U-noticias
     Sitio Web del periódico de la Universidad de Chile

Así lo estableció estudio sismotectónico
Un promedio de 150 sismos diarios se producen entre Los Vilos y Coquimbo

La instalación temporal de 38 estaciones sismológicas, junto con los datos arrojados por una tomografía, especie de fotografía en tres dimensiones de la tierra, permitió detallar las características que hacen a esta área distinta al resto del país y que determinan su sismicidad.

Prof. Mario Pardo.
Hasta el 14 de octubre de 1997 muchos chilenos no sabían que existía el pequeño pueblo de Punitaqui en la Cuarta Región. Es que en toda su vida, poco o nada había hecho historia. Pero el resultar epicentro de un terremoto de magnitud 7.1 grados en la escala de Richter, que dejó un total de ocho muertos, 15 mil 661 damnificados y 2 mil 640 viviendas destruidas o seriamente dañadas, lo puso en el centro del interés y preocupación nacional. El episodio, según el Profesor del Departamento de Geofísica de la Universidad de Chile Mario Pardo, se caracterizó porque, pese a ser más pequeño, generó más destrucción.

La razón por la que se produjo este fenómeno fue parte del proyecto de investigación financiado por Fondecyt que realizó el académico sobre la situación sismotectónica de la zona comprendida entre Los Vilos y Coquimbo. “Desde el punto de vista sismológico lo más interesante no es hacer un pronóstico de cuándo va a ocurrir el próximo terremoto, porque sabemos que va a ocurrir igual, lo que nos interesa saber es qué características tendrá, en qué frecuencia va a oscilar el suelo, qué deformaciones va a generar. Eso es lo importante porque si se construye una estructura, ésta tiene que soportar todas sus consecuencias”, destaca el Prof. Pardo.

Esta zona se caracteriza porque es el único lugar en todo Chile donde la geometría de la placa de Nazca que subduce bajo Sudamérica es plana, en vez de inclinada. Esta situación determina características especiales de la zona como la sismicidad -y por consiguiente los temblores y terremotos asociados- la mineralización y la geología. Por ejemplo, en esta zona no hay volcanes ni valle central, sólo valles transversales.

El propósito de este proyecto fue, debido a las particularidades observadas y porque la región registra en su historial importantes terremotos de subducción (que en el caso de Punitaqui no se generan por la interacción de la placa oceánica y continental como es lo normal, sino que se producen dentro de la placa de Nazca), obtener mayores antecedentes para determinar qué ocurre desde el punto de vista de la geociencia y los resultados aplicarlos en áreas como la geología económica, la ingeniería y especialmente en el campo de la construcción.

Gracias a la colaboración del IRD “Instituto de Investigación para el desarrollo” francés y del Proyecto Passcal, de Estados Unidos, se instaló por cuatro meses una red de 38 estaciones sismológicas y un acelerógrafo, desde La Serena a Los Vilos, (entre los 30 y 32 grados de latitud sur, entre noviembre de 1999 y marzo del 2000) y de la costa a la cordillera. A raíz de este proyecto, luego, se instalaron estaciones permanentes en Ovalle, Combarbalá, La Serena e Illapel.

El estudió determinó que esta zona es particularmente activa, ya que quedó en evidencia un promedio de 150 sismos al día, casi doblando los 80 que se registran en ciudades como Santiago. De estos, aproximadamente, sólo uno a la semana es percibido por la población, del resto nada. La geometría de la zona genera sismos de toda especie, no sólo como el que ocurrió en Punitaqui en 1997.


Huella digital

Este proyecto también contempló observar la sismotectónica de la zona, desde el punto de vista de una tomografía, sistema similar a una ecografía, que permite obtener una imagen del interior de la tierra, gracias a las señales sismológicas. Es tridimensional y entrega la información de todas las velocidades de propagación de las ondas, “en primer lugar hay que localizar un foco o hipocentro y después determinar cuánto se demoran las ondas que se generan en un sismo en llegar a una estación de la superficie. Conociendo esa información podemos saber por donde pasó y qué características tiene el medio”, explica el docente.

La sismicidad bien controlada permitió la obtención de un modelo tridimensional de la placa de Nazca que subduce bajo la región, que evidencia que la subducción plana tiene alrededor de 100 kilómetros de profundidad, extendiéndose por más de 300 kilómetros.

A juicio del Prof. Pardo, es importante realizar en nuestro país estudios como este, puesto que cada zona tiene sus características particulares, su “huella digital”. Y la información que de éstos se obtiene permite determinar mejor su peligro sísmico, lo que incide por ejemplo, para que los ingenieros civiles mejoren sus diseños de construcción y se abra la discusión sobre las modificaciones que debieran realizarse a la normativa chilena sobre la planificación urbana, sobretodo en nuevas zonas de construcción.

La tomografía más la instalación de la red de estaciones permitió localizar toda la actividad sísmica de la región comprendida entre La Serena y Los Vilos, también se determinó en detalle la geometría de subducción. Sin embargo, estas estaciones sólo estuvieron instaladas durante cuatro meses y hoy ya no están disponibles. La razón: fueron un préstamo de organismos internacionales, Chile no cuenta con los instrumentos para realizar este tipo de estudios.

La relevancia de la investigación fue que, si bien existía información anterior, se basaba sólo en datos telesísmicos obtenidos en la red mundial de estaciones sismológicas, por lo que no entregaba mayores detalles.

Como parte de los resultados de este trabajo se cuenta la realización de dos tesis de magíster en Ciencias de la Tierra en Francia, una tesis de magíster en Geofísica y dos memorias de Ingeniería Civil, de la Universidad de Chile. Además, el académico señala que se han realizado publicaciones en revistas científicas que han tenido muy buena recepción debido a que “en el extranjero están muy interesados en nuestros resultados. Son importantes para la comunidad científica internacional, que también está interesada en trabajar en suelo nacional, para comprobar sus hipótesis, porque Chile es un laboratorio natural excelente”.










Sitio Web del periódico mensual publicado por la Dirección de Comunicaciones y RR.PP. de la Universiadad de Chile, Avda. Bernardo O'Higgins 1058, teléfono: 6781060, fax: 6781132, e-mail: unoticias@uchile.cl
© Universidad de Chile, 2002