U-noticias
     Sitio Web del periódico de la Universidad de Chile

Opinan especialistas del CENMA
Algo huele mal en el vertedero Santa Marta

A menos de tres meses de su puesta en funcionamiento, este relleno sanitario ha traído más dolores de cabeza que alegrías a las autoridades. Se trata de un proyecto cuestionado, porque inició su actividad antes de tener sus instalaciones terminadas y porque se encuentra emplazado en una zona eminentemente agrícola.

Cuando el galerista italiano Enrico Bucci en su cruzada por llevar el arte “hasta el fin del mundo” instaló una serie de cuadros con flores pintadas en el Vertedero de Lo Errázuriz, fue la única vez en que un relleno sanitario hace noticia, sin causar polémica ambiental, política o económica. Algunos catalogaron la acción artística como un ritual de purificación, otros como una excentricidad, pero la mayoría coincidió en señalar que afortunadamente el olor no se traspasaba a través de las imágenes. La acción artística provocó por momentos una “desatanización” del tema de la basura que genera tanto conflicto en la sociedad chilena y del que nadie quiere hacerse cargo.

Poco ayudó a cambiar esa visión negativa a la que están asociados los rellenos sanitarios el que a dos meses desde su puesta en marcha, el nuevo Vertedero Santa Marta, ubicado en la comuna de Talagante, haya estado al borde del cierre temporal por decisión de Servicio de Salud Metropolitano del Ambiente, SESMA, decisión que fue cambiada por la multa de 111 unidades tributarias que tuvo que pagar el Consorcio Santa Marta, por haber excedido las 60 mil toneladas mensuales que estaba autorizado a recibir y sobretodo, por registrar deficiencias en el tratamiento de líquidos percolados, lo que quedó en evidencia con el fuerte temporal que afectó a la zona central.

Para el Prof. Raúl Morales, director del CENMA (Centro Nacional de Medio Ambiente) de la Universidad de Chile, y los académicos José Arellano y Alfredo Rihm, el problema radica en que no se previó un fenómeno climático de esta envergadura, que puso al descubierto que la infraestructura no estaba terminada: ni los muros de contención, ni las lagunas de almacenamiento. Consideran que se debió esperar hasta que las faenas hayan estado listas y no adelantar en un mes el comienzo de Santa Marta, de esta forma, las autoridades no habrían sufrido tal bochorno que va en desprestigio de una tec- nología que es adecuada y está al alcance económico de nuestro país.

“Se debiera hacer una auditoría y entregar un informe para saber cuál es el daño real que esto ha provocado. Tomarlo como una advertencia, porque si bien los impactos ambientales no deberían ser tan significativos, porque aún el período de incubación es muy bajo, este hecho da cuenta de que no es posible trabajar en el tema de los rellenos sanitarios cuando un proyecto no ha culminado”, señala el Prof. Raúl Morales.

Episodios como este no hacen más que generar el descontento de los vecinos del sector, eminentemente agrícola, porque ven al vertedero como una amenaza ambiental para sus terrenos. Aunque, a juicio de este grupo de académicos, la situación está controlada y no existe peligro de que se contaminen las napas subterráneas, porque en este sector éstas se encuentran a más de 40 metros de profundidad, cifra que permite que la tecnología asociada al vertedero garantice una óptima seguridad.

Sin embargo, explican que el impacto real que sí sufrirán los habitantes, está dado por el flujo de vehículos (500 camiones diarios) que pasan cada tres segundos, para descargar la basura. Estos circulan delante de las viviendas y parcelas, levantando material particulado y gases, y provocando también contaminación acústica.


La comuna ideal

Para el Prof. José Arellano el problema más profundo que puede ocurrir en la zona circundante a un vertedero es la desvalorización de los terrenos. “Es por eso que las personas que han invertido ahí apenas se enteran de su posible construcción exigen a sus alcaldes y diputados defensa, por eso van todos a oponerse. El costo político, económico y social asociado, hace la fuerza para impedir que los rellenos sean colocados en lugares que sí tienen todas las propiedades que se necesitan para colocar un relleno sanitario”.

