Proyectos estudiantiles 2019-2020
66 Capítulo 4 | La participación como espacio protector Respondiendo al objetivo de este capítulo, la directora Pamela Díaz-Romero destacó el trabajo de todas las iniciativas que se han ido instalando y permanecido, en especial de aquellas que debieron enfrentarse a los últimos años agitados de revuelta social y pandemia. “En el contexto particular en que se dieron, vale la pena dar una vuelta respecto al espacio protector que éstas constituyen”. Ángel Alexander Cayuqueo Gangas, Ingeniero e integrante del Área de Gestión de la Información (AGI) de la DIRBDE, durante su trayectoria por la Facultad de Economía y Negocios (FEN) participó en la organización estudiantil “Circo Patiobodega” , que al día de hoy sigue entrenando y convocando a diversas actividades abiertas, y reveló cómo fue su experiencia: “Voy a hablar desde el sentimiento que genera ser parte de algo y tener que enfrentar una vida académica bien estricta igual. El hecho de estar en un espacio donde hay personas que comparten una motivación contigo y donde ves una posibilidad de acción, son situaciones sutiles que aportan a la vida y a las emociones en ese sentido formativo. En mi caso particular, desde que entré a la U. siempre me moví harto. Bueno, en las lógicas de la FEN no había un curso, sino que tomabas ramos nomás, y yo por mi forma de ser me cambié varias veces, llegué tarde, me metí al medio y nunca generé un grupo estable de amigos hasta que entré a la organización. Ahí me gustaba la actividad física, moverme, jugar. A todas y todos lesmotivaba eso, tenían una intención y después se empezaron a dar otras oportunidades y caminos. Algunos se planteaban el circo como una opción real de vida y, de alguna manera, nos tocó súper hondo. Mucha gente dudó de salirse de la U. para empezar a dedicarse a esto, porque es algo que te da una nueva perspectiva de lo que eres y de lo que puedes hacer”. Participar en la organización me dio la sensación de estar en un hogar, porque antes no sentía que pertenecía a la Facultad, me sentía raro, solo, y ese fue un espacio súper importante para estar bien. Fue lo que más me quedó de la Universidad . “ “ Similar a la experiencia de Cayu –como le dicen sus amistades– Alexandra Uribe, compañera del Circo Patiobodega , expresó en los focus group que ser parte del colectivo ha contribuido a su salud mental: “Me sube caleta el ánimo participar. Te das cuenta de que puedes relacionarte de otra forma con tu cuerpo y con las personas. Incluso fortalece mi autoestima, porque me siento muy capaz. Eso apaña mucho en un sistema educativo que constantemente está afectando tu percepción de ti misma con las notas” . Durante la pandemia las distintas organizaciones han cumplido un rol protector muy importante, permitiéndoles sacar la cabeza de lo académico sin desprenderse de lo formativo. De hecho, algo que se rescató en las jornadas fue la necesidad de potenciar los espacios de creatividad y autonomía como los que promueve el concurso “Premio Azul” para que más jóvenes los conozcan, postulen a los fondos y puedan concretar sus ideas. “A pesar de que levantar proyectos es una pega cansadora y que te demanda estar más rato en el computador, aun así, son instancias de encuentro y contención”, afirmó Valentina Vásquez.
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