Monografías de Medicina Veterinaria, Vol.5, N°1, junio 1983
Antibióticos aminoglicosidos. Aspectos farmacológicos y terapéuticos de interés en clínica veterinaria

[ Usos de aminoglicósidos en veterinaria ]

En la actualidad, los aminoglicósidos se utilizan en forma cada vez más intensa en todas las especies animales. A continuación se describen los principales usos clínicos en especies menores, mayores y en aves.

1. Especies Menores

Los principales usos de aminoglicósidos en caninos y felinos corresponden a infecciones cutáneas y mucosas, respiratorias, digestivas y genitourinarias.

a) Uso Tópico

La neomicina parece ser el aminoglicósido de mayor uso en las infecciones externas, incluso en comparación con antibióticos de diferente estructura. En menor proporción se aplica la gentamicina. Esta mayor utilización parece residir en la menor inactivación de neomicina en presencia de exudados, además de su espectro que abarca las formas más frecuentes de contaminación de heridas. Se estima, asimismo, que la neomicina presenta menores riesgos de hipersensibilización alérgica en piel o mucosas, hecho cuya trascendencia en veterinaria requiere mayor estudio.

La neomicina en concentraciones desde 0.5 hasta 3%, sola o asociada a otros antibióticos, se prescribe en: piodermitis estrepto o estafilocócicas con o sin solución de continuidad; heridas quirúrgicas contaminadas como también en eczemas con abundante contaminación microbiana de localización en piel, oído externo, zonas interdigitales u otras. En todo caso, los excesos de secreción purulenta deben ser removidos para facilitar el contacto con las bacterias.

En las infecciones oculares, se han utilizado colirios o unguentos oftálmicos en aplicación cada 2 a 4 horas, especialmente en las conjuntivitis séptica aguda. Las asociaciones de neomicina con corticoides deben considerar los riesgos que implica su uso indiscriminado. El origen bacteriano debe ser muy bien establecido, dado que un fenómeno de resistencia microbiana o la presencia de virus, puede provocar la diseminación del cuadro con graves consecuencias sépticas y, además, efectos negativos de los corticoides sobre la presión ocular, retardo de los procesos de cicatrización y otros que obligan a su uso muy cauteloso.

La gentamicina ha recibido atención preferente en las infecciones rebeldes por Gram negativos, especialmente originados por Pseudomona aeruginosa. En estos casos ha sido descrita además la presencia de úlceras en la región palpebral o subconjuntival que obliga, incluso, a la administración del antibiótico por vía subconjuntival. Estas infecciones pueden presentarse en todas las razas de perros, pero han sido descritas con más frecuencia en aquellas con mayor laxitud palpebral como San Bernardo, Cocker Spaniel, Boxer, Basset, etc.

Otros aminoglicósidos se utilizan con menor frecuencia, como ocurre con la estreptomicina que presenta mayor riesgo de sensibilización alérgica o de resistencia microbiana. La canamicina, en soluciones para uso ótico se ha utilizado ocasionalmente. No presentan ventajas evidentes sobre la neomicina en uso externo. En todo caso, la neomicina es considerada superior salvo indicación en contrario del antibiograma.

b) Usos por vía oral

La neomicina es el aminoglicósido de mayor utilización para esta vía. La estreptomicina, tal cual sucede en la aplicación tópica, es de menor aplicación.

La neomicina, en tabletas o suspensiones se ha utilizado sola o asociada a sustancias astringentes y adsorbentes, como caolín y pectina, para proteger la mucosa inflamada en los cuadros entéricos inflamatorios de carácter séptico con presencia de diarrea.

