de la Universidad de Chile 1992

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