El impacto de esta disciplina en el plano económico es de suma relevancia, por esta razón académicos del Departamento de Ingeniería Matemática a través de un Proyecto Fondef pretenden contribuir para terminar con la tradicional impopularidad que goza entre los estudiantes. La receta: docentes que sepan que enseñarla exige constante actualización de conocimientos y metodologías.
Profesores Pablo Dartnell y Raúl Gouet.
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El lugar número 33 (de 35) que Chile obtuvo en el test internacional TIMMS realizado entre 1998 y 1999 fue una señal de alarma, para que las autoridades reafirmaran su convicción de reformar los currículos nacionales tanto de matemáticas como de ciencias, las dos asignaturas diagnosticadas. En jaque no sólo quedó el qué enseñar, sino también el cómo hacerlo, a través de procedimientos renovados que permitan a los alumnos desarrollar habilidades, estrategias de resolución de problemas, capacidad de explorar y formular hipótesis, de acuerdo a los nuevos desafíos que impone el mundo global en el que vivimos. A juicio de los profesores del Departamento de Ingeniería Matemática, Pablo Dartnell y Raúl Gouet, las decepcionantes cifras no se condicen con el nivel de la actividad científica que se realiza en el país sobre la materia -que ocupa un lugar destacado en Latinoamérica- producto del alejamiento entre ésta y las escuelas de pedagogía. Mientras la primera siguió muy bien, su enseñanza se ha mantenido en un nivel muy bajo, aseguran.
Para romper la brecha entre ambos sectores académicos y porque consideran que el potenciar las carreras técnicas tendrá un positivo impacto en la economía nacional, creen que el actual desafío de la enseñanza de matemáticas es ser más atractiva para encantar a un mayor número de jóvenes. Hicieron suyo este propósito, junto con los académicos Roberto Araya, María Leonor Varas y Nancy Lacourly y se embarcaron en el proyecto Fondef denominado IDEA + (“Innovaciones didácticas para la enseñanza y el aprendizaje de las matemáticas superiores”, cuya página web es
www.ideamas.cl), que contempla dos líneas de acción: el trabajo con los profesores de enseñanza media de esta especialidad, quienes deberán transmitir los beneficios obtenidos a sus alumnos y con estudiantes universitarios.

Uno de los principales problemas que determinaron y que fue marcando la pauta de actividades a realizar, fue la evidente carencia que demuestran los alumnos en los cursos de matemática cuando ingresan a la educación superior, situación que provoca que tengan que pasar por un período de nivelación para aprender aquellas materias que, en estricto rigor, debieran ya dominar por corresponder a la etapa escolar. “La matemática evoluciona, se va actualizando, es una disciplina viva, porque hay gente investigando y descubriendo nuevos conceptos, pensando nuevas aplicaciones y es inconcebible que nada de esto llegue a los estudiantes, para que decir a los profesores,” opina el Prof. Raúl Gouet.
El actual director del proyecto, Prof. Pablo Dartnell, acota que eso explica la necesidad de que los planes de estudios incorporen áreas como la estadística y las probabilidades, lenguajes que están presentes en la cotidianeidad y en disciplinas como la economía y la meteorología. Ante tal panorama, sostiene, es fundamental que los profesores permanentemente se capaciten para actualizar sus conocimientos, sobre todo si no tuvieron formación en este tipo de contenidos más necesarios y contingentes, además, para conocer nuevas metodologías de enseñanza y estrategias de preparación de clases.
Este es la única forma para que la matemática no sea presentada como una ciencia anacrónica.
Hacia un cambio de mentalidad
Diversos cursos de perfeccionamiento para profesores se han desarrollado en el marco de este proyecto. Uno de los más innovadores y que aprovechó las facilidades asociadas a las nuevas tecnologías de info-comunicación, fue el curso a distancia sobre Geometría Analítica realizado a fines del año pasado, iniciativa exitosa que contó con la participación de motivados maestros.
A partir de su realización surgió el problema de “cómo escribir rápidamente párrafos con muchos símbolos matemáticos, considerando que estos no vienen incorporados en el teclado de un computador y además lograr que los estudiantes los entiendan y respondan correctamente”, relata el Prof. Pablo Dartnell.
En esa senda, este proyecto contempla la elaboración de una serie de libros orgánicos a través del desarrollo de softwares, de procesadores de textos especiales interactivos que así como permiten escribir hipertexto, también autorizan transformarlo, por ejemplo, en archivo de imagen y así vincular múltiples acciones. De esta forma se encadena un lenguaje de procesamiento simbólico que permite la experimentación sobre el texto y los resultados que el usuario obtenga. Estos libros electrónicos representan una revolución en la forma de estudio, ya que la información se coloca a disposición de los usuarios en un servidor, al que podrán acceder todos quienes tengan instalado en su computador, Internet Explorer.
IDEA +, pretende entregar las herramientas que permitan aprovechar la tecnología disponible para hacer más familiar el críptico lenguaje de las matemáticas. Por eso también se han desarrollado materiales destinados a llegar directamente a los estudiantes, bajo el concepto de matemáticas entretenidas. Con la apariencia de simples juegos, éstos contienen un concepto de fondo. Uno de ellos ocupa la historia de un grupo de hormigas que debe trasladarse con el fin de encontrar comida para alimentarse. “La idea es que el alumno juegue a ser hormiga a través de fichas y dados y pueda simular el proceso. Y es a través de un software que aprende conceptos matemáticos como logaritmos y probabilidades.”, explica el Prof. Dartnell.
La culminación del proyecto estará dada con la próxima inauguración del Centro de Recursos de aprendizaje de matemáticas, CRAMS, a fines de este año, que según relata el académico “será un punto de encuentro donde los profesores sepan que en la Universidad de Chile tienen un lugar para formarse, conocer lo último que está pasando en las matemáticas, podrán conversar con investigadores, estudiantes. Aquí vamos a dictar cursos, invitar especialistas, va a ser el centro motor de la actividad de educación”. De esta forma el mundo de la pedagogía y el científico tendrán en este espacio físico la posibilidad de interactuar.
El objetivo central que busca este proyecto es provocar un cambio de mentalidad en toda la sociedad, pues según los académicos del Departamento de Ingeniería Matemática, hay una desvalorización de esta ciencia frente a la juventud, la que generalmente manifiesta un rechazo hacia ella. “En países como el nuestro es de buen tono que un ministro, un periodista o cualquier personaje público diga que no sabe nada de matemáticas y que no le afecta en nada no saberla. Si queremos que nuestro país progrese en tecnología necesitamos que haya gente que se dedique en serio a esto. Y no contribuyen en nada comentarios como esos”, enfatiza el Prof. Gouet.