La neomicina no se absorbe, alcanzando concentraciones elevadas en el intestino de caninos y felinos, hecho que ha sido aprovechado para la terapia de diferentes cuadros digestivos como:

  • Enteritis banales, generalmente por flora mixta
  • Enteritis aguda por estafilococos, salmonellas, shigellas ú otros microorganismos sensibles.
  • Diarreas por superinfección, de aparición en los tratamientos prolongados con antibióticos de amplio espectro que ejercen un intenso efecto supresor de la flora intestinal y que favorecen la emergencia de cepas de Estafilococos, Pseudomonas, E. Coli patógenos, sensibles en su mayoría a neomicina.
  • Con fines de asepsia del intestino grueso previo a intervenciones quirúrgicas, la neomicina ha sido utilizada con fines profilácticos en medicina humana y veterinaria para disminuir la población de coliformes.
  • En la infección crónica de las glándulas anales, se ha utilizado neomicina con éxito variable, en espera de la ntervención quirúrgica.

c) Usos por vía parenteral

La gentamicina es el aminoglicósido de mayor uso sistémico en la terapia de la infección en nuestro medio y en el extranjero. La amikacina se ha utilizado esporádicamente y, hasta ahora, no existen evidencias experimentales o clínicas comunicadas que permitan establecer ventajas sobre la gentamicina en las patologías más frecuentes de caninos y felinos; incluso es de un costo muy superior. La estreptomicina, sola o asociada, prácticamente no es utilizada en clínica de 'especies menores tal cual sucede en medicina humana. Canamicina y tobramicina se utilizan por indicación de exámenes de laboratorio, en infecciones respiratorias y, sobretodo, renales con presentación de flora microbiana refractaria a la mayor parte de los quimioterápicos.

En la Tabla II se presenta una lista de los principales cuadros infecciosos susceptibles de ser tratados con aminoglicósidos por vía sistémica.

 Tabla II.

 Aminoglicósidos en especies menores(*)

Cuadros Infecciosos

1a. Elección(**)

2a. Elección

Infección Urinaria por

E. cofi, Proteus, Klebsiella
u otros.
(Cistitis, nefritis, pielonefritis, etc.)

Gentamicina
2 - 5'mg/kg
c/6 - 8 hs
5 - 7 mg/kg c/12 hs
10 mg/kg c/24 hs

Amikacina
5 - 10 mg/kg
c/12 hs
Canamicina
5 mg/kg c/12 hs

Infección tracto genital por
flora mixta o Gram negativos (Metritis, cervicitis,
vaginitis u otras)

Gentamicina
2 - 5 mg/kg c/12 hs

Amikacina
Canamicina
Dosis similares
a punto anterior

Infecciones de tejidos blandos

por Pseudomonas sp.

Gentamicina
5 - 7 mg/kg c/12 hs

Antibiograma

 

Septicemias primarias o

secundarias por flora mixta

o Gram negativos

Gentamicina
5 - 7 mg/kg c/12 hs

Estreptomicina
5 - 10 mg/kg
c/12 hs

Infecciones Respiratorias por

E. coli, Klebsiella, Bordetella,

mixtos (Neumonia,

bronquitis, etc.)

Gentamicina
5 mg/kg c/8 - 12 hs

Amikacina
10 mg/kg c/12 hs
Estreptomicina

5 - 10 mg/kg c/12 hs

Infección secundaria a cuadros

Virales (Parvovirus, Panleucopenia,

Distemper, Traqueitis, etc.)

Gentamicina
2 - 5 mg/kg c/12 hs
10 - 20 mg/kg c/24 hs

Amikacina
10 mg/kg c/12 hs

Estafilococia de localización

en tejidos blandos: piel,

músculos, etc.

Gentamicina
5 - 7 mg/kg c/8 - 12 hs 

Amikacina
10 mg/kg c/8 - 12 hs

Infección cutánea por flora mixta

(eczema húmedo contaminado,

heridas quirúrgicas por adherencia

músculo peritoneal, etc.)

Gentamicina
2 - 5 mg/kg c/12 hs
= + tratamiento topico

Amikacina

10 mg/kg c/12 hs

Quemaduras 20 grado

contaminadas o riesgo de

contaminación

Gentamicina
2 - 5 mg/kg c/8 - 12 hs
= + tratamiento topico

-

Infecciones articulares

(artritis séptica, sinovitis,

etc.) Y ósea (osteomielitis)

Gentamicina
5 - 7 mg/kg c/8 - 12 hs

-

(*) Se asume que los microorganismos son susceptibles a aminoglicósidos.

(**) Dosis media de referencia.

