UNIVERSIDAD DE CHILE
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RECLAMAMOS
abolir la clandestinidad, condena para las mujeres. Mientras firmamos este mani-
fiesto, la prensa informa de una joven que en el norte del país acaba de ser denunciada por profe-
sionales de la salud, sometida a juicio. Ninguna mujer debe ir a la cárcel por haber interrumpido un
embarazo.
EXIGIMOS
promulgar una nueva ley que permita el aborto voluntario y garantice el acceso a servicios
de salud.
La propuesta actual del gobierno viene a reparar en parte el acto autoritario, sin fundamento técnico
y moralizante de prohibición del aborto terapéutico que hizo la dictadura hacia el final y que la de-
mocracia no modificó en 25 años. La pervivencia de la legalidad instalada por la dictadura implicó
el retroceso en el reconocimiento de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres. Las tres
causales propuestas por la Presidenta Michelle Bachelet para su despenalización son: 1) Malforma-
ciones fetales incompatibles con la vida extrauterina 2) Riesgo vital de la mujer, presente o futuro,
3) Embarazo como resultado de una violación. En el proyecto que hace legal la práctica del aborto
por 3 causales, la causal violación abre una opción a mujeres que engendran en medio de una de las
mayores violencias. Quedan pendientes aún las demandas de muchas mujeres que por otras razones,
diversas y legítimas, diligenciarán sus abortos en clandestinidad.
DEMANDAMOS
contracepción libre, educación sexual y aborto voluntario.
EXIGIMOS
respeto a nuestra libertad de conciencia. La libertad de conciencia no es solo una prerro-
gativa de cada parlamentaria o parlamentario. La libertad de conciencia es libertad de las personas
y, por tanto, libertad de cada mujer. Somos ciudadanas y no hay razón para que las instituciones se
apropien de nuestro derecho a decidir. Este es un modo de entender la democracia.
SOMOS
mujeres académicas, funcionarias no académicas y estudiantes de la Universidad de Chile –
universidad laica y plural, al servicio del país y de sus mujeres- y reafirmamos nuestro compromiso de
luchar para que más temprano que tarde en Chile las mujeres tengan asegurado el derecho a decidir
sobre su cuerpo, su libertad en torno a su sexualidad y su autonomía respecto a la maternidad.
SANTIAGO, mayo de 2015