Los tres académicos del CENMA consideran que en el caso de Santa Marta, el entorno que lo rodea no es el adecuado. Se trata de una zona donde hay campos agrícolas de buena calidad y parcelas de agrado, a diferencia de otras que no presentan esta dificultad. Según el Prof. Morales, Santiago es una ciudad que en los últimos años ha visto reducida su superficie agrícola, por eso es paradójico que se invada una zona de este tipo para colocar un relleno sanitario, atentando en contra de una visión de desarrollo sustentable y generando un problema político a futuro. En este contexto, sostiene que no es posible que existiendo terrenos apropiados, no se utilicen, porque a algunas comunas no les conviene que el vertedero les quede lejos y se anteponga el problema económico de corto plazo al de largo plazo.

El Gobierno trata de actuar con equidad, según los académicos, para no emplazar más de un vertedero en una misma comuna, sin embargo, esto no tiene sentido si sus terrenos ya están desvalorizados, no cuentan con suficiente agua potable para las viviendas, y no se practica ni la actividad agrícola ni la minera. “Existe una provincia entera que puede ser aprovechada para eso, se trata de Chacabuco, cuyo 90% del terreno no es cultivable y el 10% restante tiene problemas porque el agua es escasa, además es una de las más despobladas. La gente que vive ahí podrá asumir el rol de recepción de residuos y cobrar por eso. La comuna de Til Til sería fabulosa, (ya cuenta con el vertedero Lomas de Colorado) donde se podría demarcar un “área vertedero”, destaca el Prof. José Arellano. El problema pasa entonces por un desconocimiento e inseguridad de parte de quienes tienen la misión de evaluar los proyectos y elegir el lugar donde se van a construir, porque para esa labor se necesita una capacitación fuerte, acompañada de visitas en terreno para entender el problema. Si no se prepara al personal, las deficiencias van a seguir y no se solucionará esta problemática, enfatizan los especialistas. Así también, ponen acento en señalar que no se pueden tomar decisiones sin consultar a un técnico y que apresurarse trae consigo nefastas consecuencias. A juicio del Prof. Alfredo Rihm, también se ha fallado en los colegios y universidades, porque es ahí donde se podría suplir la desinformación que existe sobre el tema. Además sostiene que, “para que la obra tenga una opción de éxito las autoridades deben aparecer en público explicando por qué esta es necesaria y cuáles son los problemas que se generarían si no existiera. En el tema de los rellenos sanitarios han sido bastante débiles y no han hecho eso, todo lo contrario, a veces hasta hacen causa común con gente que ataca en forma infundada”.

El desconocimiento a veces llega a tal punto, que muchas personas ignoran la diferencia entre un basural y un vertedero, y no comprenden que mientras el primero es autogenerado, sin control; el segundo está planeado, fundamentalmente para no provocar un impacto negativo en el medio ambiente, por eso cuenta con un diseño y una programación a seguir. Esa es una de las razones por las que en Santiago hay más de 70 terrenos que ilegalmente se ocupan para depositar la basura. Un vertedero es un mal necesario, sin embargo, está estigmatizado como algo negativo, casi por definición, entonces sufre de una impopularidad que se suma a los intereses políticos y económicos. Otra situación que por estos días preocupa a los académicos del CENMA es que los nuevos rellenos sanitarios que se están construyendo en el país, están utilizando nueva tecnología, de la que no se sabe como va a reaccionar en el futuro frente a las lluvias, emisión de gases o a los líquidos lixiviados. Se trata de un nivel de compactación mucho mayor, lo que significa que la basura esté más comprimida en el relleno. Aunque no es posible determinar efectos negativos de este sistema, resulta peligroso adoptarlo sin prever sus consecuencias.

A juicio de los tres especialistas en el tema, lo ideal es que se fomenten las investigaciones con respecto al tema y se otorgue capacitación a todos los actores involucrados. Para eso el Estado debe asumir su responsabilidad y la tarea de coordinación.










Sitio Web del periódico mensual publicado por la Dirección de Comunicaciones y RR.PP. de la Universiadad de Chile, Avda. Bernardo O'Higgins 1058, teléfono: 6781060, fax: 6781132, e-mail: unoticias@uchile.cl
© Universidad de Chile, 2002