Consideraciones prácticas sobre dosis, ritmo horario y asociaciones de aminoglicósidos en especies menores.

a) Dosis

Como se sabe, el objetivo básico de una dosis de antibiótico es obtener CMI en sangre y, de preferencia, en los tejidos afectados. Las dosis que muestra la Tabla II permiten la obtención de estas CM I sobre cepas comúnmente sensibles a los aminoglicósidos; sin embargo, éstas pueden ser aumentadas en infecciones sistémicas sobreagudas o en cuadros provocados por cepas microbianas de elevada patogenidad y de sensibilidad moderada. Así, por ejemplo, en un caso de estafilococia con compromiso general, las dosis de gentamicina pueden ser aumentadas a 7 ó 10 mg/kg de peso al igual que en una infección por Pseudomonas. En ambos casos, el margen de seguridad se mantiene en un rango adecuado. La administración oral, reservada a neomicina y estreptomicina permite usar mayores dosis: 20 – 25 y hasta 100 mg/kg/d la repartidas en 2 – 4 dosis. La falta de absorción implica menor riesgo sistémico.

b) Ritmo horario de administración

En general, el ritmo de administración parenteral de aminoglicósidos en caninos y felinos corresponde a 12 horas y, en casos graves, puede ser disminuido a 8 ó 6 horas. Algunos clínicos han sugerido diversos sistemas posológicos con el fin de disminuir la frecuencia de aplicaciones. Así, algunos recomiendan una dosis de 10 a 20 mg cada 24 horas en las infecciones secundarias a cuadros virales en el supuesto que las cepas microbianas presentan una elevada susceptibilidad a los aminoglicósidos, especialmente gentamicina. Otros, sin embargo, recomiendan una modalidad consistente en aplicar 2 - 5 mg/kg cada 12 horas el primer día y luego continuar con 5 a 15 mg/kg (según la gravedad del caso) cada 24 horas. En ambos casos, los autores refieren excelentes respuestas clínicas pero sin aportar antecedentes sobre evoluciones de concentraciones sanguíneas o tisulares de las CM I.

Es preciso señalar que, en los cuadros graves especialmente de localización renal u otros sitios y que comprometen funciones vitales, es necesario respetar el ritmo horario como asimismo la duración de la terapia.

c) Asociaciones de aminoglicósidos con otros antibióticos

La asociación de aminoglicósidos con otros antibióticos es muy frecuente, especialmente con penicilinas. En los cuadros que presentan asociación de Gram negativos y positivos, como en las infecciones respiratorias, gentamicina y ampicilina o gentamicina–amoxicilina (esta última por vía oral) constituyen combinaciones de uso muy difundido y cuyo fundamento ha sido explicado anteriormente. En general las asociaciones de aminoglicósidos se facilitan por su doble mecanismo de acción: bacteriostático y bactericida, que permiten las combinaciones citadas.

2. Especies Mayores

La difusión del empleo de gentamicina en la década del 70, permitió contar con un aminoglicósido de mayor eficacia que la estreptomicina y otros, para tratar numerosos cuadros infecciosos graves del ganado equino, bovino y porcino. En la actualidad, el uso de gentamicina en especies mayores se ha generalizado en Europa y Estados Unidos con buenos resultados en la mayoría de los cuadros provocados por gérmenes Gram negativos o por flora mixta de muy variada localización: 'digestiva, respiratoria, renal, uterina, cutáneo - mucosa, osteoarticular y otras, generalmente refractarias a otros antibióticos.

a) Usos de aminoglicósidos en Equinos.

Según la opinión de especialistas, gentamicina constituye el aminoglicósido de mayor uso en la especie equina comparado a canamicina y estreptomicina. La neomicina se reserva para cuadros entéricos. La estreptomicina sólo se utiliza en su clásica asociación con penicilinas naturales. En la Tabla III siguiente es posible apreciar la susceptibilidad porcentual de cepas patógenas obtenidas de equinos a estos aminoglicósidos.

Tabla III.

