Con el apoyo de la Agencia Internacional de Energía Atómica el director de este organismo de la Facultad de Medicina, realiza el proyecto, “Desarrollo de una capacidad nacional para radioensayos, para detectar y cuantificar toxinas marinas”, que permitirá reforzar los mecanismos con los que cuentan los servicios de salud en Chile, para la vigilancia sanitaria.
Prof. Benjamín Suárez.
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Hace poco más de treinta años que se presentaron los primeros indicios de marea roja en las costas nacionales, ocasión en la que se detectó la primera intoxicación diarréica (VDM) en el estuario de Reloncaví, Región de Lagos. Dos años más tarde, se detectaron niveles tóxicos de veneno paralizante (VPM) en la Bahía Bell, Región de Magallanes. Son justamente las floraciones algales asociados al VPM y VDM, las que han causado en nuestro país los mayores impactos económicos y en la salud humana.
La marea roja hoy se ha convertido en un problema grave que es importante investigar, debido a las fuertes consecuencias sociales y económicas que provoca y que afectan a la salud pública y al comercio de recursos marinos tanto a nivel nacional como internacional. Para avanzar en este campo, el Prof. Benjamín Suarez, Director del Laboratorio de Toxinas Marinas del Programa de Fisiología del Instituto de Ciencias Biomédicas, desarrolla en conjunto con el Dr. Leonardo Guzmán del Instituto de Fomento Pesquero de Punta Arenas, una técnica que permite analizar en un formato semiautomático más muestras por jornada de trabajo y con una mayor sensibilidad y precisión en el diagnóstico. La técnica se aplicará para detectar saxitoxinas que inducen la intoxicación paralizante de los mariscos y que han causado los recientes estragos en el Archipiélago de Chiloé.
La Agencia Internacional de Energía Atómica para este efecto, otorgó a los doctores 50 mil dólares, que servirán para implementar este mecanismo que pretende convertirse en fundamental para reforzar la vigilancia sanitaria.

Según el Prof. Suárez, hay que reconocer el esfuerzo que los servicios sanitarios hacen hoy. “Nosotros pretendemos hacer un aporte, a partir de una herramienta nueva y eficaz”. En la actualidad se utiliza el bioensayo ratón, que es una técnica semicuantitativa que detecta las toxinas marinas desde cierta concentración en adelante. El radioensayo, en el que se centra este proyecto, detecta y cuantifica las mismas toxinas desde una concentración menor y en menos tiempo, lo que significa que tanto el Ministerio de Salud como Semapesca, contarán con información de alerta temprana mucho antes que los niveles alcancen cifras peligrosas. Este proyecto apunta a la detección temprana para que los centros de acuicultura de mariscos, las plantas procesadoras y los pescadores artesanales tomen medidas de protección en su manejo productivo.
El trabajo se realiza bajo los siguientes pasos: capacitación a partir de talleres, el trabajo en laboratorio, realización de pruebas y la posterior validación, tarea que corresponde a las autoridades sanitarias.
Medidas de acción
En el marco de este proyecto se realizó el taller “Enfoque Integrado de Técnicas nucleares, no nucleares y biológicas para la detección de toxinas marinas”, que se desarrolló el pasado 20 y 21 de junio coordinado por el Prof. Benjamín Suárez. El encuentro que reunió a más de un centenar de personas, permitió fortalecer un trabajo interinstitucional para abordar el problema de la Marea Roja de forma multidisciplinaria y examinar el estado actual de los programas nacionales de monitoreo y de los métodos empleados en la vigilancia sanitaria.
Entre las principales recomendaciones que se establecieron está la necesaria evaluación del impacto económico y social de los brotes tóxicos en las Regiones de Los Lagos y Aysén y el mejoramiento de los programa de monitoreo que existen actualmente. Además, se estimó que es urgente establecer mecanismos de coordinación entre los distintos sectores encargados de tomar decisiones en esta materia.
Junto con eso, se destacó la importancia de diseñar sistemas de información de los usuarios directos y comunidad y la incorporación de nuevas tecnologías para investigar las causas e implicancias de las mareas rojas que se han manifestado con mayor frecuencia y extensión, durante los últimos años, en las costas nacionales.
El proyecto que realiza el Prof. Suárez, fue considerado de suma relevancia porque, permitirá la transferencia de la técnica de radioensayos al Instituto de Salud Pública y los Servicios de Salud Regionales de la zona sur austral del país y talleres de entrenamiento para el manejo seguro de esta técnica complementaria.