Monografías de Medicina Veterinaria, Vol.14, N°2, diciembre, 1992
Diagnóstico por imágenes en nefrología de pequeños animales

[ Urografía de eliminación ]

Este examen también conocido como pielografía, urografía excretora o nefrografía contrastada, se basa en la capacidad de los riñones para concentrar y excretar agentes orgánicos yodados que poseen la capacidad de radiopacificar la orina.

Diferentes factores afectan la concentración del medio de contraste en la orina, como el nivel de hidratación del paciente, la dosis, velocidad y vía de administración del medio de contraste y funcionalidad renal.

Las principales indicaciones para la realización de una urografía de eliminación son:

–   Alteración física de la orina (hematuria, proteinuria, piuria, cristaluria, etc.).
–   Determinación de la forma, tamaño y posición renal.
–   Anuria post–traumática.
–   Presencia de orina en la cavidad abdominal.
–   Sospecha de ureteres ectópicos.
–   Fiebre y dolor abdominal de origen desconocido.

Se contraindica realizar este examen en casos de hipersensibilidad al yodo, situación de escasa presentación, en hembras gestantes por la posible captación de yodo por parte de la tiroides fetal y en la falla renal crónica que genera una persistencia excesiva del medio de contraste en circulación.

Si bien existen diferentes técnicas para la administración del medio de contraste según la concentración de yodo y la velocidad de administración, en general, durante la urografía se describen tres fases:

a) Fase de nefrograma, es la fase inicial y se obtiene después de 7 a 10 segundos de la administración del medio de contraste y se caracteriza por la opacidad homogénea del parénquima renal. Su densidad depende:

  1. de la concentración del medio de contraste en el plasma
  2. la tasa de filtración glomerular
  3. la osmolaridad tubular, y es independiente del estado de hidratación del paciente. Es así como, puede existir un nefrograma normal en presencia de una enfermedad renal, y paradojicamente, la ausencia bilateral de nefrograma puede deberse a causas extrarrenales como una falla cardíaca que disminuya el flujo plasmático renal. La presencia de nefrograma unilateral puede indicar una enfermedad parenquimatosa, una patología obstructiva o una aplasia renal del riñón excluido de imagen radiográfica. (figura 3).

FIG. 3. Proyeción  ventrodorsal de abdomen de un canino. Visualización normal del parénquima renal (k) contrastado, que representa la fase nefrograma en la Urografía de eliminación.

b) Fase de pielograma, se obtiene luego de 5 minutos de la administración del medio de contraste, siendo útil para evaluar el sistema colector, divertículos renales, pelvis y ureteres.

La densidad radiográfica, en esta fase, depende de la concentración del medio de contraste en la orina y del volumen de orina en el sistema colector renal y ureteres.

Los principales factores que afectan la visualización de esta fase:

  1. el tipo, dosis y vía de administración del medio de contraste,
  2. tasa de difusión en el plasma,
  3. técnica radiográfica, y
  4. otros factores que influyan en el flujo sanguíneo renal y en la tasa de filtración glomerular como el estado de hidratación del paciente y la utilización o no de anestesia.

El pielograma permite evaluar posición, tamaño y forma del sistema colector renal y ureteres, el que puede ser alterado producto de diversas entidades patológicas, de incidencia relativamente escasa en los animales domésticos por lo cual su diagnóstico clínico es muy difícil.

Es interesante destacar que una compresión abdominal sobre vejiga y porción distal de los ureteres provocan una obstrucción urinaria temporal, logrando una mejor visualización del sistema colector renal, durante el estudio radiográfico. (figura 4)

FIG. 4. Vista ventrodorsal de una radiografía de abdomen en un canino. Se visualiza el sistema colector renal, divertículos (d), pelvis (p) y ureteres (u), correspondiendo a la fase de pielograma.

c) La última fase corresponde a la visualización de ureteres y vejiga lo cual permite estudiar la forma y posición de estas estructuras, al igual que patologías estenosantes o compresivas que los afecten y que pueden ser bien evaluadas por esta técnica. (Figura 5)

FIG. 5. Radiografía lateral de abdomen de un canino. Se observan los riñones (k), los ureteres (u) y la vejiga (b) con medio de contraste durante la fase de eliminación de la Urografía.

La exclusión de una sombra renal en el estudio contrastado podría indicar la ausencia de un riñón, la inhabilidad de este órgano para excretar el medio de contraste producto de una enfermedad renal primaria, o una enfermedad posrenal resultante de una uropatía obstructiva.



© Sitio desarrollado por  SISIB :: UNIVERSIDAD DE CHILE, 2004