Sensibilidad a los aminoglicósidos   de cepas Bacterias patógenas obtenidas de equinos

BACTERIA

Gentamicina %

Canamicina%

Estreptomicina%

Streptococcus
zooepidemicus

100

83   

71

Staphylococcus aureus

100

96

47

Klebsiella pneumoniae

100

94

69

Escherichia coli

100

75

38

Estreptococos
no hemolíticos

80

38

50

Corynebacterium equi

100

90

100

Enterobacter

100

90

89

Pasteurella sp.

100

92

83

Salmonella sp.

100

33

25

Fuente: resumido de Knight y Heitala, citado por T.Tobin, 1981.

Estos porcentajes pueden aparecer, tal vez, muy elevados pero pueden ser considerados como una gradiente de actividad comparativa entre los aminoglicósidos de uso en caballos.

Las aplicaciones más frecuentes en equinos pueden ser resumidas como sigue:

  • Infecciones digestivas: en la mayor parte de los cuadros infecciosos intestinales de equinos adultos o potrillos se utiliza la neomicina en dosis de 10 a 25 mg/kg de peso/día dividida en 2 a 4 veces por día, dosis que puede ser aumentada hasta 30 ó 40 mg/kg/día según las características del cuadro. En la diarrea infecciosa del potrillo se ha utilizado con buen éxito, según la comunicación de Hamm y Jones en 1979, la administración de gentamicina parenteral cada 12 horas en potrillos de dos a tres meses de edad con excelentes resultados y manifiestos después de 24 a 72 horas de iniciada la terapia, planteando estos autores la necesidad de realizar más trabajos en este aspecto. En todo caso, tratándose de potrillos es necesario utilizar dosis inferiores a las aplicables en adultos, hecho que constituye, como es sabido, una de las principales normas de la quimioterapia. Las dosis en potrillos se encuentran en el rango de 2 a 5 mg/kg/día i.m. cada 12 horas. Es importante señalar que la terapia parenteral es perfectamente compatible con la terapia por vía oral con otros antibióticos no absorbibles.
    En algunas formas de cólicos, especialmente por éstasis ceca¡, la abundancia de coliformes postvaciamiento del contenido, ha tratado de ser disminuido por terapia de corta duración, 48 - 72 horas, con neomicina; sin embargo, parece más adecuada su indicación en el período postquirúrgico de los cólicos.
  • Infecciones respiratorias: Las infecciones localizadas en cavidad torácica como asimismo en niveles superiores, faringe, laringe, tráquea, son producidas en gran proporción por flora mixta. Los Gram positivos son eficazmente controlados por penicilinas naturales o semisintéticas, cloranfenicol y otros, pero los Gram negativos como Klebsiella, Bordetella y E. coli responden mejor a los aminoglicósidos como gentamicina, canamicina, etc.
    En casos de neumonia o bronconeumonia, se han sugerido dosis de gentamicina entre 1 - 3 mg/kg cada 12 horas durante 1 - 2 días y luego continuar con 5 - 7 mg/kg cada 24 horas, hasta la remisión de la sintomatología. Sin embargo, en casos graves parece más adecuado el ritmo horario de 12 horas.
