Documento de trabajo 8 de marzo de 2018. Día Internacional de la Mujer en la Universidad de Chile
pololear”. Este tipo de cosas que podrían pasar en ambientes mix- tos, como el cambio de las niñas, también puede pasar con los ni- ños; el niño que interrumpe, que no deja hablar. Ahí las niñas se verían perjudicadas de este ambiente mixto o de sesgos implícitos de los profesores, que es exactamente lo que habíamos estado escuchando en la ponencia anterior. Tengo algunos cuadros de resulta- dos del efecto de la profesora mu- jer. Esta es la misma investigación de antes, donde les conté que es- tudiamos el autoconcepto en mate- máticas: la profesora mujer mejora el autoconcepto en matemáticas para las niñas. O sea, sí parece ha- ber un efecto a través del modelo de rol. También en otra tesis, que desarrollé con Camila Rojas, de la Facultad de Economía y Negocios, vimos colegios que acortaban las brechas del género en el tiempo, lo que estaba correlacionado signifi- cantemente con un aumento de las profesoras mujeres. Nuevamente se evidencia que la profesora mujer sí puede estar teniendo un modelo de rol. Esta es una investigación mía que, básicamente, encuentra lo mismo: que la profesora mujer sí puede estar teniendo un impac- to positivo en el rendimiento de las niñas en Simce. Pero más allá de tener profesoras mujeres, el rol del profesor es fundamental. Exis- te mucha evidencia, de múltiples estudios, que dice que el profesor cumple un rol fundamental en niños y niñas, además de indicar que los profesores tienen sesgos implíci- tos, como todos. Probablemente Alejandra diga algo sobre eso, ella tiene un paper muy bonito que ha- bla de ello. Algunas soluciones abiertas a la discusión para esto del modelo de rol son incrementar el número de profesoras, sobre todo en estas materias que son vistas como de hombre, especialmente matemá- ticas. Pero eso es una medida a largo plazo, porque para que exis- tan esas profesoras mujeres de matemáticas, necesitamos que las mujeres estudien matemáticas y nuevamente estamos frente a la autopercepción de que las muje- res tienen peor habilidad. O sea, se requiere un cambio cultural que va siendo más a largo plazo. Un cam- bio de actitud frente a la presencia de los niños, si es que las niñas se maquillaban y dejaban de lado los estudios porque había niños, lo que pongo como un cambio cultural entre signos de interrogación por- que no tengo evidencia de que sea eso. Los niños participan más que las niñas, ahí sí que entra el pro- fesor y nuevamente con los sesgos implícitos que poseen. El profesor tiene un rol fundamental, pero hay que entregarle herramientas para que pueda ejercer ese rol. De las herramientas que ya se mencio- naron en la ponencia anterior está, por ejemplo, el tipo de pruebas, tal vez poner ejemplos donde se in- cluyan mujeres, etc. Todas esas son herramientas que podría tener el profesor, pero nadie le entregó una capacitación de cómo manejar la diversidad de género en la sala de clases. Entonces, no es darle la carga a los profesores sin prepa- rarlos, pero es fundamental prepa- rar a nuestros profesores para que puedan hacerse cargo de esto: es urgente la capacitación de los pro- fesores. También lo es reflexionar sobre nuestras universidades mix- tas. Acá hay profesoras, ¿estamos teniendo un buen manejo de nues- tros alumnos en nuestra sala de clases? ¿Estamos permitiendo que las alumnas participen de igual ma- nera que los alumnos? ¿Cómo es- tamos por casa? Tampoco tenemos mucha capacitación en cuanto a esto. Gracias. “Más allá de tener profesoras mujeres, el rol del profesor es fundamental. Existe mucha evidencia, de múltiples estudios, que dice que el profesor cumple un rol fundamental en niños y niñas, además de indicar que los profesores tienen sesgos implícitos, como todos”. 61 Universidad de Chile, 8 de marzo de 2018
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy Mzc3MTg=