Proyectos estudiantiles 2019-2020

40 Capítulo 2 | Experiencias en el #TerritorioUChile Otro punto de reflexión en los focus group fue respecto a las dinámicas de participación que propician estas instancias extracurriculares, donde cada una/o aporta desde sus propios saberes y habilidades logrando una experiencia de aprendizaje más enriquecedora, integral y novedosa. Esto último invita a repensar las maneras en las que se enseña la disciplina en la Universidad. Sebastián Varas, estudiante de Kinesiología, contó que, si bien le ha tocado trabajar en proyectos colaborativos dentro de su formación, en ocasiones la exigencia y la falta de coordinación o de roles terminaba dificultando la labor. Esa problemática impulsó al colectivo “El Octaedron” de la Facultad de Medicina a levantar la iniciativa “Ludoteca de extensión” (Premio Azul 2019), la cual releva los beneficios de las actividades didácticas. “En la Facultad de Medicina nos hablan mucho del trabajo interdisciplinario, algo que a veces es difícil llevar a cabo, pero hay juegos de mesa, por ejemplo, que te piden trabajar en equipo en busca de un objetivo. Es diferente estar en una clase todo el tiempo tratando de aprender, a que exista una motivación propia“. El 2018 el colectivo instaló una ludoteca en una de las bibliotecas del campus Dra. Eloísa Díaz con el objetivo de potenciar las habilidades que se desarrollan a través de las actividades lúdicas. El espacio que cuenta con diversos juegos de mesa para uso de las y los estudiantes, logró una buena recepción por parte de la comunidad, razón por la cual se busca extender su impacto. “Hemos realizado acciones, tanto previas como posteriores al Premio Azul, donde se ha visto la motivación de distintos estamentos: estudiantes, funcionarios y algunos académicos. Uno puede compartir un gusto y llevarse mejor con un profe fuera de la sala de clases” , contó Varas, quien además profundizó sobre el proyecto: “La idea surgió porque con unos amigos nos gustaban mucho los juegos de mesa y veíamos los beneficios que tiene la estrategia lúdica. Ahí nos contactamos con laDirección deAsuntos Estudiantiles y una docente de Terapia Ocupacional que nos instó a participar en el Premio Azul para considerar una ampliación de la ludoteca. La experiencia ha sido muy enriquecedora. Yo no me esperaba que le fuera tan bien al primer Festival, pero llegó mucha gente. Eso demuestra lo necesario que es organizarse y tomarse estos espacios para generar comunidad, compartir nuevas propuestas e insertar a las personas dentro del circuito musical, que es muy cerrado. Estoy feliz con todo lo que se ha avanzado, y ahora hay que proyectarlo para ver si es que queda fijo . “ “ El plan que teníamos era hacer la segunda versión, pero con la pandemia no se pudo llevar a cabo porque la gran mayoría de las actividades eran presenciales, así que preferimos aplazarlo. De momento hemos estado funcionando desde el Instagram @festival_jazz_joven haciendo entrevistas a las bandas que iban a participar, y bueno… así nos hemos ido adaptando”.

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