    La antigua asociación estreptomicina - penicilina ha cedido paso a la unión de gentamicina - ampicilina que se aplican simultáneamente en la dosis conocida de gentamicina y 5 mg/kg de ampicilina, ambas cada 12 horas.
    Los cuadros pleurales, pulmonares o faríngeos de origen bacteriano y refractarios a penicilinas, cloranfenicol o tetraciclinas, han sido tratados con aminoglicósidos.
  • Infecciones genitales en ambos sexos: En hembras portadoras de cuadros infecciosos uterinos, tubáricos o vaginales provocados por estafilococos, klebsielas, E. coli y otros sensibles, presentan respuesta positiva a la terapia con aminoglicósidos, pero la recuperación se alcanza respetando estrictamente la duración del tratamiento basado en exámenes bacteriológicos. Este aspecto es particularmente importante en las infecciones del macho, de cualquier localización, donde se han comunicado mejorías sorprendentes respetando el ritmo horario de aplicación y controlando la sensibilidad de las bacterias que, mayoritariamente, son Gram negativas, incluso Pseudomonas, tal cual ha comunicado Hamm quien recuperó tres reproductores F.S. de carreras mediante terapia con gentacimina en dosis de 4 - 5 mg/kg cada 12 horas. En estos casos la antibioterapia es capaz de solucionar los problemas de fertilidad ligados a las infecciones; sin embargo, también ha sido útil la terapia local en casos de metritis de la yegua, comunicándose buenos resultados después de irrigaciones con 250 a 500 mg de gentamicina disueltos en 250 ml de solución fisiológica.
  • Infecciones del tracto urinario: Las elevadas concentraciones de gentamicina, canamicina y otros aminoglicósidos en la orina, permiten tratar la mayor parte de las infecciones renales del equino (nefritis, pielonefritis, pielitis, cistitis, etc.). En efecto, Beech y col han medido concentraciones de gentamicina en la orina de equinos entre 52 y 117 mcg/ml con dosis 1.7 mg/kg, que son 10 a 20 veces superiores a las tasas séricas y, por ende, a las CmI requeridas para actuar sobre la mayor parte de las cepas sensibles a aminoglicósidos.
    Dosis de gentamicina entre 2 a 4 mg/kg cada 12 horas o 10 a 15 mg/kg cada 8 - 12 horas pueden ser de utilidad en la terapia de la infección urinaria, aun cuando es necesario reiterar hasta la exageración, la necesidad de controlar la identidad y susceptibilidad de los Gram negativos frente a los aminoglicósidos, único modo racional de tratar estos cuadros.
  • Infecciones misceláneas: Los aminoglicósidos son susceptibles de ser utilizados en numerosas condiciones patológicas de equinos como estafilococosis de localización cutánea, sinovitis séptica, contaminación de heridas quirúrgicas especialmente osteoarticulares, infecciones por Pseudomonas en diferentes órganos y todas aquellas de predominancia Gram negativa y sensibles a gentamicina, canamicina, etc.

