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HUMANIDAD Y CALIDAD PROFESIONAL
Por Sergio Pizarro
Gazi Jalil, Editor General de TVN, me llamó a su oficina. Era 1995
y yo recién había entrado como Editor de TVN. Llegaba de ser sub-
director de Chilevisión, donde habíamos formado con Jaime Mo-
reno Laval, todo el departamento de prensa con la nueva adminis-
tración de Venevisión y la Universidad de Chile.
“Sergio, me dijo
Gazi, con Michael Müller queremos formar un grupo de reportajes
para el fin de semana. Necesitamos reforzar esos noticiarios y tú co-
noces periodistas para contratar…”.
Carolina era una joven periodista que ya estaba cuando llegué a
CHV. Había egresado hace unos pocos años y Nicolás Quesille, en-
tonces Editor General de CHV, quien había sido su compañero en la
U, me la recomendó para formar el equipo de reportajes de la sec-
ción “A Fondo” que creamos. Así conocí su calidad profesional y su
humanidad para abordar el trabajo periodístico. Crítica permanente
de su propio quehacer. Y en esa duda persistente, estaba la búsqueda
de la perfección. Pero su trabajo era brillante. Capaz de transformar
un suceso en una historia y una declaración en un testimonio encen-
dido de emociones. Trabajaba la imagen con cuidado, destacaba el
sonido directo y era cuidadosa con la musicalización y los efectos.
Cuando realizábamos las pautas de los reportajes, ella trataba de
profundizar el tema hasta los últimos detalles. Le gustaba salir co-
nociendo el foco y el propósito de su trabajo. Después, el reporteo
daría la estructura final. Luego, revisaría el material y escribiría su
libreto para volver a discutir cómo sería mejor. Se llevaba bien con
los equipos con los que trabajaba. Camarógrafo y compaginador.
Les exigía, pero en buen tono y los hacía tomar pate del proyecto.
Sabía trabajar en equipo.
En TVN, Carola preparaba reportajes para sábado y domingo junto
a Rodrigo Espinoza, el otro colega que llegó del Canal 11. Rápida-
mente, Carola se hizo conocida por su calidad profesional. Se acopló
al equipo de periodistas y fue respetada y querida por todos. Tenía la
capacidad de reportera típica de la gente de la U. de Chile. La profun-
didad y complejidad en sus análisis. La intelectualidad y liberalidad
en la búsqueda de la verdad a todo nivel. Sin miedo a transgredir,
pero cuidando la forma de elaborar el mensaje para no ofender.
Era de mente rápida y eso contrastaba con su hablar dulce y tran-
quilo. Pero su palabra era fuerte y asertiva. Sin embargo, era capaz
de empatizar con sus entrevistados para que abrieran sus vidas y
contaran sus historias.
… Gazi, con un lápiz Bic en su mano derecha golpeaba el índice de
la mano izquierda. Esperaba mi recomendación. Carolina Cárde-
nas, dije. Así, esa tarde de 1995 decidimos traer a Carola a TVN, su
nuevo desaf ío profesional. Fueron dos años hasta 1997, cuando se
fue a su prenatal, pero hablar de su despedida no es necesario. En
realidad, Carola no se ha ido.




