Uno de estos adelantos innovadores que ha tenido gran impacto en las bibliotecas es el sistema que permite inventariar electrónicamente la enorme cantidad de volúmenes que posee la colección de la Universidad de Chile.

Mediante la lectura electrónica de los códigos de barras de los materiales directamente en la estantería, es posible determinar con exactitud el estado de la colección de una Biblioteca. La lectura electrónica permite establecer, la cantidad de libros disponibles, cuáles se encuentran prestados, cuantos están extraviados o reubicar libros mal almacenados.

Esta tecnología a permitido reducir a horas una actividad que antes se debía hacer en períodos de vacaciones con las bibliotecas cerradas.