b) Uso de aminoglicósidos en Rumiantes, especialmente bovinos.

Existe bastante interés en la actualidad por conocer mejor las aplicaciones de aminoglicósidos en bovinos, dada la susceptibilidad elevada de algunas bacterias Gram negativas a estos antibióticos.

  • Infecciones digestivas: La gran susceptibilidad de cepas de E. coli, Salmonella sp y Pasteurella multocida a algunos aminoglicósidos como gentamicina, amikacina y canamicina, han promovido su uso parenteral en los cuadros entéricos de los bovinos especialmente en las diarreas infecciosas de los terneros, condición que se asocia con frecuencia a septicemias o bacteriemias de curso grave o fatal.
    En los casos agudos, la terapia oral con neomicina o estreptomicina no siempre es suficiente por el grado de compromiso general, por lo cual se describen terapias parenterales con aminoglicósidos solos o asociados a penicilinas. Dosis de 2 - 4 mg/kg cada 12 horas o algo mayores, 5 a 7 mg/kg cada 24 horas, facilitan un control de estos cuadros dependiendo de la oportunidad con que se inicie el tratamiento. La susceptibilidad de las cepas que provocan este tipo de infecciones es mayor frente a gentamicina y amikacina en relación a canamicina.
  • Infecciones respiratorias: El uso de aminoglicósidos ha sido descrito en las neumonias de terneros y vacas de lechería con presencia de Pasteurellas (Septicemia hemorrágica), Estafilococos, Klebsiellas. Dosis de gentamicina entre 1 a 3 mg/kg para terneros y 2 a 5 mg/kg para vacas o bovinos adultos parecen ser adecuadas en ritmos de 12 horas.
    Pleuroneumonias, traqueobronquitis, complicaciones bacterianas postvirales, han sido tratadas con gentamicina y estreptomicina, solas o asociadas a penicilinas en casos de presunción de flora mixta, (estreptococos, micoplasmas, Corynebacterium pyogenes, etc.).
  • Infecciones genitourinarias: Existen pocas referencias sobre el uso parenteral de aminoglicósidos modernos. Estreptomicina se utiliza con éxito en la vibriosis. Gentamicina en dosis de 2 - 5 mg/kg cada 12 ó 24 horas puede ser útil para el control de la eventual bacteriemia en los casos agudos de metritis sépticas postparto, aun cuando parece útil la terapia local mediante irrigación con 500 mg de gentamicina en 250 a 500 ml de solución salina isotónica, previa remoción del exceso de material necrótico o purulento. En todo caso parece necesario estudiar comparativamente la actividad de gentamicina versus cloranfenicol y otros antibióticos destinados a ser depositados en el útero, salvo casos con presencia de Pseudomonas cuya susceptibilidad a gentamicina es elevada.
  • Infecciones urinarias. La estreptomicina, en dosis hasta 25 mg/kg cada 12 ó 24 horas ha sido utilizada en casos de Leptospirosis con el fin de actuar sobre la localización renal de la bacteria. En nuestro medio, la utilización de estreptomicina sola es ocasional por lo cual se administra asociada a penicilina y, al parecer, con buenos resultados. Faltan más comunicaciones en nuestro medio sobre estas aplicaciones.
    El diagnóstico de infecciones urinarias es poco frecuente, lo cual no significa que sean escasas. Los aminoglicósidos nuevos pueden ser de extraordinaria utilidad en estas patologías.
  • Infecciones misceláneas. Se ha preconizado el uso de gentamicina en los cuadros infecciosos neonatales para disminuir la alta tasa de mortalidad que acompaña a estas condiciones. En efecto, las infecciones que afectan a distintos sistemas con características septicémicas coincide, muchas veces, con la presencia de diferentes cepas de Gram negativos como E. coli, Pseudomonas, Salmonellas, sin descartar la presencia de virus cuya patogenicidad parece reforzada por la invasión microbiana.
    Localizaciones de Gram negativos en procesos infecciosos del tracto reproductivo de toros pueden ser tratados con aminoglicósidos, como asimismo los procesos sépticos que afectan a órganos y vasos linfáticos.
    Las mastitis por coliformes, refractarias a la terapia parenteral con ampicilina, pueden ser tratadas con aminoglicósidos, especialmente los casos de infección mamaria por Pseudomonas. En estos casos las dosis de gentamicina fluctúan entre 2 a 3 mg/kg cada 12 horas o 5 a 6 mg/kg cada 24 horas según la intensidad del cuadro.
    En los cuadros de estafilococosis, especialmente de localización subcutánea, la gentamicina puede considerarse como una buena alternativa sobre cepas cuya sensibilidad ha sido establecida en el antibiograma.
    Infecciones postoperatorias, especialmente por ruminotomías o cesáreas, pueden constituir una aplicación de interés para los aminoglicósidos.

Usos de aminoglicósidos en Porcinos. El uso de aminoglicósidos ha sido frecuente en esta especie, sobre todo de estreptomicina, pero no se conoce bien la disposición cinética de este antibiótico, dado que modernamente se ha ensayado experimental y clínicamente con los nuevos aminoglicósidos. En todo caso, el comportamiento farmacocinético se supone similar al de las restantes especies.

En cuadros entéricos con presencia de diarrea, la neomicina ha sido vastamente utilizada por vía oral en dosis de 10 a 20 mg/kg con resultados que han sido considerados buenos. En infecciones intestinales por Salmonellas, Escherichia coli u otros de parecido rol patógeno, la administración oral de neomicina no parece suficiente para el control de estos cuadros, razón que ha justificado la terapia sistémica con antibióticos de amplio espectro como cloranfenicol, ampicilina o aminoglicósidos como la gentamicina, administrados por vía parenteral. Estas asociaciones se consideran especialmente eficaces en la colibacilosis de los lechones.

