Documento de trabajo 8 de marzo de 2018. Día Internacional de la Mujer en la Universidad de Chile
La palabra “género” ingresó semi-clandestinamente al léxico oficial del Sernam con motivo de la presentación oficial de Chile en la Cuarta Conferen- cia Mundial sobre la Mujer de Beijing en 1995 3 . Hoy el término “género” -que despertó tantas suspicacias en los noventa- es parte del nombre oficial de la institucionalidad que conforma el nuevo Ministerio de la Mujer y de la Equi- dad de Género 4 . Esto ocurrió gracias a las múltiples batallas culturales del feminismo que avanza modificando las corrientes de subjetividad colectiva. Sin embargo, estas batallas culturales han sido a menudo silenciadas por la misma institucionalidad de la Mujer que sigue haciéndole el quite verbalmen- te a la palabra “feminismo”, compensando este silencio con la oficialización del vocablo “género”. El vocablo “género” fue ganando terreno en la esfera pública, convirtiéndose con los años en un término de referencia socialmente aceptado como sinónimo de las demandas de igualdad de derechos entre sexos. Pero nada es tan simple… Le corresponde al feminismo seguir desar- mando y rearmando críticamente las condiciones de uso del término “géne- ro” para desmarcarse de sus aplicaciones conformistas o restauradoras, es decir, para exigir algo más que su asimilación institucional a neutras políticas de Estado y, también, para denunciar la integración del “género” a un modelo liberal de sociedad que aborda la igualdad entre los sexos como simple mejo- ramiento de las competencias individuales de las mujeres. Algunos programas académicos –como ocurre en los posgrados de Estudios de Género de la Universidad de Chile- han reformulado el análisis feminis- ta del género, incorporando a su enseñanza módulos sobre teorías queer que usan como bibliografía de rigor los textos de Judith Butler 5 . J. Butler es la inspiradora de una revisión teórico-crítica de la noción de “genero” que cuestiona el binarismo masculino –femenino por cómo esta oposición bina- ria censura la emergencia de sexualidades diversas. Este cuestionamiento le valió a J. Butler haber sido violentamente atacada en noviembre de 2017, durante su último viaje a Brasil, por las fuerzas conservadoras de ese país que llamaron a quemar públicamente su esfinge como si se tratara de una bruja. La maquinación pública en contra de J. Butler (liderada por agrupa- ciones evangélicas) contó con el patrocinio de CitizenGo: una comunidad de ciudadanos con sede en España cuyo lobby ultraconservador es conocido: 3 Ver: Kemy Oyarzún, “Saberes críticos y Estudios de género” en la revista Nomadías N. 1, Santiago, diciembre de 1996. 4 La nueva misión del organismo recién creado “propone avanzar en el término de las desigualdades y discriminaciones que afectan a las mujeres en la política, en la economía y en otros espacios de desarrollo”, “reinstalar el Consejo de Ministros para la Igualdad de Oportuni- dades” y “transversalizar el enfoque de género en la reforma educacional, la reforma al sistema electoral, las políticas laborales y la Nueva Constitución Política.”. Estos planteamientos institucionales son los que describen la misión y función del Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género tal como figura en la página web institucional de este organismo. 5 Judith Butler es la autora, entre otras contundentes publicaciones, de: El género en disputa. Feminismo y la subversión de la identidad (1990) y Cuerpos que importan: el límite discursivo del sexo (1993). La Presentación que hace J, P. Sutherland de Ficciones políticas del cuerpo. Lecturas universitarias de género, sexualidades críticas y estu- dios queer (Editor: Juan Pablo Sutherland, Santiago, Editorial Universitaria, 2016) da cuenta de las innovaciones en materia de teorías queer hoy insertas en los programas de estudios de género de la Universidad de Chile. 25 Universidad de Chile, 8 de marzo de 2018
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