La administración sistémica de aminoglicósidos en porcinos, corresponde a terapias de variadas patologías: respiratorias (neumonias, bronconeumonias, bronquitis), uterinas, mamarias, renales, osteoarticulares y en las infecciones de tejidos blandos con compromiso general, como heridas o flegmones que abarcan zonas extensas, quemaduras, etc. Cuadros específicos como micoplasmósis y leptospirosis han sido tratados con aminoglicósidos con resultados favorables de acuerdo a la información a nuestro alcance. Existe abundante experiencia con la antigua asociación de penicilina y estreptomicina cuyos mejores resultados corresponden a infecciones mixtas por estreptococos asociados a Gram negativos. En la actualidad, la asociación de gentamicina con penicilinas permite alcanzar efectos superiores. La dosis de estreptomicina en el cerdo varía entre 5 a 20 mg/kg cada 12 horas; las de gentamicina, administrada con igual ritmo horario, corresponden a 3 - 10 mg/kg, aun cuando otros autores postulan la aplicación de 15 mg/kg cada 24 horas. Esta última modalidad requiere de mayor experiencia para evaluar su eficacia.

En los cuadros asociados a estafilococósis, con sensibilidad preestablecida, la estreptomicina y gentamicina han revelado utilidad como asimismo en las infecciones por Pasteurellas, Escherichia coli, Klebsiellas y otros Gram negativos.

Los restantes aminoglicósidos, canamicina, tobramicina y amikacina no han sido estudiados en esta especie con la intensidad de los mencionados anteriormente.

Usos de aminoglicósidos en Aves. Razones de manejo obligan al uso de antibióticos en avicultura por vía oral. En casos graves, con riesgos de elevadas tasas de mortalidad, se ha recurrido a la administración sistémica. La estreptomicina fue muy utilizada con fines profilácticos o curativos en infecciones entéricas atribuidas a microorganismos de localización, al parecer, en el aparato digestivo. Así, en ciertas ocasiones la incorporación de estreptomicina en la ración ha tenido por fin actuar de un modo profiláctico, hecho discutible, o curativo en colibacilósis, salmonelósis u otros. Su uso parece ir en decremento.

El uso de aminoglicósidos en aves es limitado. En nuestro medio y, sobre todo en el extranjero, se ha utilizado gentamicina en dosis de 4 a 5 mg/kg i.m. o s.c. en casos de micoplasmósis, salmonelósis, colibacilósis e infecciones atribuidas a flora mixta con predominio de cepas Gram negativas, como parece ocurrir en las invasiones bacterianas secundarias a cuadros virales. Vernimb y col., comunican reducción importante de la mortalidad en broilers de 1 día tratados con 0,2 mg por ave/día de gentamicina sulfato. Otro tanto observó este autor en White Leghorn de igual edad. La eficacia in vitro de gentamicina sobre cepas aisladas de estas aves fue cercana al 100%.

Los aspectos cinéticos de aminoglicósidos se conocen por estudios de gentamicina en aves. Se absorbe rápidamente por vía subcutánea o intramuscular detectándose en sangre a los 30 minutos. Las mayores concentraciones se han detectado en hígado y riñones. En un trabajo reciente, Carli comunica que las concentraciones tisulares en pollitos de 1 día, después de administrar sulfato de gentamicina subcutánea en dosis de 4 mg/kg son elevadas en suero, músculos, pulmones, hígado y riñón y decrecen con el tiempo manteniéndose entre 12 a 24 horas en el rango de concentraciones mínimas inhibitorias para gérmenes sensibles a este antibiótico. Es interesante hacer notar que las concentraciones hepáticas y renales aumentan en vez de disminuir, tal cual se muestra en el siguiente resumen de las experiencias del citado autor.

Tiempo
(hs)

Hígado
mcg/g

Riñón
mcg/g

1

0.22

2

6

0.59

7.2

12

0.75

68.4

24

2.32

28,7

El margen de seguridad de aminoglicósidos en aves es amplio. Fenómenos tóxicos se observan en dosis superiores a los 170 mg/kg y la DL50 se encuentra alrededor de los 600 mg/kg, o sea 150 veces superior a la dosis terapéutica estimada en 4 mg/kg. Alteraciones del desarrollo embrionario con aminoglicósidos, especialmente gentamicina, no han sido descritas por inmersión de huevos en soluciones con este antibiótico en concentración de 1000 ppm, técnica utilizada para disminuir o suprimir el contagio por esta vía.



© Sitio desarrollado por  SISIB :: UNIVERSIDAD DE CHILE, 2004